Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidiano

Punto Dulce de Josep Maynou captura instantes de armonía y plenitud mediante objetos cotidianos, recuerdos personales y humor sutil.

La galería Bombon Crisis presenta Punto Dulce, la primera exposición individual de Josep Maynou en Madrid. La muestra reúne obras de nueva producción que exploran ese instante fugaz en el que tensión y armonía, azar y control, se equilibran para producir una sensación de plenitud íntima y silenciosa.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoVista de la exposición.

Punto Dulce parte de una idea aparentemente sencilla y, a la vez, difícil de definir: ese momento exacto en el que todo encaja. Para Josep Maynou, el “punto dulce” es un umbral, un estado efímero en el que la vida parece ordenarse por un instante antes de volver al desequilibrio. La exposición toma forma a partir de esta noción y la traslada al espacio expositivo mediante objetos cotidianos, recuerdos familiares y gestos de humor que construyen un paisaje emocional y doméstico.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoMaynou 5 estrellas (2026).

El punto dulce no es un lugar estable, sino un instante que aparece y desaparece.

El artista entiende estos puntos como momentos de paz interior y satisfacción vital, cuando “todo está bien”. En su práctica, esa experiencia se manifiesta en el hallazgo de una “verdad poética” en objetos descartados o aparentemente insignificantes. Desde una intuición casi inconsciente, Maynou recoge, combina y reordena estos materiales, restableciendo conexiones inesperadas entre ellos. El resultado es un delicado equilibrio entre casualidad y precisión, como si los objetos hubieran aguardado pacientemente la mirada adecuada para activarse.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoVista de la exposición.

En Punto Dulce, esta búsqueda se materializa en un escenario íntimo que invita a la contemplación pausada. Frente al ritmo acelerado de la vida contemporánea, la exposición propone una suspensión del tiempo, una atención consciente a esos instantes mínimos de armonía, belleza y simplicidad que suelen pasar desapercibidos. La experiencia del visitante se articula así como un recorrido por situaciones frágiles y temporales, donde lo que existe parece hacerlo solo por un breve lapso.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoHuevos fritos (2025). Cisternas de porcelana y pelotas de ping pong.

La exposición propone una pausa: detenerse para reconocer lo esencial.

Parte del espacio se inspira en el paisaje del Maresme, el litoral barcelonés ligado a los veranos de infancia del artista y a su memoria familiar. Tras dieciocho años viviendo en distintos países, Maynou ha regresado a este territorio, que aparece aquí transformado en un escenario simbólico. Objetos encontrados y reciclados componen este paisaje: gaviotas construidas con perchas, un partido de baloncesto al atardecer hecho de mosaicos, una toalla de club de playa robada por su padre, una motocicleta Yamaha Jog asociada a la libertad juvenil de los años noventa o una columna de cervezas que remite a rituales compartidos.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoVista de la exposición.

La muestra se organiza en distintos ámbitos que corresponden a momentos vitales. En una sala, los puntos dulces de la adolescencia y la amistad, marcados por la cercanía al mar y la despreocupación. En otra, los del presente, donde un vídeo de su hija durmiendo plácidamente introduce una dimensión de calma y vulnerabilidad. La escena se completa con una serie de huevos fritos —realizados con tapas de cisterna y pelotas de ping-pong— que condensan la tensión entre el intento y el acierto, ese segundo exacto en el que lo improbable sucede.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoSol (2026). Palitos de helado de madera.

Dar nueva vida a los objetos es también una forma de pensar la continuidad.

Muchos de los materiales utilizados proceden de objetos descartados o de la casa de su padre, fallecido poco antes de que Maynou supiera que él mismo iba a ser padre. Esta coincidencia biográfica convierte la reutilización en una metáfora amplia sobre la memoria, el cuidado y el ciclo de la vida. La sostenibilidad no aparece aquí como consigna, sino como gesto afectivo y ético: reinscribir lo viejo en un nuevo relato.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoJog Artistic Spec (2025). Conchas y cemento sobre motocicleta.

El humor, constante en la obra del artista, actúa como un contrapunto que evita la solemnidad. A través de él, Punto Dulce adquiere una dimensión simbólica en la que vida y muerte conviven sin dramatismo, como un memento mori que no amenaza, sino que recuerda la urgencia de vivir plenamente.

Punto Dulce de Josep Maynou: el equilibrio de lo cotidianoAli-Bey (2024). Conchas y cemento sobre casco de motocicleta.

Con esta exposición, Josep Maynou ofrece una narración contemporánea de lo cotidiano, donde lo funcional y lo absurdo coexisten. Punto Dulce no propone grandes respuestas, sino la posibilidad de reconocer, aunque sea por un instante, ese equilibrio frágil en el que todo parece estar en su lugar.

Punto Dulce | Josep Maynou
Hasta el 20 de febrero de 2026
Bombon Crisis
Madera 33, Madrid