retrato de Suso33 junto a Henry Chalfant

Art Is Not a Crime 1977-1987 es la primera gran retrospectiva dedicada a la labor del fotógrafo y documentalista Henry Chalfant (Estados Unidos, 1940), máximo embajador de la cultura del graffiti. La exposición nace como tributo, con la intención de poner en valor su figura y su obra, verdadera antropología visual de un movimiento artístico, el del graffiti, que ha transformado el paisaje urbano y la cultura contemporánea de las últimas décadas.

Imagen superior: Henry Chalfant junto a Suso33

La muestra ha sido comisariada por el artista SUSO33, lleva tres décadas experimentando con pintura de acción, muralismo, performance, instalación y videoarte. Desde hace muchos años, mantiene una estrecha relación con Henry Chalfant, a quien considera un mentor, y en esta muestra ha querido rendirle tributo. «El impulso que me ha llevado a organizar esta muestra es la deuda que tantos escritores de graffiti sentimos hacia Henry Chalfant, que universalizó una cultura que muchos jóvenes adoptamos como nuestra.» (SUSO33)

Foto en blanco y negro de un DJ de raza negraFoto en blanco y negro de jóvenes del Bronx

Este proyecto celebra el 35 aniversario del estreno de su mítico documental Style Wars y de la edición del libro Subway Art, gracias a los cuales el mundo entero conoció la existencia del graffiti sobre vagones de metro y la cultura del hip-hop, que cambiaron para siempre la forma de entender, experimentar y relacionarnos con el arte en la ciudad.
El acercamiento de Henry a esta cultura no es académico, sino antropológico y artístico, y siempre estuvo basado en sus propias experiencias. Desde esta triple perspectiva, a la que el comisario añade sus conocimientos y vivencias, se ha trabajado el tono de la muestra y de las actividades paralelas.
El archivo fotográfico de Henry Chalfant es único en el mundo. Con una colección de más de 800 fotografías de trenes intervenidos y otros cientos con un enfoque antropológico, es el mayor archivo documental de esta forma de arte efímero sobre vagones de metro y de quienes los realizaban.

foto de grafitty en un bagón del metro de Nueva York Foto de jóvenes del Bronx

En los trayectos de metro desde su casa a su estudio, el joven escultor Henry Chalfant supo ver que algo mágico estaba ocurriendo ante sus ojos y decidió fotografiarlo, e incluso se construyó sus propios artefactos fotográficos para lograr capturar los trenes completos. Fueron varios los factores se unieron para despertar en Henry ese interés por descubrir quiénes estaban detrás de esas letras y pintadas que circulaban en los vagones atravesando la ciudad.
Hay que destacar que, a partir de ese momento, Henry no paró de viajar para presentar sus investigaciones y captar de primera mano y de forma rigurosa la expansión creativa del fenómeno. Lo promovió como arte y compartió su investigación mediante Subway Art y Style Wars, primero, y después con Spraycan Art (1987), que documentaba su expansión a nivel mundial.

foto de grafitty en Nueva York foto de grafitty en Nueva York

Incluso fue uno de los primeros en tomar parte en charlas y mesas redondas por todo el mundo. (Hizo numerosas visitas a España, incluyendo su visita con Lee Quiñones en 1985.)
Ese interés en la dimensión social del arte del graffiti es crucial para entender que el graffiti no consiste sólo en pintar; implica una forma de vivir y de sentir desde los márgenes.
Todo lo que rodeaba al acto de pintar es lo que hace especial al graffiti, y estará representado en la muestra: el juego, la competición, la crítica social, las ganas de superación… Una forma de descubrir el mundo y de sentirse parte de él pintando.

foto de un artista urbano haciendo un grafitty en Nueva York

Para acercarse al archivo de obra de Henry hay que valorar diferentes parámetros: el tamaño, la calidad, la cantidad y el tiempo de exposición. Esto se ha intentado transmitir optando por un diseño de exposición «inmersivo», que en la planta baja reproduce las fotografías de trenes a tamaño real con distintas ambientaciones lumínicas, incluyendo un espacio sonoro, evocador de las situaciones emocionales que implica pintar graffiti. Además, en la primera planta se ha diseñado la instalación La Mirada de Henry, una selección de casi 300 fotografías de enfoque antropológico, la mayoría inéditas (incluyendo las correspondientes a su visita a España en 1985). Una instalación en forma de prisma, simulando una cámara oscura y adaptándose a la arquitectura, que se remata con una emotiva fotografía de los ojos de Henry. Texto extraido de la nota de prensa.

Del 27 Septiembre al 18 Noviembre 2018.
Centro de Arte Tomás y Valiente CEART
Calle Leganés, 51, Fuenlabrada, Madrid.