
La nueva colección de Gucci es la materialización de todo lo que Demna aprendió e imaginó para la casa; y era justo lo que queríamos ver desde el primer momento.
Según el propio Demna, las colecciones que había presentado a lo largo de este año eran su etapa de estudio sobre los códigos y la historia de Gucci. Ahora, con su nueva colección, da el primer gesto como jugador activo, reimaginando estos pilares de identidad bajo una visión mucho más consolidada y propia; sin eliminar lecciones importantísimas.

El símil entre un georgiano y un italiano
La historia de Guccio Gucci con la de Demna tiene muchísimo más en común de lo que podemos llegar a pensar. Para el italiano, su historia comienza trabajando como botones para el Savoy Hotel de Londres; estaba dentro de la esfera de lujo más exacerbado y opulento sin pertenecer. Luego, al fundar su casa, logra mantenerse dentro de ella y puede cambiar y escribir sus propias normas. Y pasa lo mismo con Demna. Él no viene de un background privilegiado; de hecho, llegó a vivir en un campo de refugiados y todo. Pero, a través de Vetements y su puesto en Balenciaga, logró recodificar las normas de una esfera a la que nunca perteneció realmente. Y claro, lo sigue haciendo aquí.

Y por eso, puede ser, que Demna se haya enfocado tanto en la figura de Guccio para esta colección. Según explica, Gucci como marca ha sido un éxito gracias a la gente que lo ha llevado a lo largo de su historia: aristócratas, herederos, artistas, gente con mal gusto.. con buen gusto. Y esa idea se logra hilar también con lo que fue ese primer puesto de trabajo para el fundador de la casa; quiere que Gucci sea un punto de encuentro; de convergencia. Y es con esa idea que mantiene la idea de arquetipos y personajes (incluso pone a modelar a Naty Abascal como una de sus señoras millonarias).

Ahora bien, ¿cómo se ve exactamente la nueva colección de Gucci? Pues ya podemos ver la idea que tenía Demna cuando entró al puesto. ¿Sus colecciones pasadas? Estudios y aprendizaje; referencia. Lo nuevo del georgiano es lo que será Gucci ahora… y promete, siendo exactamente lo que esperábamos desde un principio. Eso es, claro, una mezcla de arquetipos urbanos y radicales puntuados por siluetas oversize enfrentados a una sensualidad femenina afiladísima y extremadamente cunt. Y esos pasos de espectro se hacen con la idea de arquetipos que ya habíamos visto.

The Store Show completa la visión de Demna para Gucci
La colección SS27 de Gucci divide sus armarios en bloques; y todo comienza con lo masculino. Aquí, todo comienza con sastrería negra y oversize que nos recuerda a la que hacía en su antiguo puesto; hasta llegar a un ensemble de americana de cuadros debajo de una track jacket con el monograma GG. Seguidamente, vemos un acercamiento a lo preppy y a lo “de pijo” a través de menswear expandido en silueta; seguido por el arquetipo eurotrash de futbolista con chándales de cuero. Y luego, vuelve su gótico con streetwear puro y duro: sudaderas y parkas oversize, vaqueros agresivamente baggy y cazadoras de cuero cropped espectaculares; las mejores prendas de lo masculino. ¿Un detalle? Convierte el Horsebit en una hebilla gigantesca que usa como leit motif.

Luego viene el turno de la mujer Gucci de Demna. Aquí, la colección retoma la esfera de millonaria y nos da estilos de hípica y de niña rica; hay un tweed suit que la rubia de Clueless hubiese adorado. Como eco, está la -señora- millonaria, vestida de abrigos perfectamente cortados, vestidos safari, gabardinas y camisería clásica. Seguidamente, la gótica lleva sastrería dosmilera, negra y afilada… que enfila hasta un abrigo de pelo con print de leopardo y camisas con hombreras radicales. Luego, vemos también street con el mismo juego de proporciones que el masculino; y salen a relucir faldas midi de tartan espectaculares. El eveningwear, por su parte, nos da esa sensualidad cunty que Demna creó a base de Tom Ford con vestidos ceñidos, transparentes y cortes ultra atrevidos. ¿El mejor vestido? El negro que llevó Alex Consumí; Dios.

Los accesorios también son un hit
Demna siendo el urbano que es, trajo mucho más de ese edge urbano y callejero a sus complementos. Lo que más destaca, a parte de las hebillas XXL de Horsebit, son los cinturones triples… rematados en cuero para dar un puntillo BDSM. Más allá de esto, vemos un uso exageradísimo de cadenas de eslabones (de Gucci Link, entre otros), gafas de sol a lo Y2K y bolsos de piel o lona enfocados a formatos grandes y street; aunque también hay pochettes para todos, ojo. ¿Calzado? Tacones y botas en punta radical para mujer y zapatos de vestir con la misma figura para hombre.
Descubre más sobre The Store Show, la colección Gucci SS27 en la página web.












































































