Hay proyectos que no necesitan encajar en una etiqueta para tener una identidad clarísima. Çantamarta es uno de ellos y por eso forman parte de Up Next de Apple Music
El trío formado por Luislo de la Rosa, junto a Beni y Omar acaba de convertirse en la nueva incorporación española a Up Next, el programa de Apple Music que impulsa a artistas emergentes con especial proyección internacional. No es un reconocimiento menor. Antes pasaron por él nombres como Bad Bunny, Billie Eilish o Megan Thee Stallion y, en España, artistas como Judeline, María José Llergo o Guitarricadelafuente.

Un sonido que no entiende de fronteras
Si algo define a Çantamarta es precisamente su resistencia a las etiquetas. Su música se mueve con naturalidad entre el neo-soul, el R&B, el jazz, el hip hop y los ritmos latinoamericanos, construyendo un universo propio marcado por las raíces de Luislo de la Rosa, criado entre Colombia y Venezuela, junto a Beni y Omar. “Para nosotros es algo muy especial. Es el reconocimiento a un trabajo que llevamos haciendo desde hace mucho tiempo”, explica el grupo sobre su incorporación a Up Next. Más allá del escaparate, consideran que una plataforma global como Apple Music puede acercar su propuesta a oyentes que quizá nunca habían conectado con ese imaginario cultural.
Çantamarta (@santamarta_)
Una identidad construida desde la mezcla
Esa diversidad de procedencias es precisamente el corazón del proyecto. “Nuestra naturaleza ya nace de esa mezcla geográfica y cultural. Tenemos raíces en Colombia, Venezuela y el sur de España, y eso nos ha dado la libertad de experimentar y acercarnos a géneros tradicionales desde una perspectiva contemporánea”. Lejos de buscar una fórmula, Çantamarta ha ido construyendo una identidad propia donde las influencias conviven con absoluta naturalidad y sin necesidad de justificarse.

El momento de ser más libres
Tras casi diez años de recorrido, la banda siente que atraviesa uno de sus momentos más sólidos. También uno de los más libres. En su último disco, la esquina + violenta, han preferido dejar espacio a la intuición antes que perseguir una perfección técnica absoluta. “Nos hemos permitido ser más impulsivos y emocionales, priorizando la energía de las interpretaciones”, cuentan. Un álbum que, aseguran, refleja mejor que nunca quiénes son y el lenguaje sonoro que llevan años construyendo.
El directo como punto de encuentro
Su siguiente parada será el 31 de julio en Noches del Botánico de Madrid, un escenario perfecto para un grupo que sigue defendiendo el directo como su hábitat natural. “Lo que más nos gusta es tocar en vivo. Es donde realmente conectamos con la gente. Ojalá el futuro inmediato esté lleno de conciertos, música nueva y de la oportunidad de seguir descubriendo el mundo a través de este proyecto”.