
España mantiene un 21 % de IVA para la venta de arte, muy por encima del resto de Europa. Las galerías cierran del 2 al 7 de febrero para denunciar una situación que ya es insostenible.
Del 2 al 7 de febrero, las galerías de arte españolas cerrarán sus puertas en una huelga sin precedentes desde los años 90. Lo hacen para denunciar un 21 % de IVA que las deja en desventaja frente a sus homólogas europeas. Para entender el impacto real de la situación, hablamos con las galerías ArtNueve (Murcia), House of Chappaz (Barcelona), SC Gallery (Bilbao) y La Bibi + Reus (Palma), cuyas voces reflejan la urgencia de un cambio estructural.
Imagen superior: La Bibi + Reus Gallery

El IVA y el motivo del cierre
Del 2 al 7 de febrero, las galerías de arte españolas van a cerrar sus puertas. No es un gesto simbólico, ni un descanso, ni un experimento artístico. Es una huelga. Y el motivo es bastante claro: España sigue aplicando un 21 % de IVA a la venta de obras de arte, mientras que en casi toda Europa el impuesto es mucho más bajo. Esa diferencia, que puede parecer un detalle burocrático, está afectando de forma profunda a artistas, galerías y a todo el ecosistema cultural. Como señala María Ángeles Sánchez, de ArtNueve: “Continuamos siendo los grandes olvidados de las políticas culturales, encontrándonos en desventaja frente a otros sectores creativos que cuentan con un tipo reducido de IVA, como la música, las artes escénicas o el cine.”.
SC Gallery
Las galerías españoles en clara desventaja
Para entenderlo, pensemos en algo muy simple: la misma obra que aquí paga un 21 % de impuestos, en Francia tributa un 5,5 %; en Italia, un 5 %; en Alemania, un 7 %; en Portugal, un 6 %; en Bélgica, otro 6 %. La competencia es así de desigual. Y en un mercado como el del arte, que funciona a escala internacional, una diferencia de impuestos puede cambiar totalmente dónde se compra, dónde se vende y dónde se invierte. A día de hoy, España es uno de los países menos atractivos para hacerlo. Y eso se nota especialmente en el día a día: “Cuando participamos en ferias internacionales, partimos con desventaja: nuestros precios finales son más altos, y eso repercute directamente en los artistas. El IVA no es un detalle técnico, es un freno real para la circulación del arte español”, explica Sergio García, de SC Gallery.
Galería ArtNueve
Todo esto coloca a nuestras galerías en clara desventaja frente a las de los países vecinos. ¿El resultado? Un coleccionista prefiere comprar en París o Lisboa. Una galería internacional decide abrir sede en Berlín y no en Madrid o Valencia. Una venta que podría apoyar a un artista español termina moviéndose al extranjero. No es una cuestión de gustos ni de modas: son números. Desde Mallorca, Miquel Campins, de La Bibi + Reus, lo vive así: “Cuando la venta es entre empresas dentro de la UE, se aplica el IVA intracomunitario y no supone un problema. Pero cuando vendes a un particular alemán, belga o francés, ahí sí juegas en desventaja. Hace años que nos paseamos por las ferias con los pins y no sirven para nada”.
House of Chappaz
Ayudas y mecenazgo
A esta falta de competitividad se suma algo que las galerías llevan años denunciando: no existen suficientes ayudas, incentivos o mecanismos de apoyo para compensar este desequilibrio fiscal. En países como Francia o Alemania, hay leyes de mecenazgo potentes, deducciones para quien compra obra de artistas vivos, programas de compra pública constantes y beneficios fiscales para empresas que invierten en cultura. En España, todo esto existe de manera mucho más limitada, irregular o simbólica.
Galería ArtNueve
De nuevo, María Ángeles Sánchez lo resume con precisión: “Bajar el IVA es urgente, pero también necesitamos una Ley de Mecenazgo eficaz y adaptar medidas fiscales que ya existen pero que dejan fuera a las artes plásticas. Existen incentivos que permiten deducirse hasta un 120 % en proyectos culturales… pero, otra vez, las galerías y los artistas quedan al margen”.
