Prince vuelve a desafiar al tiempo con Timeless, un nuevo álbum de rarezas inéditas… Aunque ya no está con nosotros, sigue siendo el artista universal, atemporal que es y será un eterno referente en la música, la moda y la producción
Han pasado más de diez años desde la muerte de Prince, pero su archivo sigue demostrando que su universo creativo parecía no tener límites. Ahora llega Timeless, una nueva colección que reúne diez grabaciones raras e inéditas realizadas entre 1977 y 2016. El álbum funciona como una cápsula del tiempo. Un viaje de casi cuatro décadas que comienza con las primeras sesiones de estudio de un Prince adolescente y termina cerca del final de una carrera irrepetible. Diez canciones que permiten recorrer la evolución de uno de los artistas más libres, imprevisibles e influyentes de la historia.
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Un viaje por cuatro décadas de Prince
Timeless no se plantea como un simple recopilatorio de descartes. La colección abre nuevas puertas a un archivo legendario y ofrece la posibilidad de escuchar capítulos hasta ahora desconocidos de su trayectoria. Entre 1977 y 2016, Prince construyó un universo propio donde convivían funk, pop, rock, soul, electrónica y R&B. Su obsesión por el estudio era tan intensa como su capacidad para transformar cualquier género en algo completamente personal. Ese recorrido creativo es precisamente el que atraviesa Timeless. Desde las primeras grabaciones de un joven prodigio hasta una de sus últimas interpretaciones registradas, el disco propone una mirada diferente a su carrera: menos monumental y más íntima.
Portada de Timeless
El archivo de un artista inagotable
Hablar del archivo de Prince es hablar de uno de los grandes misterios de la música contemporánea. Se calcula que dejó miles de canciones, versiones alternativas, ensayos y grabaciones inéditas almacenadas en su legendaria bóveda de Paisley Park. Cada nueva apertura de ese universo plantea inevitablemente la misma pregunta: ¿cuánto Prince queda todavía por descubrir? Timeless responde parcialmente a esa cuestión con diez nuevas piezas que amplían el retrato de un artista incapaz de quedarse quieto. Un creador que nunca entendió la música como un territorio con fronteras.
Prince en París en el año 2009, fotografía de Nicolas Genin, Wikimedia Commons
Una nueva pieza para entender su legado
El álbum ha sido cuidadosamente masterizado por Chris James, ingeniero y productor nominado al Grammy que trabajó junto a Prince en proyectos como HITnRUN Phase Two, Art Official Age y Plectrumelectrum. Su participación aporta además una conexión directa con los últimos años creativos del músico. No se trata simplemente de recuperar material perdido, sino de presentarlo con un cuidado que permita situarlo dentro de la enorme y compleja obra de Prince. Porque si algo demuestra Timeless es que su música sigue resistiéndose al pasado. Las canciones pueden pertenecer a 1977, 1987 o 2016, pero la sensación permanece intacta: Prince siempre parecía estar componiendo desde algún lugar del futuro.
Prince nunca se fue
que un ejercicio de nostalgia, Timeless funciona como un recordatorio de la dimensión artística de Prince. De su capacidad para adelantarse a las tendencias, desafiar las reglas de la industria y construir una identidad imposible de replicar. Diez años después de su muerte, seguimos descubriendo nuevas habitaciones dentro de su universo. Y quizás esa sea la mejor definición posible de su legado: Prince no pertenece a una época concreta. Sigue apareciendo en el presente, una canción inédita cada vez.