
Desde la idea inicial hasta el último detalle del lugar, Codoo Studio ha liderado el proyecto de Gilda Club, el nuevo local de Madrid con horario partido que reemplaza a Macera Club.
Ubicado en la calle Ventura de la Vega de Madrid, a medio camino entre Sol, Huertas y Gran Vía, Gilda Club, de 350 m², cambia de piel según avanza el reloj: primeras horas para el aperitivo, cócteles y la tan solicitada gilda; madrugada para la pista de baile y la música electrónica. “El objetivo era materializar en un espacio permanente su universo estético, cultural y sonoro. Un club con identidad propia, más allá de lo funcional, concebido como experiencia”, explica Codoo Studio.

Un desafío conceptual más que constructivo
En otras palabras, el estudio no quiso inventar dos ambientes en un solo recinto (una maniobra, además, innecesaria ante una planta ya estructurada por desniveles), sino construir un rinconcito que emanara, en cada esquina, su manera de presentarse al ojo y al oído. Ese fue, de hecho, el mayor reto del los integrantes del equipo, como ellos mismos resumen: “La convivencia entre dos energías muy distintas sin que ninguna diluyera a la otra”.



Vestir el espacio sin tocar su arquitectura
De este modo, no se tocó la arquitectura del antiguo establecimiento. El esfuerzo del despacho, liderado por Jose David Costa (Murcia, 1987) y Sergio Ortiz (Valladolid, 1989), se concentró en ‘ponerle traje’: piezas creadas ex profeso, superficies y acabados de predominio plateado, confección textil y una iluminación pensada al detalle. “Todo el mobiliario es diseño a medida, incluyendo bancadas que estructuran el espacio, mesas inspiradas en la taberna clásica y la terraza española”, apuntan desde Codoo Studio.





Entre el destape de los años 20 y el club europeo contemporáneo
El sistema de climatización de Gilda Club, impulsado por Gilda Haus y La Gildería, se optimizó a partir de lo ya existente y convirtió los conductos vistos en un recurso visual más, sumándose a una estética industrial que salta de los años 20 al Berlín contemporáneo. Codoo Studio recogió la lencería, el destape y los plisados de aquella década. Los estiró por paredes, mesas y la cabina del DJ, elevada como escenario principal. Todo ello se cruza con la herencia geométrica y teatral del Radical Design. También con el legado de las discotecas experimentales de los años 60 y 70. De ahí surgen las banderas verticales de raso. Y los contrastes lumínicos, con destellos rojos asociados a lo nocturno y lo prohibido. El conjunto se completa con un mobiliario cromado y asientos verdes, poco amigo de la timidez.

Ficha técnica de Gilda Club
Dirección: calle Ventura de la Vega 7, 28014, Madrid.
Superficie: aproximadamente 350 m².
Estado previo: antiguo Macera Club.
Promotor: grupo Gilda Haus y La Gildería.
Estudio responsable: Codoo Studio.
Tipo de intervención: proyecto integral de diseño y acondicionamiento interior sin modificación estructural.
Duración de la obra: aproximadamente mes y medio.
Programa de usos: uso diurno como espacio social con gildas, aperitivos y cócteles y uso nocturno como club de música electrónica,
Mobiliario: diseñado íntegramente a medida por el estudio, incluyendo bancadas, mesas, luminarias y elementos estructurantes del espacio.
Iluminación: diseñada por el estudio.
Climatización: sistema existente optimizado con conductos vistos integrados en la estética industrial.
Materiales principales: acero inoxidable pulido, superficies plateadas y espejadas, elementos reflectantes, textiles plisados y acolchados en paredes, barras y bancadas, mobiliario cromado con asientos verdes.
Estado actual: abierto y en funcionamiento.