BRETON EN MADRID ENTREVISTAMOS AL COLECTIVO BRITÁNICO QUE VISITA MADRID EL PRÓXIMO 17 DE DICIEMBRE

Este colectivo británico (autodenominado colectivo porque no se consideran un grupo musical al uso) toman su nombre del apellido del padre del surrealismo, André Bretón y, al igual que el genio vanguardista, suponen un cambio y una apertura visual y conceptual en cuanto a la música y los medios audiovisuales se refiere. Breton comenzaron sus andaduras musicales de la forma más casual: en realidad querían proyectar sus cortometrajes y, como suponía un proceso largo y tedioso a nivel burocrático, pensaron que la mejor forma de poder exhibir sus realizaciones visuales era en un escenario acompañado de su música. A pesar de que en sus dos primeros años autoeditaban sus propias piezas, ellos mismos cuentan que el éxito y aceptación tanto a nivel de público como de crítica fue algo completamente inesperado, lo único que querían era ver su trabajo y sus ideas en la gran pantalla. Por todo ello el sello FatCap les captó y les publicó varios EP´s, además, también han realizado remixes y piezas para The Temper Trap, Tricky o Local Natives.

A pesar de tanto reconocimiento, los cinco componentes de este grupo mantienen un halo de misterio y lejanía que los hace aún más interesantes, con Roman Rappak a la cabeza, publicaron en febrero su primer EP “Blanket Rule” y poco después su primer álbum llamado “Other People´s Problem” (FatCap 2012). Lo curioso de este álbum es que lo grabaron en Soundlaugin, el mismo estudio en el que opera Sigur Rós. Con esta meteórica, prematura y brillante carrera cualquier puede sentirse cohibido a la hora de acercarse a ellos y a su música, sin embargo, en su último videoclip “Population Density” se han recogido las imágenes y grabaciones de otros realizadores y los fans que asistieron a su concierto en el festival francés “Route du Rock”. Aunque ya tocaron en verano en el “Día de la Música” en Madrid, han decidido volver a España y, el próximo 17 de diciembre estarán en la Sala Sol, bajo el cuidado de la iniciativa Heineken Music Selector para deleitarnos con su eclecticismo musical que abarca desde el indie-pop hasta el dubstep, todo ello combinado con maestría, elegancia y un toque trash totalmente conceptualizado. En Neo2 hemos tenido la oportunidad de hacerle unas preguntas a Daniel Mcilvenny, el bajista del grupo y, os podemos decir que os gustarán si buscáis algo distinto en la electrónica al uso actual. Si Franz Ferdinand, Metronomy o Foals os marcaron en su momento pero echasteis en falta un giro y un nuevo camino, bueno, pues Breton lo ha conseguido.

¿Por qué decidisteis llamar a vuestra banda como el apellido de André Breton y no otro artista surrealista? Porque André Breton fue el más vanguardista de todo el movimiento, él personificó a la perfección el surrealismo y vivió su vida en coherencia a esta filosofía. Tratamos de aplicar su escuela de pensamiento a la forma de trabajar y crear nuestra música y fotografía.


¿Cuándo comenzasteis a llamar a vosotros mismos banda como tal? Una vez comenzamos a “banda sonorizar” nuestras películas con una actuación en vivo fue un proceso natural el convertirse en una banda.
 
¿Cuándo comenzasteis a mostrar vuestra música y vuestros cortometrajes? ¿Por qué? Todo comenzó hace tres años. Estábamos haciendo nuestros cortometrajes y proyectos y tuvimos la necesidad de proyectarlos en otra parte que no fuera la pantalla de nuestro ordenador o la de un amigo. Después de haber hecho la típica ruta de ir probando en festivales de cine independiente decidimos comenzar a sentar las bases de las actuaciones en vivo. La atmósfera de un directo es algo que no se puede explicar. Nuestra lógica era la del espectador que siente mucha más intimidad con nuestro trabajo si tiene una conexión personal con el trabajo de la persona que va a ver. Además, las actuaciones son mucho más divertidas.
 
