ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúa

Soy yo contra ARCO: colas, multitudes, arte por toneladas, café gratis, pies destrozados y alguna obra brillante salvando el sábado.

Escucho una alarma que suena antes de lo habitual. No lo entiendo. Es sábado. Entra una luz por mi ventana. En mi cabeza suena Un buen día de Los Planetas. En el aire no brilla ninguna mota de polvo. Hace frío. Llueve. El fin de semana empezó truncado. Pero la lluvia no nos amedranta.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaJulia Santaollalla en F2

Madrugo que al día se le prometen más de los 10k pasos necesarios para estar activo.

Desayuno en la cafetería de la Fundación Juan March, que es siempre bien. Un grupo bastante grande de viejitos se agolpa esperando que empiece el concierto de no sé quién. Con buche lleno, vemos la pequeña expo comisariada por Rebekah Rhodes en colaboración con SOLO. Recuerda a otra muestra mayor que sucedió en el 21/22 en Matadero.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaJulia Santaolalla

Toca ir hasta Ifema. Qué mal día para ir a ARCO. Si puedes permitirte los más de 40 euros de entrada, recomiendo no hacerlo un sábado.

Esto lleva abierto desde el miércoles, pero la gente de a pie, como tú y como yo no podemos ir entre semana a ver arte. Bueno, yo hubiera podido. Pero no pude. Escribir estas líneas me da acceso a venir todos los días de feria, pero para mí no eran feriados.

Una vez superada la cola inicial, hay que seguir caminando hasta el pabellón 7 donde hay otra cola. Como no creo que mucha gente me lea, cuento un secreto. La mayoría se agolpa ahí. Y allí volverán a agolparse el año que viene. Pero si caminas al siguiente pabellón, ya no hay cola.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaRuben Guerrero

Entramos, cogemos un plano y buscamos las galerías que queremos ver.

Aunque quiero verlo todo, marco los deberes primero. Me encuentro tirada una guía. Supongo que algún iluso la compró y la olvidó en los pocos banquitos que hay para el espectador exhausto. La guardo y tres galerías más allá me doy cuenta porque alguien la ha olvidado. Es como una biblia de Gutemberg. Muy bonita y útil pero pesada e incómoda. Parece mentira que a tanta gente le guste el arte contemporáneo. ¡Qué mal día un sábado para venir a ARCO!

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaNuria Mora en Río y Meñaka

En la madrileña F2 veo la copa de cristal opaco de la granadina Julia Santaolalla.

Hago el primer check en mi lista de deberes. Pregunto por Rubén Guerrero, pero me dicen que está todo en el Centro Guerrero, el de José en Granada. Mi gozo en un pozo. Están sin embargo los yorkshires jugetones de Pere Llobera y a pesar de que es un virtuoso del pincel, me dejan indiferente. Aunque sean grandes. No tengo pared para ellos. Como si tuviera el dinero.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaGabriel Orozco

Sigo por el mismo pasillo esquivando gente.

En Río y Meñaka hay obra de Ana Barriga y Nuria Mora. La de Nuria ya la había visto en su expo en solitario en la galería. Juega y alegra al ojo. Se agradece. No es arte de poner en el salón, solo pienso en el polvo que puede coger su pecio. Pero la mezcla de cerámica y cuerda de colores vibrantes mola todo. Justo enfrente hay una instalación sencilla que me hace gracia. Rebusco en mis notas y no encuentro al artista. Son láminas de metal esmaltado que hacen caritas cuya boca parece un altavoz. Lo sencillo y geométrico me sigue gustando y la ilusión me llena de nuevo al ver a lo lejos un Gabriel Orozco. Uno de esos con las mismas figuras que repetía sobre billetes.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaGrip Face

En MPA, está Grip Face con unos espejos de metacrilato que parecen más diseño gráfico.

Tengo ganas de charlar con David y que me explique su obra y su proceso. Muy pronto. La escultura de madera de Francisco Leiro acompaña y arropa a la del mallorquín. En Luis Adelantado hay un Rubén Guerrero, este no ha ido para Granada.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaFrancisco Leiro

Mucha gente. Mucha galería. Mucha obra. Demasiada. Todos los galeristas quieren rentabilizar su exposición y los paneles se saturan.

El ojo no da abasto. Se agradece ver entre tanta modernidad algunos de los ya clásicos. Saura, Picasso, Miró, Tapies, Hockney, Matisse. Los Barceló del stand de El País son bastante sin más. Su lienzo arrugado para sacar un toro deforme, mejor. En Bombon vuelvo a ver a Pere Llobera. Sé que es un grande que puede hacer lo que quiera y supongo que por eso lo hace. Se lo pasa bien y pinta cualquier cosa. Un torso Hulkiano, que sí podría entrar en un salón de tamaño medio de piso de Madrid, pero no me gusta. Me hace gracia, y de eso va también el arte. Su discóbolo hinchable me gusta más.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaPere Llobera

Mucha gente y las fuerzas empiezan a flaquear. La luz es infernal. Luz blanca que cansa y llega a marear.

Busco un tentempié. Más colas. Entro al “guest lounge”. Uno se siente más importante enseñando un pase que no todos los demás tienen, como Wayne en su mundo en el concierto de Alice Cooper. Pero ni un canapé. Aquí, hasta al bocata se le pone puntito rojo. Otra cola para una pulga que cuesta un ojo de la cara. Total, ¡ya casi ni veo! El café, sí lo regala una de esas inmobiliarias que se están quedando con Madrid. Me bebo tres para rentabilizar mi alquiler. Con la barra de energía recargada vuelvo a los pasillos.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaClaudio Parmiggiani

Perrotin es un paseo por lo de antes.

Uno suspira. Tamaños asequibles y nombres que están en los libros de arte. Paramos para ver la ausencia de una estantería de Claudio Parmiggiani. Como si fuese lo inverso a una de Manolo Valdés. La del italiano está hecha con el humo de rueda quemada. Una instalación fantasma que nadie leerá.  En el camino, una luz se cuela entre las cortinas de una habitación de Julia Santaolalla, de nuevo la granadina muestra su talento multidisciplinar con un juego mágico de luces y destellos. Vuelvo a alegrarme al ver un conjunto de Julio Anaya, esta vez su trabajo sobre cartón es una réplica de los grabados de Goya.

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaJulio Anaya

ARCO es demasiado grande. La gincana del arte continúaEsteban Peña

También hay mucho “art attack”.

Todo vale y más, si el marco es chulo. Entre esos, uno que me encanta. Una especie de fases lunares con lápices Staedler del colombiano Esteban Peña. Visualmente reconfortante. Inteligente. Al pié.

El gentío no decrece. Mucho señorismo ilustrado. De ese que pregunta precio para engatusar al galerista. De esos que dicen, yo tengo uno de una serie parecida. Gente que habla alto para que le oigan. Celebrities. Padres con carritos. Padres que animan a hijos a imitar el fin de semana que viene algunas obras de la muestra. Los modernos disfrazados, que me gustaría ver así de tuneados un lunes por la mañana; Y mucha, mucha gente que hace el esfuerzo de un ir un sábado hasta Ifema a cultivar un ojo que hay que dejarlo descansar para apreciar lo bonito. Qué si bien aquí, ni es barato, ni siempre es bueno.

Texto y fotos: Eduardo Vea Keating @noselanariz