
Durante su paso por Kioto, el fundador de Sebastian Alberdi Studio descubrió el Tan-kin, histórica práctica artesanal que inspiró la creación de Kyoto Digital, un colgador de pared.
El referido procedimiento se basa en la modificación paulatina de superficies metálicas planas a través de un constante martilleo, operación que genera volúmenes tridimensionales y relieves irregulares con un gran valor estético. “La belleza de aquel trabajo me llevó, años después, a desarrollar este colgador de pared producido mediante la técnica de impresión 3D al que he llamado Kyoto Digital”, explica Sebastian Alberdi, líder de Sebastian Alberdi Studio.

Por qué se llama Kyoto Digital
El término “Kyoto” alude a la ciudad japonesa; por su parte, “Digital” señala que tanto el diseño como la producción de los prototipos y de la pieza final se realizaron íntegramente mediante técnicas de modelado 3D e impresión tridimensional. Sebastian Alberdi Studio define este método como “artesanía digital”, al simular un proceso manual tradicional por medio de operaciones virtuales ejecutadas paso a paso.
Cómo Sebastian Alberdi Studio consiguió la textura inspirada en el martilleo
Para facilitar la comprensión del proceso, Alberdi detalla cómo se generó la textura del frontal de Kyoto Digital: en primer lugar se modeló un bloque sólido en el ordenador y, a continuación, se le fueron aplicando una serie de ‘golpes’ virtuales, eliminando pequeñas porciones una a una mediante formas circulares de distintos tamaños. Así, el autor simula el efecto del trabajo manual sobre el metal.


Material, estructura y sistema de anclaje
Este wall hook, fabricado a partir de PLA, está formada por un único bloque con un sistema de anclaje keyhole en la parte posterior. Con un solo tornillo queda sujeta en el muro, sin accesorios añadidos ni adhesivos. Cada una incluye un taco de seis milímetros y su correspondiente tornillo con cabeza abellanada para que la instalación no tenga misterio.

Dónde se fabrica y cómo se comercializa
Cabe destacar que, aunque Kyoto Digital pueda sonar exótico, se produce en Barcelona. Su precio es de 22 euros por unidad o 55 euros si se eligen tres, disponibles en varios colores: beige desierto, carbón, terracota, azul océano y verde bosque. Lo puedes comprar aquí.

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Más datos relevantes
Material: impresión 3D en PLA (termoplástico biodegradable y biocompatible).
Peso: 22 gramos.
Dimensiones: altura 6,5 cm; ancho 6,5 cm; profundidad 4 cm.