Lo que no se ve de la vida de un músico

Los problemas de salud mental de los músicos: más de la mitad de las personas dedicadas a este sector reconocen haber sufrido ataques de pánico y ansiedad.

Estrés. Nervios. Respiración agitada. Temblores en las manos. Estos son algunos de los síntomas que padecen los músicos dentro y fuera del escenario. Son los problemas de salud mental de los músicos. El 71% de las personas dedicadas a este ámbito afirman haber sufrido ansiedad y ataques de pánico alguna vez a lo largo de su carrera.

Texto: CLARA CABRERA CANÓS

Lo que no se ve de la vida de un músicoTodas las fotos vía Pexels

¿La música puede enfermarte?

Ese dato está extraido del estudio “Can music make you sick?” (“¿Puede la música enfermarte?”) elaborado por la Universidad de Westiminster. Un buen músico no solo sabe tocar un instrumento sino que también debe tener herramientas para gestionar la ansiedad escénica, el “síndrome del impostor”, el estrés generado por las horas de práctica, etc. Incluso hay casos en los que tienen que compaginar su carrera musical con otros estudios y, por tanto, la carga de trabajo es aún mayor.

Lo que no se ve de la vida de un músico

El estrés de tener que llegar a todo

La mayoría de las veces tengo que priorizar las cosas, porque si no es imposible gestionarlo todo bien”. Estas son las palabras de María Pascual, una adolescente que está cursando el Grado Profesional de 2 especialidades (piano y percusión) en el Conservatorio Calasancio y que además lo compagina con 2º de Bachillerato y la preparación de la Selectividad. En su caso, siempre prioriza la música frente al resto de estudios porque es a lo que quiere dedicarse en un futuro. Sin embargo, afirma que en muchas ocasiones se agobia porque quiere llegar a todo y no tiene el tiempo suficiente para dedicarle al estudio del piano y la percusión.

Lo que no se ve de la vida de un músico

La opinión de los expertos

Según Laura Martínez, psicóloga especializada en músicos, para poder combinar dos carreras es fundamental la aplicación de estrategias de planificación que permitan a la persona “rentabilizar sus tiempos de estudio y descanso de manera óptima”. La experta destaca especialmente que hay que dejarle un espacio también al reposo, ya que muchas veces queda relegado a un segundo plano y se considera prescindible. Afirma que hay que darles la misma importancia a las horas de estudio que a las pausas que hacemos entre ellas.

Lo que no se ve de la vida de un músico

Respecto a este tema, la psicóloga también recalca la importancia de poseer herramientas de gestión emocional. Reconocer los sentimientos y sus funciones, identificar y manejar pensamientos automáticos, aplicar habilidades de atención plena, controlar los síntomas fisiológicos y aprender a afrontar los obstáculos. Son algunas de las técnicas que recomienda la experta tanto para estudiantes como para músicos profesionales.

Lo que no se ve de la vida de un músico

Una figura fundamental para aprender un instrumento es el profesor, ya que se encarga de enseñar al alumno que métodos de estudio debe seguir. Arantxa Monferrer finalizó el Grado Superior de Interpretación en Piano en el Conservatorio Superior “Salvador Seguí” y actualmente es profesora de este instrumento en el Conservatorio Calasancio. “Yo incido mucho en que el estudio tiene que ser consciente desde el primer proceso de lectura”, afirma la pianista. Monferrer añade que es importante buscar un reto en las sesiones de estudio para no caer en repeticiones automáticas y vacías. La profesora coincide con Dalia en que hay que buscar la relajación y la naturalidad en los movimientos.

Lo que no se ve de la vida de un músico

Problemas de salud mental de los músicos: La ansiedad escénica

El 90% de los músicos, tanto estudiantes de primeros cursos como grandes profesionales, sufren ansiedad escénica”, sentencia Dalia. Según el psicólogo, este trastorno aparece ante cualquier situación evaluable, es decir, una clase, una audición, un examen, un concierto…
Manuel Valero es un cantante lírico que cuenta con 20 años de trayectoria profesional. Pese a haber cantado en lugares tan ilustres como el Teatro de la Zarzuela (Madrid) reconoce que aún sigue poniéndose nervioso cuando tiene una actuación. “Antes de salir yo intento respirar profundamente, relajarme, coger mi espacio y sobre todo no pensar en lo que va a pasar, porque si lo piensas no sales”, afirma el cantante entre risas.

