El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

Juan Berlanga presenta El Salto de Butes, una creación escénica inspirada en la mitología griega que explora el deseo, la libertad y el riesgo de escuchar nuestra propia llamada.

Hay llamadas que no conviene silenciar. Los próximos 4 y 5 de diciembre, el bailarín y coreógrafo del Ballet Nacional de España Juan Berlanga estrenará en Matadero Madrid El Salto de Butes, una creación que recupera a un personaje casi secreto de la mitología griega para convertirlo en protagonista de una pregunta muy actual: ¿qué sucede cuando decidimos escuchar aquello que nos reclama, aunque hacerlo implique abandonar nuestras certezas?

El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

Un argonauta que decidió escuchar

En el viaje de los argonautas, Butes fue el único que se entregó al canto de las sirenas. Mientras sus compañeros se protegían de aquella llamada irresistible, él no se ató al mástil ni apartó el oído: saltó al mar. Su gesto, relegado habitualmente a un segundo plano en el relato mitológico, encierra una tensión universal: razón y deseo, civilización y naturaleza, norma y disidencia, música melodiosa y pulsión animal.

Juan Berlanga desplaza el foco hacia ese instante de elección. Butes deja de ser un personaje secundario para convertirse en una figura desde la que observar nuestros propios límites, renuncias y deseos más oscuros. No se trata tanto de reconstruir una aventura de la Antigüedad como de preguntarse qué significa hoy responder a una llamada. ¿Es imprudencia, valentía o una forma de libertad? La pieza prefiere mantener abierta la pregunta.

El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

Las sirenas también viven en el presente

La nave de Argos aparece en la mirada de Berlanga como una comunidad de cuerpos que avanzan juntos, comparten esfuerzo, dirección y destino. Sin embargo, permanecer demasiado tiempo sujetos a una misma certeza puede hacer que dejemos de escuchar.

Las sirenas de esta obra no habitan únicamente el imaginario clásico. Están en la velocidad con la que vivimos, en la necesidad de producir constantemente y en la promesa de que siempre hay algo más que alcanzar. Son voces que seducen y confunden, que pueden alejarnos de nosotros mismos o, paradójicamente, acercarnos a lo que somos.

En ese paisaje, Butes no comparece como un héroe ejemplar, sino como una pregunta incómoda. Su salto pone en duda la seguridad del barco y la obediencia a un rumbo compartido. También recuerda que escuchar de verdad puede cambiar nuestro destino.

El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

El cuerpo como territorio de riesgo y transformación

La investigación coreográfica de El Salto de Butes profundiza en los límites del cuerpo y en el vértigo del salto como metáfora de riesgo y transformación. Sobre el escenario, los cuerpos construyen, sostienen y rompen; la materia deja huellas, el espacio cambia y cada decisión transforma aquello que toca.

El movimiento se convierte así en el lugar donde las tensiones de la obra toman forma. La pregunta física —qué puede hacer un cuerpo y hasta dónde puede llegar— dialoga con otra más íntima: ¿qué dejamos atrás cuando respondemos a una llamada?

Como reconoce el propio Berlanga: «Este no es solo el salto de un personaje mítico. Es el mío». Una declaración que sitúa la creación en un territorio personal, donde la aventura antigua se cruza con la decisión contemporánea de asumir el riesgo de abrir un camino propio.

El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

Un encuentro de disciplinas y sensibilidades

La propuesta reúne a destacados creadores de distintas disciplinas. La dirección de escena corre a cargo de Led Silhouette, compañía navarra dirigida por Jon López y Martxel Rodríguez, Premio Ojo Crítico 2024 de Danza, cuyo lenguaje combina danza contemporánea, teatro y cine.

La dramaturgia lleva la firma de Alberto Conejero, Premio Nacional de Literatura Dramática, mientras que la composición y dirección musical corresponden a El Niño de Elche, artista que explora las fronteras entre tradición y vanguardia a través del cante, la electrónica, la poesía sonora y la performance.

El equipo artístico se completa con Felipe Ramos en la iluminación, Tíscar Espadas en el vestuario y Ricardo Sánchez Cuerda en la escenografía. Un diálogo interdisciplinar que amplía las posibilidades expresivas de una creación donde luz, sonido, materia y movimiento participan de una misma exploración.

El Salto de Butes de Juan Berlanga, llega a Matadero Madrid

Juan Berlanga: tradición y nuevos caminos estéticos

Bailarín, coreógrafo y artista plástico, Juan Berlanga forma parte del Ballet Nacional de España desde 2019. Su formación combina danza y Bellas Artes: se graduó en el Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, es doctor en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con estudios de diseño.

En 2025 recibió la Beca Leonardo de la Fundación BBVA en Artes Escénicas para desarrollar este proyecto y fue seleccionado en la convocatoria de residencias de creación de Centro Danza Matadero para 2026. Su trayectoria suma también el Premio Max 2026 al Mejor Intérprete Masculino de Danza por Juancaballo.

Con El Salto de Butes, Berlanga prolonga su investigación sobre las posibilidades del cuerpo y el lenguaje escénico, reivindicando la curiosidad, la transformación y la búsqueda de nuevos horizontes. Los días 4 y 5 de diciembre, Matadero Madrid será el escenario de ese viaje entre la escucha y la decisión. Porque quizá la cuestión no sea si debemos permanecer atados al mástil o lanzarnos al agua, sino qué parte de nosotros sigue dormida mientras no nos atrevemos a escuchar.

Fotografía Laura San Segundo

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