COSMOPOLISLO NUEVO DE DAVID CRONENBERG

De siempre se ha visto, la obsesión de Cronenberg por retratar nuestra sociedad como un ente enfermo lentamente en descomposición, como una de las máximas constantes de su cine. Cosmopolis no es una excepción. Claustrofóbica (gran parte sucede en una limusina insonorizada), asfixiante y oscura, con esa atmósfera entretejida de forma sublime por las manos talentosas de uno de los mayores maestros de nuestro cine, Cronenberg construye un retrato sobrecogedor sobre el momento económico que vivimos, la global crisis existencial de valores, intenciones, el espíritu pasivo maniatado a la pata de la cama del individualismo idiotizado en el que nos han metido las nuevas tecnologías, todo ello está incluido en una suerte quizá de lugares comunes, que precisamente por ser Cronenberg quien dirige resultan, cuanto menos, aterradores.

COSMOPOLIS

La cinta, como hace mucho tiempo llevamos viendo en la cinematografía actual, cae en la tendencia cada vez más extendida desde el fenómeno LOST de poner mucho encima de la mesa, meterse en jardines farragosos llenos de elementos tramposos que acaban hundiéndose en arenas movedizas por la falta de valentía del narrador, algo muy irritante para el espectador y creo que artísticamente es poco honesto. Robert Pattinson está correcto (¡oh, milagro!), aunque le deseo que se ciña sólo a películas destinadas al publico de la extinta Super Pop, y que deje de molestarnos con su cara de gastroenteritis disfrazada de macho alfa, (chico, no nos seduces a los que superamos la veintena) ya que no vale para nada más que para meterse en un sarcófago antes de que amanezca, salvando la película por los pelos, gracias al resto del reparto (Juliette Binoche, Paul Giamatti), que le ayuda a subir enteros al conjunto. Cronenberg sigue sin superar Promesas del Este, pero siempre hay que seguirle la pista y admirar su cerebro y su talento.

Cosmopolis se estrena en cines este jueves 11 de octubre

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