Late to the party, o el deseo de continuar danzando

La editorial Handshake Books publica el último trabajo de la arquitecta María Aucejo Mollà, Late to the party, un relato donde habitan suspendidas ocho arquitecturas rescatadas directamente del futurismo valenciano: la rotunda caligrafía suburbana de una fiesta que ya terminó, y de la que quizá aún quede la esperanza de contagiarse de su espíritu subalterno.

Late to the party es la primera publicación de María Aucejo Mollà, 27 años. Arquitecta valenciana que explora la práctica proyectual, desde los vectores del hecho construido, la escritura y la investigación teórica, combinando su estudio de arquitectura, con la docencia en la Universitat Oberta de Catalunya. Una arquitecta que ante la falta de estudio de lo propio, la construcción de un relato generacional del diseño y arquitectura valenciana y su relación con el contexto; llevada por la necesidad de encontrar diversión y disfrute en el diseño, tras el horror del boom del “y yo más”, que rodeó los años adolescentes, y cansada de la austeridad que ha cristalizado en pesimismo en los años post crisis, decide invitarnos a través de la escritura, a su fiesta particular.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Primera imagen superior: Mercovasa, ingenieros Carlos Martínez Lasheras y Carlos Ferrer Ferrer. Fotografía del archivo Mercado Costa Valencia.

Late to the party: el efecto de una constatación en forma de libro, un asombro, o el resultado de una crónica de arquitectura que esquiva los clichés de la arquitectura valenciana a través de ocho casos de estudio posmodernos en los que la autora celebra la posibilidad de inconformismo e irreverencia de la arquitectura.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Imagen superior; Fotografía estado actual Estudios Andro: Estudios Andro, arquitectos asociados GO.DB.Fotografía Maria Aucejo Mollà.

Desde un afán democratizador que atraviesa sus 194 páginas, Late to the party, combina, entre planimetrías de archivo, imágenes históricas e instantáneas contemporáneas, la interfaz narrativa, con la entrevista o el hilo de una conversación de WhatsApp, recorriendo, a modo de catálogo y cartografía, Bodegas Vinival (Luís Gay y J. A Hoyos), Pavimentos Guillén (Camilo Grau), Centro de Salud Fuente de San Luís (Rafael Carrasco), Estudios Andro (GO.DB), Mercado Costa Valencia (Carlos Martínez y Carlos Ferrer), Pabellón de Escultores Lladró (Rafael Tamarit), Capitanía Marítima (Luís Serrano) y la Casa del agua (Vetgés tu i la Mediterrània Arquitectes); ocho puntos cardinales de arquitectura posmoderna valenciana a reivindicar, hacia los que la danza del libro desemboca.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Imagen superior; Fotografía estado actual Pavimentos Guillén, arquitecto Camilo Grau, fotografía Maria Aucejo Mollà.

No solo guiada por el instinto de conservación y reivindicación de un patrimonio arrinconado, sino por el deseo de contar lo que se ha visitado, “de izquierda a derecha (y también sin gafas)”, María Aucejo recorre la tierra dorada desde una ilusión de futuro siempre atractiva, y de un pasado olvidado que nadie recuerda, mientras que la divergencia entre la urbanidad de su lenguaje y el contenido que entraña, constituye una suerte de triunfo frente a aquellos que se esmeran en explicar la arquitectura desde la abundancia de palabras inútiles y ensimismadas. Con ironía, y sin ingenuidad, Late to the party, desprende un optimismo inherente a los proyectos que se describen; un texto que invita a abrir nuevos caminos y tratar de decir lo que aún no se ha dicho, con el espíritu de ir más allá de los enfoques ortodoxos de la arquitectura, y la convicción de que cada edificio documentado, representa un enfoque crítico a su contexto, político, económico, cultural e incluso académico.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Como una llama ardiendo que encuentra una piel, Late to the party persigue la literatura como la esencia de lo que quiere o quisiera apasionadamente descubrir. De la misma manera que Reyner Banham, Scott Brown y Venturi aprendieron de Los Ángeles y Las Vegas, o Dan Graham y Rem Koolhaas de Nueva York, pasear a orillas del Mediterráneo en el lapso entre los 60 y los 80, cercados por platillos volantes, ovnis, pirámides y googies, supone respirar nostalgia y disolver la voz individual en el vasto terreno de las ideas o aspiraciones de futuro de una época que nunca llegó, para descarnar la ilusión de una arquitectura que imaginaba cubrir ciudades enteras para protegerlas de la contaminación o construir edificios que pudiesen seguir creciendo con el tiempo. Late to the party se adentra para aprender de todos esos años que quedaron olvidados en los afluentes del río de la arquitectura valenciana y que se dejaron llevar por la corriente salvaje del tiempo.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Diseñado por Jaime Sebastián y Rubén Montesinos, Handshake Books, quiénes a través de la investigación visual, exploran los límites de la práctica editorial contemporánea; y a pesar de la complicación que conlleva sintetizar textualmente un espacio tridimensional, un recorrido, un tiempo; pero también un contexto, la ubicación, las relaciones mediáticas y culturales que se desprenden. En esta ocasión junto con la propia autora, consiguen capturar bidimensionalmente las arquitecturas presentes en el texto y transfórmalas en tres dimensiones, a través de múltiples referencias que van más allá de lo arquitectónico, mudando el lenguaje en objeto, y al libro en una auténtica arquitectura gamberra: Una pulsión que transforma las dimensiones absolutas del marco de investigación en un marco de creación.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

El viaje se convierte en relato, una ensoñación de lo que vivimos: aquello que María Aucejo cuenta y selecciona. Con Late to the party, se viaja por el levante con la pasión de lo así hallado, lo narrado, trascendiende al relato en sí mismo; es un tótem, irrumpe en el caos y memoria de una época en la que la arquitectura aún se podía permitir una pizca de alegría y diversión, y no miraba aún a un futuro permanentemente pospuesto, con la pretensión de invitarnos ahora, a otra fiesta a la que esperamos no llegar tarde; aprendiendo de un alegato a lo ordinario de la mano de una compilación de domes comerciales, neotemplos creativos, brutalismo playero, torres de control, ruinas construidas o aires de metabolismo tardío: El reconocimiento de que nuestra relación con la realidad está estrechamente mediatizada por la cultura. Un trayecto que desde la ventanilla del coche peregrina hacía las arquitecturas de un posmodernismo valenciano que hasta las palabras abandonaron, y con eso queda dicho todo. Late to the party por puro pánico al silencio, por reavivar el deseo de no renunciar a divertirse mirando hacia el futuro.

Late to the party, o el deseo de continuar danzando

Imagen superior; Fotografía antigua Vinival: Bodegas Vinival, arquitectos Luis Gay y Juan Antonio Hoyos Viejobueno. Fotografía del archivo personal Juan Antonio Mompó.

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Título: Late to the party. Platillos, pirámides y búnkers
Autora: Maria Aucejo Mollà @m.aucejo
Editorial: Handshake Books @handshake.fun
Fecha de publicación: Diciembre de 2020
Precio: 25€
Idioma: Castellano, Valenciano e Inglés
Características: 165 x 240 mm. Encuadernación: En gusanillo, portada y contraportada serigrafiadas, tres papeles. Extensión: 194 páginas.
Impreso en Valencia por Mundo Gráfico.

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