Crítica de Moda: Los Boleros

Los Boleros

El otro día conocí a una diseñadora española de moda. Una diseñadora que vende bien, que tiene su propio taller y que, además, también tiene una tienda propia en Madrid. Pero me comentó que su gran ilusión era desfilar, mostrar sus colecciones en la gran semana de la moda española. Me dijo que se sentía un poco frustrada porque nunca era seleccionada para poder mostrar sus colecciones en pasarela, y no entendía el porqué. Yo la intenté consolar diciéndole que para qué quería desfilar si ya tiene lo más importante. Es decir, clientes, gente que paga por llevar su ropa. Le decía que la pasarela no es sinónimo de ventas, que no hay causa-efecto, que muchos diseñadores que desfilan solo diseñan para mostrar sus colecciones en pasarela, que luego no venden, que viven de los bolos que les salen gracias a la repercusión mediática que les aporta la gran semana de la moda. Algo que no deja de resultar paradójico: ¿Cómo es posible que una pasarela consiga promocionar la imagen de marca de un diseñador y que esto solo se traduzca en bolos personales y no en ventas? Y mira que nos vendría bien a todos los españoles que los diseñadores de la semana de la moda vendieran, generarán industria y puestos de trabajo. La crisis tampoco ayuda, claro. Así que por si las moscas, yo le decía a la desconsolada diseñadora, que no desfilara, por favor. No fuera a ser que empezara a hacer bolos en lugar de vender. Al día siguiente de conocer a esta diseñadora veo que en Tele 5 anuncian el Sálvame Fashion Week, una pasarela donde los colaboradores del programa hacen de modelos y desfilan con ropa de jóvenes diseñadores y también con firmas, consagradas, de la gran semana de la moda española. Los organizadores de esta pasarela televisiva explican que la función de este especial de moda era acercar el trabajo de los diseñadores al pueblo. Pero, ¿no se supone que eso ya lo hace la pasarela institucional con toda la repercusión mediática que tiene? A ver si con tanto acercamiento vamos al final a tener a los diseñadores de pasarela en Gran Hermano Vip, en el Polígrafo o en portada del Qué Me Dices o el Lecturas. Qué me parecería bien, oye. Tendría su gracia. Pero me temo que con eso no se conseguiría vender más ropa, ojala. Lo mismo no se venden ni revistas del corazón. Eso sí, algún bolo ya saldría. Al fin y al cabo somos un país de boleros, en todas sus acepciones. Y por eso quiero despedir esta columna dedicando este bolero de Frank Domínguez cantado por Olga Guillot, Tú me acostumbraste, a todos los diseñadores españoles de moda que venden, desfilen o no. Mi más sincera admiración y agradecimiento a todos ellos. Y también al Sálvame Fashion Week, que seguro que de ahí también sale algún talento. Nunca está de más nuevas plataformas para aumentar el PIB.

Tú me acostumbraste
a todas esas cosas,
y tú me enseñaste
que son maravillosas.

Sutil llegaste a mí como una tentación
llenando de ansiedad mi corazón.

Yo no comprendía cómo se quería
en tu mundo raro y por ti aprendí.
Por eso me pregunto al ver que me olvidaste
por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti.

Por eso me pregunto al ver que me olvidaste
por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti.

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Ramón Fano, aka Mongómeri, es co-fundador y co-director de la revista Neo2 y, entre otras, cosas, autor de la novela “La moda mata (pero no engorda)”Este artículo apareción publicado en el número 139 de la revista Neo2
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Foto: Hannah Morgan @ Unsplash
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