El co-origen de Corta Cabeza: Luciano Cañete

Entrevistamos a Luciano Cañete, el emprendedor que junto a Luis María Rodriguez ha hecho de sus salones Corta Cabeza auténticos templos de peluquería y estética de vanguardia a la carta.

Luciano Cañetey Luis María Rodriguez fundaron los salones Corta Cabeza hace 10 años, y parece que quieren seguir dando guerra durante como poco diez años más. Hemos podido hablar con Luciano Cañete, co-fundador de los salones de peluquería más transgresores y vanguardistas de Madrid. Él se ha abierto en canal y nos ha contado tanto su historia como la de sus salones “de pe a pa” así que si quieres conocer a este genio emprendedor de la peluquería y de la estética sólo tienes que seguir leyendo.

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Fotografías de Agustín Escámez
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Cuéntanos un poco sobre tus orígenes, queremos saber un poco de dónde viene Luciano Cañete antes de ser el co-fundador de Corta Cabeza. Soy hijo de migrantes españoles, nací en Bélgica donde me crié hasta los 13 años, cuando regresamos a España. Tras los estudios de secundaria en Carrizo de la Ribera (León), cursé trabajo social en León, pero mi afán por emprender hizo que abandonara los estudios para dedicarme a lo que realmente es mi pasión: la peluquería. Estudié en la Academia Calleja y antes de terminar ya empecé a trabajar en Rizo’s. Dos años más tarde y durante un año trabajé en Marqués, un salón muy conocido en León. Al dejarlo decidí abrir mi primera peluquería que, al cabo de tres años, se quedó pequeña y abrí una segunda más grande. Al cabo de otros tres años y con una sensación de estancamiento, me deshago de todo y, en 2002, me mudo a Madrid. La Pasarela Cibeles, televisión… fueron los escenarios en los que trabajé, además de formarme como maquillador y trabajar en Lancôme durante dos años, compaginando este trabajo con el de director técnico colorista para España para Selective, donde conocí a Luis María. Al cabo de un año con una crisis existencial, me planteo irme a Londres con la intención de aprender el idioma y, por qué no, quizás cambiar de oficio. A la semana de llegar y sin hablar apenas inglés empiezo a trabajar en un salón de la capital inglesa, medio año más tarde trabajo de encargado en Eshk, una cadena de salones que hoy cuenta con 3 en Londres y dos en Berlín y es ahí donde me vuelvo a enamorar (y esta vez perdidamente) de mi profesión y es allí, tras 5 años, que decido que ese es el método de trabajo que me gusta y que eso es lo que quiero abrir en España. Y así es como nace Corta Cabeza.

El co-origen de Corta Cabeza: Luciano Cañete

Luciano Cañete y Luis María Rodriguez, fundadores de Corta Cabeza

¿Cómo fue el momento en el que junto a Luis María decidisteis montar un salón de peluquería? Al hilo de lo relatado anteriormente, cuando decido que quiero abrir un salón, me planteo que necesito un socio con quien sobrellevar el negocio y que abriré el salón en la ciudad donde primero lo encuentre. Contacté con Luisma y le conté mi proyecto. Le encantó y enseguida se puso a buscar local y en menos de 3 meses nos pusimos a funcionar.

¿Alguna vez pensaste que Corta Cabeza iba a llegar a ser lo que es hoy dentro del mundo de la peluquería? Bueno, pensar eso nada más abrir hubiera sido un tanto pretencioso por mi parte. Cuando abres algo hay que ser realista y pensar que te puede ir bien o que quizás no cuaje. En todo momento pensé que estábamos abriendo un concepto nuevo de peluquería, con una imagen diferente. Tenía muy claro que quería rodearme de peluqueros que tuvieran algo nuevo que aportar y tenía muy claro que no iba a apostar por Luciano Cañete, que lo haría por el equipo.

¿De dónde viene el nombre de Corta Cabeza? ¿Cómo se os ocurrió? En principio el nombre iba a ser otro. Queríamos ponerle Confesiones o The Confession Room, y de hecho registramos los dos nombres, pero un día visitando a una amiga vimos que debajo de su casa acababan de cerrar una empresa de catering que se llamaba Corta Cabeza. El nombre nos pareció increíble y realizamos una encuesta por mail y a todo el mundo le espantó el nombre jajajjajaj, pero Luisma dijo que las tarjetas estaban encargadas y que nos quedábamos con Corta Cabeza. Fue un acierto, cada persona que lo escucha se queda con él a la primera y es, además, muy identificativo y muy malasañero.

Aparte de todo el trabajo que ha supuesto tanto para Luis María como para ti ¿A qué otras personas agradeces haber llegado hasta aquí? Sería una lista interminable… Especialmente a Luis María por creer en mí, a Dani Zuñiga (uno de mis socios) a Joseba Errasti, a todos mis socios, a todas las personas que forman el equipo, a todas las personas que lo formaron en los inicios y, aunque algunas ya no están en la empresa, ayudaron mucho a crear una imagen de marca y a crear vínculos casi familiares dentro de la empresa. A todos aquellos que de alguna forma han colaborado en dar a conocer nuestro nombre, a aquellos que han llamado a nuestra puerta pensando que Corta Cabeza podría ser afín a su proyecto personal, a quienes vienen a dejarnos su cv porque se identifican con nosotros y, sobre todo, a todos los clientes que han decidido cruzar nuestra puerta para vivir la experiencia Corta Cabeza.

