
Entrevistamos a Brydie O’Connor, directora de Barbara Forever: “Filmar historias lésbicas sigue siendo un acto radical”
Brydie O’Connor nos atiende desde San Francisco para contarnos más sobre Barbara Forever, su documental sobre la pionera del cine lésbico experimental Barbara Hammer que está arrasando en el circuito internacional de festivales. Tras ganar el Teddy Award al Mejor Documental en la pasada Berlinale.
Imagen superior: La directora de cine Barbara Hammer. Cortesía de Barbara Forever LLC.
Brydie O’Connor.
Barbara Forever se ha alzado ahora también con el Gran Premio Zinegoak 2026, el premio DOK de la Sección Oficial y el premio Lesbianismo y Género que otorga el certamen LGTBIQ+ de Bilbao.
A lo largo de más de cinco décadas, Barbara Hammer (1939-2019) filmó el deseo, el cuerpo, la enfermedad, la intimidad y la comunidad lésbica desde una mirada radicalmente libre. Su cine, profundamente experimental, abrió un espacio para la representación de las lesbianas cuando apenas existían referentes. En Barbara Forever, la directora Brydie O’Connor se adentra en su archivo para construir un retrato que no sigue las reglas del documental biográfico clásico, sino que se mueve entre tiempos, materiales y formas para activar su legado desde el presente.
Hablamos con O’Connor sobre su relación con la obra de Hammer, el proceso de trabajar con su archivo y las dificultades de acceso al cine queer experimental. También sobre lo que significa hoy recuperar estas historias y hacerlas circular, en un momento en el que las genealogías lésbicas siguen siendo frágiles pero más necesarias que nunca.
Brydie O’Connor. Foto: Marisa Chafetz.
“Barbara Hammer fue una cineasta extraordinariamente prolífica: dirigió más de ochenta películas y abrió un camino fundamental para el cine lésbico experimental”.
Para quienes descubran ahora a Barbara Hammer a través de Barbara Forever o de esta entrevista, ¿cómo la presentarías? ¿Cuándo entraste tú en contacto por primera vez con su cine?
Brydie O’Connor: Barbara Hammer fue una cineasta extraordinariamente prolífica: dirigió más de ochenta películas y abrió un camino fundamental para el cine lésbico experimental. Yo la descubrí cuando estudiaba Historia en la Universidad George Washington y estaba investigando sobre cineastas lesbianas para mi tesis. En aquel momento intenté ver sus películas, pero era muy difícil encontrarlas: no estaban online ni en el sistema de bibliotecas al que tenía acceso. Así que contacté directamente con ella y Barbara me envió algunas copias.
Más tarde, cuando me mudé a Nueva York, coincidí con ella algunas veces y pudimos hablar en un par de ocasiones. Pero siento que realmente llegué a conocerla después de su muerte, a través de su archivo y de su pareja, Florrie Burke. Tras el fallecimiento de Barbara, escribí a Florrie para contarle cuánto había significado su obra para mí, y desde entonces hemos colaborado juntas. Primero hicimos un cortometraje sobre la vida de Barbara a través de su historia de amor, y después llegó Barbara Forever. De alguna manera, llevo casi diez años dentro del universo Hammer.
“En el caso de Barbara Forever no hubo una sola película que inspirara todo el proyecto. Fue más bien la acumulación de todo lo que Barbara hizo y vivió”.
¿Hubo alguna película o imagen concreta de su filmografía que te hiciera sentir que necesitabas seguir investigando la figura de Barbara Hammer?
Brydie O’Connor: Al principio me interesaban mucho las películas que Barbara había hecho sobre sus relaciones y sus antiguas amantes como Dyketactics, Multiple Orgasm o Double Strength, todas de los años setenta. También me producía mucha curiosidad que Florrie Burke, su pareja durante treinta y un años, apenas apareciera en sus películas. Aparece brevemente en Still Point, pero no es una película sobre su relación. Florrie era una persona muy privada y no quería formar parte de las películas de Barbara. Cuando contacté con ella, me interesaba precisamente entender por qué no aparecía en sus películas y por qué Barbara no había explorado públicamente esa relación a través del arte, como sí había hecho con otras relaciones anteriores. Esa fue la pregunta central de mi cortometraje documental Love, Barbara (2022): explorar su relación fuera del contexto de la propia obra de Barbara.
