Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞

Yayoi Kusama se ha ido a los 97 años dejándonos para la posteridad un legado lleno de puntos, espejos, calabazas, happenings, obsesiones y universos infinitos.

Neo2 lleva mucho tiempo entrando y saliendo del universo Kusama. Recordamos el legado de Yayoi Kusama a través de cinco momentos de una trayectoria que transformó la vanguardia, el arte inmersivo y la cultura popular. Antes de lo inmersivo se convirtiera en industria y sus Infinity Mirror Rooms conquistaran los móviles, Kusama ya había construido un mundo donde arte y vida eran inseparables.

Imagen de portada: Yayoi Kusama creando la serie My Eternal Soul en su estudio, Tokio, 2024. Cortesía David Zwirner, Ota Fine Arts © Yayoi Kusama

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Dots Obsession – Day, with Kusama and Pumpkin, 2010. Cortesía David Zwirner; Ota Fine Arts; Victoria Miro © Yayoi Kusama

La artista nacida en Matsumoto en 1929 se despidió de nosotros en Tokio el 14 de agosto de 2026, a los 97 años. Había seguido pintando hasta poco antes. Su trayectoria, extendida durante más de siete décadas, resulta difícil de contener bajo una sola etiqueta: pintura, escultura, instalación, performance, cine, moda, poesía y literatura conviven en una práctica atravesada por la repetición, la sexualidad, la enfermedad mental, el cuerpo y una idea que reaparece una y otra vez: desaparecer dentro del infinito.

El legado de Yayoi Kusama a través de Neo2

Yayoi Kusama forma parte del archivo de Neo2 desde hace casi dos décadas. En 2009, cuando Instagram ni siquiera existía, la revista ya hablaba de Dots Obsession dentro de Walking in My Mind, la exposición de la Hayward Gallery de Londres que permitía literalmente caminar por los mundos interiores de diez artistas. Dos años después llegaba la gran retrospectiva del Museo Reina Sofía y, en septiembre de 2012, Kusama saltaba también a las páginas impresas con un amplio reportaje dedicado a Dots Infinity, su colaboración con Louis Vuitton. La revista incluso contó aquel mismo año cómo sus lunares llegaban al iPhone y, en 2021, volvió a seguir su universo con Cosmic Nature, la monumental exposición en el New York Botanical Garden.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Yayoi Kusama, 1939. Cortesía David Zwirner, Ota Fine Arts © Yayoi Kusama

1. Obsesión, repetición, infinito en el legado de Yayoi Kusama

Antes de convertirse en uno de los motivos más reconocibles del arte contemporáneo, el punto fue una obsesión. Desde niña, Kusama experimentaba alucinaciones en las que redes y patrones parecían extenderse sobre cuerpos y objetos hasta borrar sus límites. Cuando llegó a Nueva York en 1958, esa compulsión tomó dimensiones monumentales en los Infinity Nets mediante miles de pequeños arcos repetidos sobre enormes lienzos hasta casi hacer desaparecer el gesto individual.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Self-obliteration, 1967 © Yayoi Kusama

Esa idea de self-obliteration, el borrado del yo mediante la repetición, atravesaría toda su carrera. Los puntos acabaron cubriendo cuerpos, muebles, habitaciones y paisajes. Cuando publicamos Walking in My Mind, Dots Obsession permitía ya caminar físicamente dentro de uno de esos universos. Décadas después, el lunar sería inmediatamente reconocible como “Kusama”.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Infinity Mirrored Room – The Hope of the Polka Dots Buried in Infinity Will Eternally Cover the Universe, 2025. Foto: Peter Tijhuis © Yayoi Kusama

2. El cuerpo como campo de batalla

La Kusama de los 1960 estaba muy lejos de la figura amable de calabazas y habitaciones de colores que conquistaría después la cultura popular. En Nueva York organizaba happenings, acciones antibélicas y performances con cuerpos desnudos cubiertos de lunares, mezclando sexo, política y desaparición del individuo.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Narcissus Garden. Venice Bienal de Venecia, 1966. Cortesía David Zwirner, Ota Fine Arts © Yayoi Kusama

En 1966 apareció sin invitación oficial en la Bienal de Venecia con Narcissus Garden. La instalacion consistía en cientos de esferas reflectantes que intentaba vender a los visitantes bajo un cartel que decía “tu narcisismo en venta”. Mercado, ego y deseo de poseer arte quedaban atrapados en la misma acción. Recordar esta Kusama incómoda y política importa, porque sus puntos no surgieron para el selfie del siglo XXI.

