
Adolfo Domínguez lleva su Ámbar Negro a un terreno más intenso con su versión Elixir y la imagen del esquiador Joan Verdú; justo lo que necesitas ahora con el frío.
El nuevo Ámbar Negro Elixir de Adolfo Domínguez lleva el clásico ambarado de la casa a su versión más intensa y concentrada. ¿Qué hay de nuevo? Esta versión apuesta por un perfil más afrutado, fougère y gourmand que va a hacer maravillas ahora que estamos en pleno otoño y a punto de estrenar la estación de esquí.

Un gran hit de Adolfo Domínguez sube de nivel
Ámbar Negro ya era uno de esos perfumes que funcionan como un básico dentro de nuestra rotación: cálido, ambarado y muy fácil de llevar. Pero claro, hay días (y noches) en los que un básico se queda corto… y necesitas algo con un poco más de carácter. Y ahí es justo donde entra el nuevo Elixir.

La idea detrás es bastante clara: Ámbar Negro Elixir llevar las cosas un paso más allá en todo sentido. Para ello, la casa ha contado con el maestro perfumista Ramón Monegal, que ha construido esta nueva versión a partir del contraste. ¿El concepto? Resistencia. Pero no entendida como aguantar sin más, sino como ritmo, como constancia… como la capacidad de seguir adelante sin perder la esencia.

Si buscas un perfume masculino de otoño que te dure todo el día, tienes que fichar Ámbar Negro Elixir
En cuanto a perfil y familias olfativas, Ámbar Negro Elixir es fougère, afrutado, ambarado y gourmand a la vez. ¿Para qué vale exactamente? Para tener un perfume que arranca fresco, se vuelve cálido; es un perfume perfecto para llevar todo el día y dejar que vaya evolucionando; sin tener que llevar el frasco en la mochila.

En cuanto a las notas olfativas, Ámbar Negro Elixir abre con una salida afrutada de manzana y piña que le da ese punto jugoso y luminoso… y de allí viene la frescura del fougère. Luego, en el corazón, tenemos salvia y jara, que aportan la parte aromática y resinosa, acompañadas de haba tonka, que empieza a calentar la composición. Y en el fondo, caramelo y pachuli. El caramelo pone el lado gourmand; el pachuli, la profundidad terrosa y oscura. Todo esto en consonancia, por si te lo preguntas, sirve para darle ese fondo denso y envolvente… como su nombre, ámbar negro.