
Hacienda López de Haro lanza La buena vida, una campaña con la que quiere demostrar que la abundancia no siempre se mide en grandezas, sino que también se cultiva en las rutinas más humildes.
Entre la Sierra de Cantabria y el Ebro, en San Vicente de la Sonsierra, Hacienda López de Haro señala el lugar exacto donde empieza La buena vida, propuesta ideada junto a David Ruiz y Ruiz Company. Desde ese plácido entorno, la bodega junta vino, paisaje y cultura local, y se fija en quienes han decidido pisar el freno: manos que cultivan, imaginan y trabajan. Artesanos, agricultores, pastores, apicultoras, hortelanas, ceramistas y creadores que han elegido el barro, la palabra y el campo al ritmo frenético común.

Una filosofía que se bebe
“La buena vida tiene que ver con saber parar, con compartir y con darle valor a lo que hacemos cada día”, señala Richi Arambarri, director general de Hacienda López de Haro. “Es una filosofía que está en nuestra manera de elaborar vino, en cómo entendemos el territorio. También en la relación que queremos construir con quienes se acercan a la bodega”, añade.
La Rioja representa La buena vida de Hacienda López de Haro
Y, ya que el caldo nace de la tierra, Arambarri no desaprovecha la ocasión para presumir de La Rioja. “Tenemos a diario tiempo de calidad, disfrutamos de una gastronomía auténtica en cada barra, compartimos con frecuencia sobremesa con amigos y familia, o podemos conectar con la naturaleza a unos minutos. La buena vida es nuestro estilo de vida real, somos conscientes de lo afortunados que somos y con esta campaña reivindicamos ese valor y lo transmitimos al mundo”, afirma.



Encuentros alrededor de la mesa
Durante el año, La buena vida se contará a sí misma en forma de encuentros, textos y audiovisuales. La mesa será, en numerosos casos, el lugar donde todo ocurra, con la cocina y los tragos de Hacienda López de Haro como acompañantes. Se discutirán, además, asuntos relacionados con oficio, cultura, paraje y tiempo.

Un tinto perfecto para estas citas
Uno de los vinos que previsiblemente se servirá en estas convocatorias es el Hacienda López de Haro Reserva 2019, un tinto de Rioja elaborado a partir de Tempranillo y Graciano procedentes de viñedos de alrededor de 30 años, asentados en la Sonsierra sobre suelos pobres de las terrazas del Ebro.
Presenta un rojo cereza con tonos teja y, según la empresa, aromas de fruta madura, especias, vainilla, tabaco y cacao. En boca, lo describe como sutil, elegante y redondo, con buena acidez y recuerdos frescos y balsámicos. Está recomendado para carnes asadas, guisos, legumbres estofadas y quesos curados.
Lo puedes adquirir por 11,50 € aquí.