Pero en el caso de Barbara Forever no hubo una sola película que inspirara todo el proyecto. Fue más bien la acumulación de todo lo que Barbara hizo y vivió. Estuvo creando durante más de cinco décadas. La pregunta para mí era: ¿cómo pudo hacerlo todo? ¿Cómo pudo mantener una relación amorosa tan larga y sólida con Florrie Burke durante treinta y un años y, al mismo tiempo, crear un cuerpo de trabajo que con el tiempo resulta cada vez más reconocido? ¿Qué había en Barbara que la impulsaba a hacer ese trabajo, a explorar momentos tan personales e íntimos de su vida y de la vida de otras personas?
Florrie Burke, pareja de vida de Barbara Hammer. Cortesía de Barbara Forever LLC.
“Barbara filmaba absolutamente todo: su vida cotidiana, su cuerpo, sus vínculos, sus amantes, las comunidades lésbicas de las que formaba parte”.
Barbara filmó con frecuencia su propia vida, su cuerpo, a sus amantes y a las comunidades lésbicas en las que se movía, todo ello en un momento en que las lesbianas apenas aparecían en la pantalla. ¿Crees que Hammer entendía el cine como una forma de crear Historia lésbica y, al mismo tiempo, de archivarla?
Brydie O’Connor: Barbara filmaba absolutamente todo: su vida cotidiana, su cuerpo, sus vínculos, sus amantes, las comunidades lésbicas de las que formaba parte. Y al hacerlo fue desarrollando un lenguaje cinematográfico propio, profundamente experimental, capaz de traducir esa experiencia vital en una forma artística. Ella decía que una vida experimental merecía ser compartida a través de una forma experimental, y esa idea me inspiró muchísimo.
En mi caso, suelo pensar mis películas como una manera de activar el archivo: no como algo cerrado, guardado o limitado a una institución, sino como un material vivo, capaz de seguir generando sentido. En ese sentido, Barbara Forever funciona como un contenedor que reactiva el archivo de Barbara Hammer en un sentido amplio. Queríamos hacer dialogar sus imágenes, sus películas y sus documentos para mostrar una vida lésbica al completo, desde el nacimiento hasta la muerte.
“La pregunta que guiaba todo era muy clara: ¿por qué Barbara giró la cámara hacia sí misma, hacia su cuerpo y hacia las personas que la rodeaban?”
La estructura de Barbara Forever también es muy interesante. No se siente como un documental biográfico convencional. Tiene una relación más libre, sensorial y casi queer con la cronología. ¿Cómo trabajaste esa estructura junto al editor Matt Hixon?
Brydie O’Connor: Exacto, trabajamos muy estrechamente desde la idea de una cronología queer: queríamos que la película pudiera moverse entre pasado, presente y futuro sin quedar atrapada en una estructura biográfica convencional. Las escenas contemporáneas funcionaban como el presente del público, pero también como una especie de futuro de Barbara, una manera de mostrar cómo algunas de sus intuiciones y deseos siguen vivos hoy.
El montaje fue un proceso de ensayo y error. Trabajamos con tarjetas, moviendo escenas, probando relaciones entre los materiales de archivo y las imágenes contemporáneas. Queríamos que el público pudiera acompañar a Barbara en cada etapa de su vida, pero también salir a respirar en el presente. La pregunta que guiaba todo era muy clara: ¿por qué Barbara giró la cámara hacia sí misma, hacia su cuerpo y hacia las personas que la rodeaban? Para nosotras, ese gesto tenía que ver con construir historia y con entender lo personal como algo profundamente histórico.
Póster de Barbara Forever. Cortesía de Atalante Cinema.
“El recorrido de Barbara Forever demuestra que sí existe un deseo real de ver cine queer y de conectar con esa memoria”.
Hoy parece que tenemos un acceso casi ilimitado al cine a través de plataformas, pero el cine lésbico, especialmente el independiente o experimental, sigue siendo muy difícil de encontrar. ¿Crees que la obra de Barbara Hammer revela una contradicción de nuestro presente: que la visibilidad queer ha aumentado, pero el acceso a la historia del cine lésbico sigue siendo muy frágil?
