Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en Venecia

Tide of Returns: Una instalación expositiva en el Ocean Space de la fundación TBA21-Academy, Venecia, formada por artistas del Pacífico australiano, África del Sur y del Oeste, Europa y América Latina.

TBA21–Academy es la rama de investigación de la Fundación TBA21, vinculada a su vez al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Desde su sede veneciana, ubicada en la iglesia de San Lorenzo, en el barrio del Castello, promueve una relación respetuosa y profunda con los océanos y otros ecosistemas acuáticos. Para llevarlo a cabo, desarrolla programas educativos y de investigación que funcionan como una incubadora para la producción artística vinculada al medio ambiente.

Imagen superior: Vista de la instalación en el Ocean Space de la fundación TBA21- Academy

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaIglesia de San Lorenzo

Hasta el próximo 11 de octubre, y coincidiendo con la celebración de la 61.ª edición de la Bienal de Arte de Venecia, Tide of Returns presenta una muestra colectiva en la que participan la artista boliviana afincada en Berlín Verena Melgarejo Weinandt y el Colectivo Repatriades, integrado por artistas visuales y cineastas que trabajan en colaboración con las comunidades indígenas que habitan los territorios del océano Pacífico.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

Nada más entrar en la iglesia, el espectador se adentra en la instalación inmersiva concebida por el Colectivo Repatriades, que combina vídeo, sonido y cientos de pequeñas figuras elaboradas con primor a partir de conchas y telas. Bajo una apariencia naíf, estas piezas esconden duras historias de migración, desplegadas sobre un paisaje de grandes montañas de arena que recorren toda el ala oeste del interior de la iglesia.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

La arena procede de territorios ancestrales del continente australiano y conforma una gran duna por la que transitan todos los personajes.

Las muñecas indígenas de concha, conocidas como dadikwakwa-kwa, responden a una tradición atribuida a las mujeres Warnindilyakwa del archipiélago de Groote, en el norte de Australia. “Allí donde la tierra y el agua se encuentran en el borde de un mundo en transformación”. En la actualidad estos territorios sufren una agresión climática, la marea arrastra los residuos de la industria global: redes enredadas abandonadas por embarcaciones pesqueras que derivan a lo largo de la orilla. Inicialmente herramientas de sustento, estas redes fantasma, amenazan hoy la vida de tortugas, aves y peces dejando a su paso un rastro de destrucción que asfixia la línea de costa.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

Como guardianas de los espíritus y los antepasados, las dadikwakwa-kwa son consideradas seres vivos por las mujeres que las crean y las cuidan. Custodian conocimientos e historias sagradas destinadas a las generaciones futuras. Estas figuras cobran vida en el vídeo proyectado en el espacio central, mientras una composición sonora de Rebekah Wilson inunda el ambiente con temas que tienden puentes entre las comunidades de origen y quienes visitan la instalación.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto @NataliaPiñuel

El pensamiento y discurso decolonial está muy presente de un tiempo a esta parte en el arte contemporáneo y las instituciones culturales. Sin embargo, la reivindicación social y política desde los museos puede llegar a complejizarse incluso a terminar apropiándose de la cultura de estos pueblos una vez más.

Por esto mismo, esta exposición importa y es que se replantea también el modelo institucional y administrativo, priorizando la obra de artistas que transmiten y comparten sus tradiciones y problemáticas con los materiales y los usos que han tenido siempre. El Colectivo Repatriades por su parte no impone si no que comparte y ayuda a trasmitir todo este conocimiento intergeneracional. Explican que, de este modo “el espacio de repatriación que habitábamos en Windhoek y otros territorios de Australia y Namibia, no era suavizar las opiniones discrepantes, sino navegar entre ellas, mantener los puntos de fricción y, al mismo tiempo, canalizarlos hacia fines más fructíferos.

De manera similar, la preparación de esta exposición fue intrínsecamente colaborativa. Implicó trabajar junto a las artistas mientras llevaban a cabo el proyecto, en lugar de adoptar la posición más distante y en ocasiones autoritaria del comisario tradicional”.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto @NataliaPiñuel

En el vídeo, mujeres como Lalara, que cuidan las dunas de sus madres, nos muestran la resiliencia de las comunidades y los modos en que cultivan los recursos que las sostienen. Recursos que durante décadas han sido objeto de expolio por gobiernos occidentales.

La película, parte del tema de la instalación y comparte también su título. Comienza con la búsqueda de materiales y la preparación para el revestimiento de las dadikwakwa-kwa. Las creadoras están profundamente concentradas en su proceso, del que la película da un testimonio íntimo, desde lo pequeño. No actúan para la cámara, no realizan una performance, sino que están absortas en la labor de adornar las conchas como parte de un conjunto más amplio de experiencias sociales. Visten a las muñecas con telas originales para enviarlas a su encuentro en Venecia. Antes de partir, los ancianos les dedican bendiciones.

El paisaje sonoro del espacio y de la película está muy cuidado y junto con la topografía de las dunas, evoca la creencia aborigen de que el sonido transporta sabiduría a través del agua. Bush-Lady, una de las creadoras, menciona que «la arena roja me está contando una historia sobre el futuro de nuestros hijos».

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaVerena Melgarejo Weinandt, Weaving Connections, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

La parte este del recinto conecta con la anterior llevando a cabo una nueva instalación titulada Weaving Connections donde participan el textil y la videocreación, obra de Verena Melgarejo Weinandt.

Los objetos personales, los tejidos, la cerámica, nuestros antepasados, las mujeres, no han sido visibles en la historia hegemónica del arte. “¿Cómo podemos comprender las conexiones entre nosotros mismos y los demás, entre seres humanos y no humanos, más allá de la lógica de la propiedad? ¿Cómo podemos desaprender las divisiones binarias que nos enseñaron y que hemos interiorizado?”. Con estas cuestiones, Melgarejo cuestiona al espectador.

El agua y las trenzas sirven como simbología para abordar las interdependencias, las relaciones y los procesos de formación de la identidad en constante transición. A través de estos elementos, la artista explica: “exploro nuestra capacidad para comprender dichos vínculos mediante prácticas y gestos, ampliando nuestra comprensión racional de cómo nos relacionamos unos con otros”.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaVerena Melgarejo Weinandt, Weaving Connections, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

En la película y a través de una coreografía queer, se generan una serie de secuencias visuales que operan como momentos de cambio y transición.

La sensación al observarla es la de difuminar fronteras por el movimiento y el gesto. Verena Meljarejo alude a la danza folclórica boliviana «Tinku» un ritual que se practica en la región de Potosí y que consiste en comer, beber y bailar, aunque su actividad principal es una pelea intensamente física entre los miembros de la comunidad. Esta pelea se considera parte de un esfuerzo colectivo por restablecer el equilibrio, no solo dentro de la comunidad, sino también para la Madre Tierra.

Tide of Returns: arte indígena y océanos vivos en VeneciaRepatriates Collective, From My Mother’s Country, 2026. Vista de la exposición Tide of Returns. Foto: Jacopo Salvi

Con esta representación se denota una mirada crítica hacia como las culturas alemana y europea han tratado a los pueblos indígenas.

Resulta necesaria también una autocrítica hacia la propia institución- arte. Las instituciones replican separaciones, dicotomías y categorizaciones que nos fracturan a nosotros y al mundo más que humano, afirma la artista que crea con toda la propuesta un ciclo continuo en el que las aguas nunca están verdaderamente separadas sino en un estado de conexión permanente.

Imágenes cortesía de TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary y de Natalia Piñuel Martín.

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