'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

Slow World en la Fundación Giménez Lorente de la Universidad Politécnica de Valencia: arte, nutrición, industria alimenticia y medioambiente. La muestra se puede visitar hasta el 28 julio 2021.

Slow world en la Fundación Giménez Lorente es un proyecto experimental en el que se ensaya un estudio sobre la nutrición de los humanos y la industria alimenticia, los cambios en las cartografías de los sistemas productivos y sus consecuencias a corto y medio plazo. El título Slow world hace alusión a la necesidad de desacelerar el planeta a fin de no agotar los recursos finitos sobrexplotados y la insostenibilidad medioambiental vinculados a la nutrición mundial.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

Excesos de todo tipo

La muestra Slow world en la Fundación Giménez Lorente apunta al exceso de consumo, comida procesada, explotación y experimentos en animales, productos transgénicos, agricultura intensiva, envasados plastificados y la huella ecológica de los transportes de alimentos son factores que contribuyen enormemente al deterioro del planeta. Según datos fiables, en los últimos 20 años la producción de comida ha crecido más del 2% anualmente, mientras que la  población mundial experimenta un incremento del 1.14% al año.

Si a eso añadimos la desigualdad de reparto de los recursos, la sobre explotación del planeta y el consumo irresponsable, que hace que se incrementándose la adquisición de carne a nivel mundial mientras el tráfico de semillas es controlado por cuatro grandes empresas. En resumen un tercio de los alimentos acaban en la basura en una cadena interminable de desnutrición, malnutrición y desertización.

Obras en proyecto Slow World

El proyecto comisariado por Nekane Aramburu incide en la relación de los humanos y los animales no humanos con la tierra a través de la alimentación, y se cuestiona el sistema alimentario actual visibilizando opciones de nuevos circuitos a través de la obras de Rosalía Banet.

La pieza Mapamundi desollado, de hueso es una representación de la finitud del planeta y sus recursos, y la degradación de nuestro ecosistema como consecuencia del abuso de los recursos naturales, energéticos e hídricos.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

Mapas Mundi

Las series Black Stomach y Mapas de piel son una colección de veinte mapas antropomorfos que suponen una aproximación geográfica a modo de organismos degenerados y vulnerables.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

China Black Stomach y USA Black Stomach

Las seis piezas de la serie Montañas tóxicas devienen una alerta sobre la emergencia ecológica, a través de los dibujos de montañas exentas, pintadas con los colores de los raticidas más comunes.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

Al fondo: Montañas tóxicas. Derecha: China Black Stomach y USA Black Stomach.

Se presenta además una obra audiovisual inédita que hace referencia al fenómeno coreano Muk Bang (먹방) —literalmente “emisión comiendo”, que consiste en emitir un vídeo donde se ingieren grandes cantidades de comida, mientras se interactúa con la audiencia—. A modo de bodegón barroco de colesterol, entre alimento sabroso y comida basura, la pieza pretende llamar la atención sobre la calidad de la comida, el placer de la ingesta y visibilizar la cantidad de desperdicios que generamos.

Rutas de transporte de alimentos del siglo XVI

En la muestra se incide en la práctica del dibujo como cuaderno de bitácora para estudiar el territorio y analizar sus ítems más relevantes. Por ello se ha incluido un mapa de Joan Martines datado en el siglo XVI perteneciente a la colección de la fundación. El mapa dialoga con nuevas propuestas gráficas evidenciando la mirada eurocéntrica de las rutas entre Europa y el resto del mundo, entonces desconocido, el norte y el sur, abriendo una puerta a prácticas de pensamiento y creación contemporánea que revelen mapas geo-alimentarios en transformación.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

Slow food

En los años ochenta el movimiento de Slow food comenzó una corriente en la que frente a los hábitos alimenticios del consumismo y la acelerada vida contemporánea, se proponían alternativas a la Fast food. A partir de una primera protesta sobre la apertura en Roma de un McDonald’s, el movimiento se extendió para impulsar nuevos hábitos alimenticios bajo las premisas de “bueno, limpio y justo” a la vez que promocionaba otra manera consciente de nutrirse.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

La moda de lo “bio” y lo “eco”

No obstante, desde entonces la circulación planetaria de productos se ha intensificado aún bajo la etiqueta de “ecológico” o “comercio justo” continuando la escalada de peligrosidad en las emisiones de gases de efecto invernadero, la degradación de las tierras de cultivo y la baja calidad en la alimentación por la sobreexplotación intensiva.

Food miles

En paralelo se ha extendido otro tipo de estudios vinculados a la evaluación de la distancia que recorren los alimentos entre productor y consumidor: food miles. Este término fue acuñado en 1994 por la SAFE Alliance incidiendo en los productos locales y los tropicales, los indicadores de carbono así como la tierra y los recursos naturales entre la proximidad y la lejanía.

'Slow World' en la Fundación Giménez Lorente de Valencia

La huella de los alimentos, la huella de lo humano, la huella de los sistemas económico-consumistas son una cadena catastrófica y de difícil solución si no se produce un cambio de fuentes y hábitos de consumo hacia una alimentación circular.

La investigación universitaria como nexo entre arte, pensamiento y sociedad

El contexto universitario y el Mediterráneo afianzan el camino para que la investigación, la teoría, la praxis, la historia y las estrategias de futuro se entremezclen para avanzar mediante nuevas prácticas que vinculan los sistemas culturales al desarrollo sostenible y una nueva conciencia humanística, social y económica.