El co-origen de Corta Cabeza: Luciano Cañete

Corta Cabeza Team

¿Qué es para ti Corta Cabeza? Define el espíritu de la casa en unas palabras. Para mí, Corta Cabeza es el motor que hace que me levante cada día, es el único lugar en el que he conseguido desarrollar la peluquería a mi gusto y donde cada persona que viene a trabajar puede desarrollar su propio sistema de trabajo. El espíritu de la marca es el crecimiento conjunto de la marca Corta Cabeza y de los miembros que la integran y un servicio impecable para los clientes.

¿Qué es lo que diferencia a Corta Cabeza de cualquier otro salón de peluquería y estilismo? En cuanto uno entra por la puerta ya nota una atmósfera diferente, uno nota que algo está ocurriendo ahí dentro desde el lavado de cabeza, pasando por el servicio de color hasta el corte. Uno experimenta cosas nuevas, los sentidos de los clientes están expectantes para recibir infinidad de detalles sensoriales que, en conjunto, crean la experiencia Corta Cabeza. La música, la decoración, el ambiente relajado , las diferentes bebidas que te ofrecemos y, cómo no, el servicio de peluquería hacen que dicha experiencia sea inolvidable y única.

¿Cuál es el requisito principal para alguien que quiera entrar a trabajar en uno de tus salones? ¿Cuál es el espíritu que tiene que tener el equipo de Corta Cabeza? Lo principal son las ganas de trabajar y el saber que el cliente es el número 1. Sin ellos no comeríamos. La persona que quiera trabajar con nosotros tiene que ser ambiciosa, tiene que estar dispuesta a trabajar en equipo, tener al menos una cualidad que la diferencie del resto (lo que se entiende por “tener rollo”) no hace falta que sea ni la más moderna ni la más top, solo tiene que tener ganas de crecer haciendo las cosas bien, de lo demás nos encargamos nosotros.

¿Siempre quisiste ser peluquero? ¿Cuál hubiera sido tu “segunda opción” en el caso que no te hubieras decantado por este camino? Ser peluquero fue mi segunda opción de hecho. Yo quería ser trabajador social y, bueno, aunque sea peluquero, mi pasión por el trabajo social la realizo cada día con mis equipos y con los clientes. Si hoy tuviera que abrir otro negocio, una papelería también me gustaría. Me encanta entrar en las papelerías, el olor, los colores, todo perfectamente organizado… Así que peluquero, papelero o trabajador social serían las tres posibles opciones. Aunque hay una a la que me dedico en mis ratos libres, que es la de escritor.

¿Dónde se formó Luciano Cañete como peluquero? Bueno, me sigo formando. Si quieres ir con los tiempos tienes que hacer cursos cada poco con los mejores. Vengo haciendo una media de 4 cursos por año. De corte, técnicas de color, recogidos, gestión de salón, recursos humanos, escritura… Los primeros años fueron en la a
Academia Calleja y después en Rizo’s, pero me he formado en cursos de Sassoon, toni&guy, David Siero, Lourdes Crego, Wella, Sebastian, Schwarzkopf…

El co-origen de Corta Cabeza: Luciano Cañete

Luciano Cañete

¿Qué crees que es lo que te hizo dar el paso de crear tu propio negocio en lugar de trabajar en uno ya existente? Como ya dije antes, monté Corta Cabeza porque quería crear mi propio sistema de trabajo, un método a la carta, flexible, en el que todo tenga cabida. El secreto está en cómo combinarlo todo y en que ese cóctel proporcione un resultado impecable. El camino hacia un buen trabajo se enriquece de todo lo que aportemos en la base.

¿Cuál ha sido el mayor hito de la historia de Corta Cabeza? El mayor hito ha sido el crecimiento de Corta Cabeza con un mosaico de personal tan variado, también la formación y los proyectos sociales que estamos llevando a cabo, como por ejemplo Peinando Vidas, donde damos formación al colectivo transexual.

Después de haber cumplido 10 años ¿Cuál crees que es el siguiente paso de Corta Cabeza? Nos gustaría abrir un par de salones más en la capital y plantarnos. También existe la posibilidad salir fuera, aunque eso depende de en dónde quieran nuestros socios abrir un salón. Abrir otra línea de peluquerías con otro concepto también está contemplado. Pero tiempo al tiempo. Prefiero dejarme llevar y ver qué es lo que Corta Cabeza nos va pidiendo.

¿Qué consejo le daría Luciano Cañete a alguien que está pensando en abrir su propio negocio relacionado con la peluquería y/o el estilismo? Que si lo tiene claro que se lance y que trate de diferenciarse del vecino del al lado. La diferencia nos hace únicos. Que emprenda y que piense que unidos a otras personas nos hacemos más fuertes y más creativos. Que la unión hace la fuerza y que el trabajo en equipo hace más llevadero el cansancio. Que te hagas amigo de tu competencia para compartir conocimientos y, sobre todo, que sea generoso con sus clientes y con las personas con las que trabaje.

El co-origen de Corta Cabeza: Luciano Cañete