
Mamoli reedita Ponti Z, la colección de baño que Gio Ponti ideó en 1953 con unas formas y colores que se anticiparon dos décadas a su época y que hoy regresan intactas en su esencia, pero actualizadas en sus prestaciones.
Lo que para algunos es un aseo pasado de moda, para Mamoli es una oportunidad de recuperar el talento y la creatividad de Gio Ponti. Su colección de baño concede una segunda oportunidad a sanitarios que muchas reformas están jubilando antes de tiempo, como el bidé, uno de los primeros sacrificados. El lavabo, de geometría trapezoidal y cubeta profunda, presenta una estructura que parece avanzar hacia delante, con un pedestal que cumple la discreta misión de ocultar las tuberías. El inodoro comparte con ambos esa combinación de volúmenes compactos, líneas limpias y sorprendente ligereza.

El encanto retro de la colección baño con las ventajas de hoy
Por suerte, el viaje a los 50 es solo estético, aunque Gio Ponti, todo un visionario, ya estuviera pensando en un diseño que no se popularizaría hasta los 70. En todo lo demás, Mamoli ha puesto al día la colección Ponti Z para que su atractivo también tenga su cara práctica. El inodoro, por ejemplo, cuenta con el sistema Vortex, que aprovecha un movimiento de agua en espiral para reducir el ruido y el consumo, y una tapa de cierre amortiguado que evita los cierres bruscos.


Y como el autor no concebía la arquitectura ni los interiores sin un buen toque de color, la firma tampoco ha querido quedarse corta en este aspecto. Por ello, la colección de baño está disponible en seis tonalidades que emanan su sensibilidad artística: blanco (Bianco), azul claro (Azzurro Sussurrato), rosa antiguo (Rosa Antico), verde Montecatini (Verde Montecatini), champán (Champagne) y granada (Melograno). La misma atención que se presta a lo anterior se denota en la calidad de la cerámica, resistente y fácil de limpiar, con una concepción y una fabricación enteramente italianas.


El angolo pontiano, protagonista de la grifería de Mamoli
Dejando a un lado estas novedades, que vieron la luz en Cersaie 2026, Mamoli también comercializa desde hace años la grifería que Gio Ponti formuló en 1953. En ella, la genialidad del maestro se descubre con un simple movimiento de la mano. O, para ser más precisos, de tres dedos, los justos para girar sus inconfundibles manetas de tres puntas, trazadas a partir del “angolo pontiano”. El usuario puede adaptar la apariencia de esta creación a su gusto gracias a cinco acabados metálicos: cromo, acero inoxidable cepillado, latón cepillado PVD, cobre cepillado y níquel pulido.
La familia ofrece soluciones para instalar grifos en lavabos, bañeras, duchas y fregaderos, además de una gama de accesorios que incluye toalleros, jaboneras, colgadores y portarrollos.

Sobre Gio Ponti
A Gio Ponti (Milán, 1891-1979) se le quedaba pequeño cualquier título profesional. Fue arquitecto, diseñador, artista y editor, aunque su curiosidad parecía no conocer ningún tipo de límite. De los edificios a los cubiertos, pasando por muebles, lámparas, cerámicas e interiores, exploró prácticamente todas las escalas del diseño y se convirtió en uno de los nombres imprescindibles de la modernidad italiana.
En su pensamiento, ningún objeto era demasiado humilde para merecer belleza. La funcionalidad constituía una exigencia, nunca una excusa para renunciar a la imaginación. Su curiosidad lo condujo a ensayar audaces geometrías, buscar formas de aparente ingravidez y conceder al color una libertad poco común. Tal vez por eso muchas de sus obras, pese a superar ya las siete décadas, siguen teniendo más de contemporáneas que de reliquias y continúan inspirando a quienes ahora cultivan esas disciplinas.
Sobre Mamoli
Fundada en 1932, Mamoli está especializada en grifería para baños y cocinas. Con más de 90 años de historia, destaca por ser la única empresa italiana del sector que recoge en su catálogo líneas creadas por algunas de las grandes figuras del diseño de su país.