¿Por qué tanto misterio alrededor de vuestra imagen?
El aparente misterio que la gente percibe no es nada premeditado. Cuando comenzamos a hacer nuestros films y eventualmente tuvimos producciones musicales no quisimos que se creara demasiado énfasis en los creadores sino en la creación. Música, películas, fotografía, arte en general son procesos inter-accionales y simplemente por el acto de crear e interpretar a través de estos medios el público da mucha más importancia a la música y el arte que a nosotros mismos y eso es lo que queremos, además, una vez que este “arte” se hace de dominio público ya no pertenece a nosotros sino a todo el mundo.

BRETON EN MADRID

¿Por qué escogisteis transmitir vuestro trabajo a través de la música y las proyecciones audiovisuales y no a través de otros medios como la pintura o cualquier otra cosa? La música es la forma más directa de interacción y una película es “hermana” en este sentido. Pintar y escribir y otras formas de arte son capaces de encerrar sentimientos muy fuertes dentro de una persona, sin embargo, la música es mucho más poderosa y efectiva. Además, así es como nos sentimos nosotros. Las películas siguen siendo mágicas, lo han sido desde que fueron creadas en un primer momento. Capturar imágenes de la vida real, ser capaces de detener el tiempo, ¿no es asombroso? Sigue siendo una experiencia maravillosa para mucha gente. Las dos expresiones artísticas casan a la perfección.

¿Cómo fue la experiencia de grabar vuestro primer álbum? Grabamos las bases en el Lab del Sur de Londres, después fuimos a Islandia, al estudio de Sigur Ros a terminar de pulirlo. La transición fue bastante extraña ya que fuimos de un estudio pequeño situado en una ciudad lluviosa a un estudio precioso situado en las montañas. Islandia es increíble, hay partes que parecen campos lunares y, cuando estuvimos ahí, tenía ese toque etéreo las 24 horas del día. Creo que haberlo grabado allí ha suavizado el álbum, en un sentido positivo, claro.

¿Cómo definirías vuestra música? Es como un exquisito cadáver que juega con sonidos e imágenes.
 
Cuando la gente menciona vuestro trabajo, ¿preferís que lo denominen arte o música? ¿ O una mezcla de ambos? La palabra “arte” tiene demasiados estigmas snobs y elitistas, supongo que nos gusta pensar que hacemos películas con acompañamiento musical, sin embargo, últimamente nos parece irrelevante cómo quiere referirse a ello la gente, son muchas cosas: música, escritura, fotografía…

¿Cómo fue la experiencia de tocar en Madrid la última vez?
¡Fue increíble! Nos encanta Madrid. Fue un gran festival el Día de la Música y todo el mundo estaba contento y en un buen mood, disfrutaban la música y el soleado día. Nos encantaría poder tocar más en España, nos parece un país muy tranquilo. Cuando tocamos en este festival justo España había pasado los cuartos de final de la Eurocopa y nos encantó ver a la gente feliz y contenta, celebrando el éxito de su equipo. Nos gusta pensar que ayudamos un poco con ese optimismo, de alguna forma u otra…

¿Tenéis alguna anécdota de vuestro último mini tour?
Conocimos a una mujer que era ingeniera eléctrica. Quiso hacernos o montarnos, mas bien, las luces para nuestro show y días después nos llegó un vídeo realizado por ella en el que demostrada sus habilidades y lo gracioso es que cogió a su amiga y le puso máscaras con nuestras caras y nuestra ropa para que viéramos el efecto de sus luces sobre nosotros… 

¿Quiénes son vuestras mayores influencias? Brian Eno, Mike Leigh, Aldous Huxley, Katy Perry…

Si no tocárais música o hiciérais películas y proyecciones ¿qué haríais con vuestra vida?
Viajar por todo el mundo, buscando drogas “psycho-active”, sagradas y naturales.

¿Cuáles son vuestros próximos proyectos?
Hemos creado una firma vanidosa que empezaremos a llevar en algunos actos que nos apetezca y algunos de nuestros amigos también la llevarán. Empezaremos un club nocturno en Londres y tenemos planeado un show especial en Londres en Enero.

Breton actuarán en la sala El Sol de Madrid el próximo 17 de diciembre