Brydie O’Connor: Me parece increíble que todavía existan tantas barreras para acceder al cine lésbico. Las películas de Barbara Hammer son un ejemplo perfecto de ello: fue una cineasta tremendamente prolífica, pero muchas de sus obras siguen siendo inaccesibles. Creo que eso habla de un problema más amplio que también aparece en mi trabajo. En nuestra cultura todavía se cuestiona si las historias de lesbianas importan a gran escala: por qué habría que financiarlas, distribuirlas o hacerlas circular; cómo pueden ser una apuesta viable si las lesbianas son, en teoría, una parte pequeña de la población. Esa pregunta del “por qué” aparece todo el tiempo.
El recorrido de Barbara Forever demuestra que sí existe un deseo real de ver cine queer y de conectar con esa memoria. Para mí, la accesibilidad forma parte del corazón del proyecto: queremos que las películas de Barbara puedan verse en más territorios y en mejores condiciones. Ella hizo gran parte de su obra con muy pocos medios, filmando, editando e incluso componiendo música por su cuenta. Nosotras también hicimos Barbara Forever con un presupuesto muy reducido, y en ese sentido terminar la película, sacarla al mundo y encontrar a su público nos recordó que filmar historias lésbicas sigue siendo, todavía hoy, un acto radical.
Fotograma de Barbara Forever. Cortesía de Barbara Forever LLC.
“Estamos en un momento en el que las vidas y las historias queer siguen siendo cuestionadas, e incluso hay intentos muy claros de borrarlas de la vida pública y de la memoria cultural”.
La película llega en un momento en el que muchas personas jóvenes queer buscan genealogías, imágenes e historias que las precedan. ¿Qué esperas que descubran las nuevas generaciones en Barbara Hammer?
Brydie O’Connor: No me sorprende que las generaciones más jóvenes estén conectando tanto con Barbara Hammer. Como personas queer, muchas veces hemos crecido sin genealogías amplias, sin imágenes ni referentes que nos permitieran imaginar vidas lesbianas completas. Además estamos en un momento en el que las vidas y las historias queer siguen siendo cuestionadas, e incluso hay intentos muy claros de borrarlas de la vida pública y de la memoria cultural.
Creo que el público joven conecta con Barbara porque ella hizo exactamente lo contrario: salir al mundo, filmar, experimentar y contar sus propias historias sin esperar permiso. Yo misma descubrí su obra con poco más de veinte años y me impresionó ver cómo estaba creando aquello que no había tenido antes. En todo lo que hacía había riesgo, deseo y una voluntad muy fuerte de inventar nuevas formas. Creo que esa energía sigue viva, y me emociona mucho verla circular ahora en las proyecciones y encuentros.
Palmarés del Festival Zinegoak 2026.
“En mi próximo trabajo me atrae la posibilidad de colaborar con alguien que pueda implicarse en el proceso y participar activamente en la construcción de la película”.
Después de trabajar tan de cerca con el archivo de Barbara Hammer, ¿qué preguntas te interesan ahora como cineasta? ¿Estás desarrollando algún nuevo proyecto?
Brydie O’Connor: Sí, estoy desarrollando otros proyectos, aunque todavía están en una fase muy inicial porque he estado muy centrada en el acompañamiento de Barbara Forever. Después de pasar tanto tiempo dentro del archivo de Barbara, creo que ahora me interesa trabajar de una forma más directa con la persona sobre la que trate la película. En mi próximo trabajo me atrae la posibilidad de colaborar con alguien que pueda implicarse en el proceso y participar activamente en la construcción de la película.
¿Significa eso que ya no vas a seguir trabajando sobre Barbara Hammer?
Brydie O’Connor: No. Ya he terminado con Barbara Hammer.
Lo cual debe de ser un poco triste, después de pasar tantos años dentro de su universo…
Brydie O’Connor: Totalmente. Pero estoy muy orgullosa de esta película y de este trabajo. Y siempre seré una defensora de Barbara, de su obra y de la necesidad de que sus películas sean accesibles y puedan ser vistas por el público más amplio posible.