Lo que no se ve de la vida de un músico

No es lo mismo ser miembro de una banda que estar solo en el escenario

Los nervios antes de actuar también varían mucho dependiendo de la situación. No es lo mismo tocar en una banda, que hacer un examen frente a un tribunal, que plantarte tú solo delante de un público. Mireia Ventura es clarinetista, lleva 15 años en el mundo de la música y 5 tocando en la Banda de Música de l’Alcora. Además, paralelamente se está formando como pianista en el Conservatorio Calasancio. “Prefiero mil veces tocar en la banda frente a un público que hacer un examen de piano ante un tribunal, porque en el primer caso me siento muy acompañada y los errores se disimulan más”, afirma Ventura muy convencida.

Lo que no se ve de la vida de un músico

Un error no resta mis aciertos”. “Esta prueba no determina lo que sé hacer o no”. “Estar nervioso es humano y no me incapacita”. Estas son las ideas que se repite Monferrer antes de salir a tocar e intenta que sus alumnos hagan lo mismo antes de sus actuaciones.

Lo que no se ve de la vida de un músico

La psicóloga Martínez explica que la ansiedad escénica está muy relacionada al miedo a la valoración negativa o a decepcionar a otra personas. Por eso recomienda asistir a un especialista para trabajar la gestión emocional, la detección de pensamientos automáticos, etc. “La ansiedad no es más que una emoción que viene programada en nuestro cerebro y que inicialmente cumple una función para el ser humano”, explica la experta. “Sin embargo, el problema viene cuando ese sentimiento nos bloquea o nos paraliza frente a determinadas situaciones”, añade.

Lo que no se ve de la vida de un músico

Problemas de salud mental de los músico: El síndrome del impostor

Pienso que todos los músicos nos comparamos alguna vez porque queremos llegar al nivel de nuestros compañeros”, opina Pascual. Por su parte, Valero reflexiona sobre que es imposible no compararse pero que hay que hacerlo desde una perspectiva positiva. Este tipo de pensamientos son muy comunes en el sector musical debido al nivel de perfección que se exige. De hecho, Monferrer afirma que le ha costado mucho tiempo disfrutar de la música sin sentir ese “yugo del perfeccionismo”.

Si juntamos las comparaciones constantes y la búsqueda incansable de la perfección el resultado puede ser lo que se conoce como el “síndrome del impostor”. Según la psicóloga Martínez este trastorno se produce cuando una persona siente que sus logros no son mérito propio sino que han sido futo del azar o de la suerte. “Por ejemplo, un músico consigue plaza en una orquesta, pero en realidad piensa que es un impostor y que no se merece el puesto al que ha llegado”, comenta la experta. Dalia añade que este síndrome está muy relacionado con la autoestima y que puede llegar a provocar depresión o ansiedad.

Lo que no se ve de la vida de un músico

¿Compensan los problemas de salud mental que genera la música?

La música puede provocar nervios, estrés o ansiedad para aquellos que la estudian o que se dedican a ella íntegramente. No obstante, Dalia afirma que tiene muchos beneficios psicológicos: “Mejora la inteligencia verbal auditiva y la capacidad para estudiar y para gestionar las emociones”. Aunque puede suponer un reto para los músicos a nivel mental, esta rama artística también tiene su parte positiva. “La música lo es todo. Puede ser la vivencia más bonita o sublime de tu vida y otras veces puede suponer tu mayor demonio”, así lo siente Monferrer. Ventura cuenta que ha crecido siempre rodeada de ritmos y melodías y que esto ya forma parte de su personalidad. Para Valero la música es una herramienta de comunicación que “conecta almas”. “Es lo que más feliz me hace”, concluye Pascual. Estudiar música puede ser sinónimo de ansiedad, nervios y estrés pero también de satisfacción, alegría y pasión.

Artículo por CLARA CABRERA CANÓS