House of Chappaz
Ismaël Chappaz, de House of Chappaz, coincide: “Nuestras tres prioridades son claras: una Ley de Mecenazgo en condiciones, ayudas a coleccionistas y galerías, y sobre todo más compra pública. Para esto último hay que dotar a los museos de presupuestos en condiciones, no recortarles por todas partes como ocurre desde hace décadas”.
SC Gallery
Un problema aún más pronunciado en la periferia
La situación es aún más dura fuera de las grandes ciudades. En lugares como Murcia, Galicia, Canarias, Aragón, Extremadura o Andalucía, donde el tejido cultural es más frágil y los recursos más escasos, cada venta importa y cada punto de IVA pesa el triple. Abrir una galería y mantenerla ya es algo complicado. Sumarle un 21 % que la mayoría de Europa no tiene convierte esa dificultad en algo casi asfixiante. María Ángeles Sánchez lo vive así: “Desde la periferia esto se vive con más crudeza. Cada feria internacional es una inversión enorme y cuando dejamos de ir perdemos la posibilidad de que nuestros artistas tengan visibilidad internacional; cada envío, cada producción, cada viaje es un riesgo”.
SC Gallery
Desde Bilbao, Sergio García añade un punto clave sobre la brecha territorial: ”Sería importante que las comunidades autónomas asumieran también su papel. Apoyar a sus galerías y a sus artistas no es solo una cuestión económica, sino un bien cultural”.
La Bibi + Reus Gallery
El papel cotidiano de las galerías
Y luego está la parte invisible del trabajo de las galerías. Aunque mucha gente no lo sepa, no son solo espacios donde se venden obras. Investigadores, mediadores, asesores, documentalistas, productores… hacen de todo. Prestan obras a museos, conservan archivos de artistas, investigan, acompañan procesos creativos y mantienen un espacio cultural gratuito abierto al público todos los días. Ese museo silencioso que todos creemos normal desaparecería si desaparecieran las galerías. Aun así, muchos sienten que esta huelga, por sí sola, no basta.
Galería ArtNueve
Como afirma Ismaël Chappaz: “No es suficiente con cerrar las galerías. Lo apoyo porque confío en quienes lideran el Consorcio, pero me parece insuficiente”. También denuncia un estigma que sigue lastrando al sector: “Nos resulta más rentable hacer ferias fuera de España. Y además nos estamos empezando a sentir ridículos y olvidados. El discurso de ‘solo compran los ricos’ es ya insoportable. Como dijo Dora García: ‘El arte es para todos, pero solo una élite lo sabe’”.
House of Chappaz
Qué esperan conseguir con la huelga
Por eso esta huelga es importante. Las galerías dicen: “Si no escucháis cuando trabajamos, quizá escuchéis cuando cerremos”. No buscan privilegios ni tratos especiales. Solo piden algo tan básico como alinearse con Europa y aplicar un IVA reducido en la venta de arte. Y reclaman medidas que acompañen a los artistas en su profesionalización. Sergio García lo explica así: “El arte no puede sostenerse únicamente desde la precariedad y la buena voluntad. Necesitamos ayudas a la producción y programas de internacionalización”.
Y Miquel Campins añade: “Hace falta dinamizar la compraventa de arte y hacerla más accesible, para que deje de verse como algo elitista y pueda ser una afición como cualquier otra”.
La Bibi + Reus Gallery
Cuando vuelvan a abrir el 9 de febrero, lo harán como siempre: ofreciendo acceso gratuito al arte contemporáneo, defendiendo a los artistas y sosteniendo el tejido cultural del país. Pero esta vez esperan que el mensaje haya calado. Que se entienda que el arte no es un lujo ni un capricho para unos pocos, sino parte de nuestra vida cotidiana y de nuestra identidad cultural. Y que, si no se actúa ya, corremos el riesgo de perder un ecosistema que cuesta muchísimo construir y muy poco destruir.
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