3. Entrar en el espacio de la obra

En 1965, Infinity Mirrored Room—Phalli’s Field convirtió espejos, esculturas blandas y repetición óptica en un espacio aparentemente ilimitado. Medio siglo después, las Infinity Mirror Rooms serían uno de los mayores fenómenos museísticos del planeta. Entre ambos momentos, la historia del arte volvió a mirar a Yayoi Kusama. Tras regresar a Japón en 1973, continuó trabajando y en 1993 representó oficialmente a su país en la Bienal de Venecia.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Dot Obsession, 1998. Cortesía David Zwirner © Yayoi Kusama

En 2011, la reina de los puntos tuve una gran retrospectiva en otra reina, el museo Reina Sofía, que reunió unas 150 obras antes de viajar al Pompidou, Tate Modern y Whitney. Para entonces resultaba evidente que Yayoi Kusama había anticipado buena parte de lo que hoy llamamos arte inmersivo. El espectador ya no contemplaba la imagen desde fuera, sino que entra dentro de ella.

4. Cuando los lunares conquistaron el mundo

En 2012, Louis Vuitton y Kusama lanzaron Dots Infinity. Neo2 llevó la colaboración a su edición impresa de septiembre y contó también su curiosa prolongación digital. Se creó una app para iPhone que transformaba fotografías con efectos inspirados en el universo de la artista. Los patrones nacidos de sus alucinaciones circulaban ahora por bolsos, escaparates, vestidos y pantallas.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Yayoi Kusama para Louis Vuitton – Selfridges, 2015

Una década después, Vuitton volvió a Kusama y sus puntos, flores psicodélicas y motivos infinitos invadieron prendas, accesorios y tiendas de todo el planeta. La artista que en 1966 había cuestionado el mercado vendiendo esferas frente a la Bienal se había convertido en una de las imágenes más reconocibles del lujo global. Pero esa contradicción no es tan simple ya que su trabajo siempre trató sobre proliferación; y el mercado simplemente aprendió a proliferar con ella.

5. La artista infinita

En 2021, Yayoi Kusama presentó Cosmic Nature, su gigantesco proyecto para el New York Botanical Garden. Flores monumentales, calabazas y árboles cubiertos de lunares llevaron definitivamente su universo fuera del museo. Para entonces, las redes sociales habían encontrado en sus espacios reflejados una máquina visual perfecta. Yayoi Kusama llevaba medio siglo trabajando con repetición, reflejo, inmersión y disolución del individuo antes de que existiera Instagram.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Hymn of Life–Tulips, 2007. Cortesía de la ciudad de Beverly Hills

Sus últimos años estuvieron marcados por exposiciones multitudinarias y una gran retrospectiva europea iniciada en Fondation Beyeler en 2025, seguida por Museum Ludwig de Colonia (Alemania) que finalizó apenas 12 dias antes de su fallecimiento y el Stedelijk Museum de Ámsterdam que inaugura ahora en septiembre. Kusama siguió pintando hasta poco antes de morir. Dedicó décadas a imaginar la desaparición del yo y terminó creando una obra imposible de confundir con la de nadie más.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Infinty Mirrored Room – Let’s survive for ever, 2017. Cortesía David Zwirner © Yayoi Kusama

6. Y la historia sigue. Retrospectiva sobre el legado de Yayoi Kusama en el Stedelijk Museum

Y la historia continúa. El 14 de septiembre se abre Stedelijk Museum de Ámsterdam la última retrospectiva de Yayoi Kusama concebida por la propia artista, cierre del recorrido europeo iniciado en Fondation Beyeler y continuado en Museum Ludwig. Una última oportunidad para recorrer más de siete décadas de una práctica dedicada, paradójicamente, a desaparecer que estará en display hasta el 17 de enero 2027.

Yayoi Kusama 1929–2026. Seis momentos de una artista ∞Infinity Mirrored Room—Illusion Inside the Heart, 2025. Collección de la artista. Cortesía Ota Fine Arts. Foto: Peter Tijhuis para el Stedelijk Museum de Ámsterdam © Yayoi Kusama

Los lunares seguirán multiplicándose y los espejos devolviendo nuestros cuerpos hasta hacerlos desaparecer. Quizá esa sea su última paradoja, para formar parte del infinito, primero hay que aceptar dejar de ser el centro.