Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

Hablamos con la actriz Natalia Rodríguez sobre su evolución desde Los Protegidos hasta hoy. Nos cuenta cómo ha ganado seguridad en sí misma, sus nuevos retos físicos y la realidad de esta profesión.

Natalia Rodríguez ha atravesado cada ficción española dejando personajes con una huella distinta. De Michelle en Los Protegidos a Leonor en Amar Es Para Siempre, pasando por Alta Mar, Traición o Servir y Proteger… Su carrera se ha tejido entre grandes proyectos, sin embargo, de una forma muy íntima de habitar cada historia. Saborea cada papel. La madrileña es muy cercana, habla de sus próximos proyectos con una ilusión que solo nos entran ganas de ver Sira, Machos Alfa y el regreso de El Tiempo Entre Costuras.

Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

¿Cómo recuerdas tus comienzos y la locura que quizás eran proyectos juveniles como Los Protegidos?

Natalia Rodríguez: Fue un poco caos esa época, la verdad. Yo venía de haber hecho mis primeros trabajos, pero fue una serie que cambió y marcó a muchas personas. Yo la viví con menos redes, por así decirlo, era todo más calmado. No sé cómo lo vivirían Ana y Lucho, pero yo lo recuerdo así. Ahora habría sido una locura, la verdad.

¿Crees que, si hubiera pasado ahora, se habría vivido de una forma más parecida a fenómenos como Élite?

Natalia Rodríguez: Totalmente, pero creo que también era más genuino en ese momento. No quiero decir que ahora no lo sea, en esa época cuando la gente era fan de algo, era muy fan. Lo veía todas las noches, lo esperaba, lo seguía de verdad. Ahora hay tanta inmediatez, tantas series que suben de golpe, que todo va más rápido. Los Protegidos fue una cosa de cariño, no fue algo que subiera como la espuma y de repente desapareciera. A día de hoy, la gente me sigue parando, sobre todo por Michelle. Hubo mucha gente a la que esa serie le llegó muchísimo.

Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

Has hecho muchísimos proyectos desde 2009 hasta ahora y has pasado por muchos personajes. ¿Cómo trabajas tú esas capas distintas en cada uno?

Natalia Rodríguez: Cuando era más jovencita tiraba más de intuición, de lo que me daban los compañeros, los directores… Me dejaba llevar más por cómo se iba desarrollando el proyecto. Ahora, al hacerme más mayor, he aprendido a llevar más trabajo hecho de casa y a confiar más en mí. A proponer más, a tener más claro desde dónde quiero trabajar un personaje.

Ahora creo que se ve otra capa, otra seguridad, una propuesta más arriesgada quizá. En personajes como el de Natalia en Alta mar, por ejemplo, se nota más todo mi crecimiento.

Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

Justo quería hablar de Alta mar, que también fue uno de tus proyectos más importantes. ¿Cómo te llegó?

Natalia Rodríguez: Me llegó después de haber hecho Traición con Ana Belén, Nathalie Poza, Pedro Alonso… Allí hice un casting bastante intenso y pensaron en mí para el papel de Natalia. Fue un regalo, la verdad. Era un papel grande, en Netflix, dueña de un barco, con mucho peso…  Pero fue lo más, un caramelo de personaje.

Has conseguido combinar series diarias, series de plataforma, cine, cortos…¿Cómo ha sido ir creciendo en estos formatos?

Natalia Rodríguez: Primero quiero destacar el trabajo de las series diarias, me parece de los formatos más complicados que hay. Tienes que resolverlo, hacerlo bien, conectar con la emoción, saberlo de memoria, hacer doce secuencias al día…Para mí, la gente que ha trabajado en series diarias está preparada para hacer lo que le echen. Están hechos para la guerrilla. Pero si te soy sincera de todo he aprendido y me gusta todo. A mí lo que me gusta es un buen guion y un buen equipo, con los que te entiendas y puedas sacar brillo.

Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

Entre tus últimos proyectos está Castigo Divino junto a Juan Davila. ¿Cómo ha sido trabajar juntos?

Natalia Rodríguez: Ha sido otro regalo, tanto trabajar con Juan como con el director Pablo Guerrero. Quiero trabajar toda mi vida con él, porque es el mejor. Juan para mí ha sido un ángel de la guarda. Apostó por mí, luchó por mí, vio en mí algo que a veces ni yo veía. Y es uno de los mejores compañeros que he tenido. Además de lo profesional, no te imaginas cómo trabaja ese hombre. No para.

Él sabe lo dura que es la carrera del actor que a veces no encuentra trabajo y le toca reinventarse. ¿Cómo se gestiona esa presión?

Natalia Rodríguez: Las crisis existenciales las tengo cada diez minutos, así te lo digo (se ríe) Es muy duro… Porque tú eres tu propio instrumento y si te dicen que no, no te están diciendo que no a una cosa externa. Te están diciendo que no a ti, a tu cara, a tu voz, a tu energía, a tu físico. Y luego hay muchas cosas que no dependen de nosotros… Es un mundo muy bonito, pero complejo.

¿Las redes sociales forman parte también de esa presión?

Natalia Rodríguez: Es una realidad, y eso que hay actores que no tienen Instagram y no pasa nada. Pero también es verdad que hoy en día para muchos actores y actrices es una herramienta de trabajo. Te viene bien estar, no solo para promocionar los proyectos sino por todo lo que se envuelve. No obstante, no te diría que no me las quitaría.

Entrevista a Natalia Rodríguez: un rostro ecléctico y libre

Hablando de promoción, también estrenas  Kraken: El libro negro de las horas

Natalia Rodríguez: Ha sido un reto físico grande, llevaba peluca, tenía las cejas desteñidas…  Es un personaje que me ha costado bastante porque yo me sentía muy poco orgánica al principio, necesitaba tiempo para integrar esos cambios físicos tan extremos y hacerlos míos. Pero luego muy bien, es un thriller que está genial y creo que va a enganchar muchísimo.

Fotos: Carlos Villarejo