
Karla Aguilar, con su colección Amorfo, consigue llevarse el Premio Pelonio New Talent. A través de una sastrería deformada y materiales poco convencionales.
En la segunda edición del Premio Pelonio New Talent han participado seis diseñadores con colecciones muy expresivas en lenguaje e identidad visual. De estos seis candidatos al título ganador, ha sido Karla Aguilar quien ha conseguido el triunfo. Con su propuesta Amorfo, nos ha permitido conocer cómo entiende ella el diseño: una extensión psicológica y emocional del cuerpo.
Karla Aguilar, diseñadora y fundadora de la marca, Karla Aguilar. @karlaaguilarbalcazar Crédito: @mbfwmadrid
“Amorfo nace de una experiencia muy personal relacionada con la disociación y con la manera en la que me he percibido a mí misma”
Primero de todo, muchas felicidades por el premio. ¿Cómo te sientes?
(Karla Aguilar) Muchísimas gracias. Todavía lo estoy asimilando porque, sinceramente, no me esperaba ganar. Estoy muy feliz y, sobre todo, muy agradecida por todo lo que está pasando a raíz del Premio Pelonio New Talent. Amorfo es una colección muy personal, así que ver que ha conectado con otras personas y que se ha valorado todo lo que hay detrás ha sido muy especial para mí.
¿Por qué te has presentado a esta segunda edición?
(Karla Aguilar) Me presenté porque ya había participado en el showroom EGO de la primera edición, unos seis meses antes. En aquella ocasión no gané el premio que daba la oportunidad de desfilar, pero me explicaron que había una nueva convocatoria para la siguiente edición del Premio Pelonio New Talent. Así que decidí volver a intentarlo y envié Amorfo. Creo que también demuestra algo que para mí es muy importante: que no conseguirlo a la primera no significa que tengas que dejar de intentarlo.
Una colección con un lenguaje visual muy fácil de recordar por sus siluetas de autor.
“Me gusta trabajar con volúmenes que modifican el cuerpo, como en las gabardinas, y hay construcciones que aparecen varias veces”
Cuéntanos, ¿de qué trata tu colección, Amorfo?
(Karla Aguilar) Amorfo nace de una experiencia personal relacionada con la disociación y la percepción de mi propio cuerpo. A los 15 años sufrí una quemadura de tercer grado en el brazo que durante un tiempo me hizo sentir vergüenza y querer ocultarlo.
Esta evolución se refleja en las prendas mediante siluetas deformadas, volúmenes protectores, transparencias, tejidos intervenidos y materiales que funcionan como una segunda piel. El nombre Amorfo representa la ruptura con la idea de perfección y la búsqueda de belleza en las cicatrices, las irregularidades y aquello que no encaja en lo establecido. Porque, muchas veces, es precisamente ahí donde encontramos lo que nos hace especiales.
¿Qué crees que ha visto el jurado en tu colección para decidir que fuera la ganadora?
(Karla Aguilar) Creo que el jurado ha visto prendas comerciales, pero con una identidad muy marcada, además de una buena confección, calidad en los tejidos y mucho cuidado en los acabados. Aunque haya piezas más experimentales, para mí era importante que todo estuviera bien construido y que se apreciara el trabajo que hay detrás. Han valorado ese equilibrio entre creatividad, calidad y proyección comercial.
Diseños con una sastrería diferente y particular como identidad.
“Aunque haya piezas más experimentales, para mí era importante que todo estuviera bien construido y que se apreciara el trabajo que hay detrás”
Nos ha llamado mucho la atención la gelatina biodegradable. ¿Cómo llegaste a trabajar con este material?
(Karla Aguilar) Llegué a los biomateriales casi por casualidad y por curiosidad. Mireia Ruiz era profesora de gráfico y, un día, mientras yo estaba en clase, la vi por la ventana enseñando a sus alumnos algo que me llamó muchísimo la atención. Cuando terminó, fui directamente a preguntarle qué era aquello que estaba haciendo y me explicó que estaban trabajando con biomateriales. A partir de ahí empecé a investigar, probar y experimentar por mi cuenta con la gelatina biodegradable.
¿Cómo has realizado el teñido manual con tintes naturales?
(Karla Aguilar) Todo el teñido lo he hecho de manera completamente artesanal y con tintes de origen natural. Y literalmente lo he hecho donde he podido: en el terrado de casa de mi hermana, en un parque o incluso en el baño de mi casa, porque todavía no tengo un taller propio. Ha sido un proceso de experimentar muchísimo y adaptarme a los recursos que tenía. Creo que también es bonito contar esta parte, porque detrás de una colección que luego ves en una pasarela hay una realidad mucho menos glamurosa.
Lo que más ha llamado la atención de Karla Aguilar es el uso de biomateriales, como en este vestido.
“Llegué a los biomateriales casi por casualidad y por curiosidad.”
De todos los looks de tu colección, ¿cuál sería el que mejor representa tu idea?
(Karla Aguilar) Creo que elegiría el vestido rosa de seda teñido a mano, porque fue una de las primeras piezas que hice para Amorfo y siento que representa muy bien lo que quería contar. El teñido crea unas líneas y texturas que recuerdan a una piel alterada, y la seda aporta un movimiento muy orgánico cuando camina. Además, tiene una contradicción que me gusta mucho: las mangas largas cubren y protegen, mientras que la transparencia deja ver el cuerpo. Para mí, resume esa dualidad entre esconderse y mostrarse, protección y vulnerabilidad, que está presente durante toda la colección.
¿En qué detalles tenemos que fijarnos de tus looks para entender mejor tu ADN?
(Karla Aguilar) Creo que hay que fijarse sobre todo en las siluetas y en los detalles que voy repitiendo de distintas maneras. Me gusta trabajar con volúmenes que modifican el cuerpo, como en las gabardinas, y hay construcciones que aparecen varias veces, como las mangas con esa solapa en la zona del codo. También están las gorras reinterpretadas, los collares de bolas pintadas a mano, los tejidos teñidos e intervenidos, los cortes y los efectos fundidos o arrugados. Creo que mi ADN está en coger elementos bastante reconocibles y alterarlos.

¿Cuáles serán tus próximos pasos?
(Karla Aguilar) Ahora mismo, mi prioridad es empezar a vender y conseguir que la marca vaya creciendo poco a poco, porque eso es lo que me permitirá seguir creando. También estoy buscando un taller y empezando a formar un equipo, porque para la próxima colección quiero poder trabajar de otra manera y aprender a delegar un poco más.
Conoce a la ganadora del Premio Pelonio New Talent, Karla Aguilar en su perfil oficial de Instagram.


