Entrevista a Andrea Chapela. Un final para volver a empezar

En Todos los Fines del Mundo, Andrea Chapela imagina un futuro marcado por el colapso climático, pero también por las preguntas más íntimas sobre el amor, la pérdida y la esperanza.

Lejos de concebir el apocalipsis como un único acontecimiento, en Todos los Fines del Mundo la mexicana Andrea Chapela reflexiona sobre esos finales cotidianos que transforman nuestras vidas. Conversamos con ella sobre la incertidumbre, los vínculos, la ciencia, la literatura y la necesidad de seguir imaginando futuros posibles incluso cuando el mundo, o nuestro mundo, parece desmoronarse.

Entrevista a Andrea Chapela. Un final para volver a empezar

Todos los Fines del Mundo parte de una idea muy poderosa: que el fin no es un evento único, sino algo que vivimos constantemente. ¿Cuál fue tu fin mientras escribías este libro?

Andrea Chapela: Mientras escribía la novela viví varios finales. El primero fue dejar Madrid y volver a México después de dos años viviendo allí. Regresar a tu país y sentir que ya no perteneces del todo es un duelo extraño. Poco después llegó la pandemia y el libro terminó de escribirse atravesando ese momento, además del final de una relación muy importante y de algunas amistades. La novela está hecha de todos esos pequeños y grandes finales.

Hay una pregunta que atraviesa todo el libro: ¿con quién pasarías el fin del mundo? ¿Qué descubriste al hacértela?

Andrea Chapela: Descubrí que la respuesta cambia constantemente. La persona con la que habría querido pasar el fin del mundo cuando empecé a escribir el libro no es la misma que elegiría hoy. Me gusta esa pregunta porque, cuando imaginamos una situación límite, desaparece mucho del ruido cotidiano y queda muy claro qué personas y qué cosas son realmente importantes para nosotros.

En la novela conviven el apocalipsis climático y los pequeños apocalipsis emocionales. ¿Crees que a veces duele más una ruptura íntima que una gran catástrofe colectiva?

Andrea Chapela: No creo que una cosa duela más que la otra, pero sí que vivimos las grandes tragedias con cierta distancia. Muchas nos llegan a través de una pantalla, mientras que las pérdidas personales suceden en nuestro cuerpo y en nuestra comunidad. La vida contemporánea tampoco está hecha para sostener emocionalmente todas las catástrofes que presenciamos. Ese es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.

Entrevista a Andrea Chapela. Un final para volver a empezar

Tus personajes habitan zonas grises entre la amistad, el deseo y el amor. ¿Nuestra generación está más perdida emocionalmente o simplemente vive otro momento?

Andrea Chapela: Creo que vivimos un momento de muchas preguntas. Crecimos con una idea muy concreta del amor y de la pareja que hoy está en crisis, igual que muchas otras estructuras sociales. Antes parecía más sencillo imaginar un futuro estable; ahora casi todo es incierto. Eso afecta inevitablemente a la forma en que nos relacionamos. También somos más libres para explorar otros modelos, pero esa libertad convive con muchas dudas.

¿Cómo convives con la idea de que el mundo sigue aunque el nuestro personal se derrumbe?

Andrea Chapela: Intento permitirme atravesar esos derrumbes. Pienso que el dolor también confirma que hubo algo profundamente importante antes de la pérdida. Siempre me ha emocionado esa idea: sentirse tan triste porque antes se amó con muchísima intensidad. Eso no hace que el duelo sea más fácil, pero sí le da un significado distinto.

La novela está atravesada por la incertidumbre. ¿Escribir sirve para ordenar el caos?

Andrea Chapela: Escribir siempre implica ordenar. La propia escritura exige una secuencia y una estructura. Pero ese orden no elimina el caos; simplemente te permite convivir con él. Para mí escribir consiste, sobre todo, en entender cuáles son las preguntas que realmente me hago. Al final, cada libro intenta llegar a una gran duda más que a una respuesta.

Entrevista a Andrea Chapela. Un final para volver a empezar

Durante la escritura cambió radicalmente nuestra idea de futuro. ¿También cambió tu relación con la esperanza?

Andrea Chapela: Muchísimo. La pandemia y todo lo que vino después me hicieron preguntarme qué significa escribir con esperanza. No hablo de escribir historias optimistas, sino de imaginar futuros que todavía merezca la pena construir. La esperanza mira hacia el futuro, pero nace de una acción presente. Tiene algo profundamente activo y, para mí, también profundamente necesario.

La soledad también atraviesa la novela. ¿Es uno de los grandes miedos de nuestra época?

Andrea Chapela: Sí, aunque creo que no distinguimos entre tipos de soledad. Hay una soledad necesaria, la que permite pensar, crear o estar con uno mismo. Yo la necesito para escribir. Pero existe otra, la del aislamiento y la pérdida de comunidad, que sí resulta devastadora. Vivimos en una época que celebra mucho la independencia, y a veces olvidamos que también necesitamos sentir que pertenecemos a algo.

Después de escribir tantos finales, ¿qué has aprendido sobre empezar de nuevo?

Andrea Chapela: He aprendido que todos los finales contienen una posibilidad. A veces son dolorosos y otras veces llegan llenos de incertidumbre, pero siempre abren un espacio para construir algo distinto. Mientras seguimos vivos existe la oportunidad de volver a empezar, aunque sea de la manera más pequeña. Creo que, al final, la esperanza consiste precisamente en eso.

Imágenes generadas con IA para ilustrar la entrevista

Todos los Fines del Mundo
Andrea Chapela

18,91 €
penguinlibros.com

Entrevista a Andrea Chapela. Un final para volver a empezarAndrea Chapela. Foto: Fabiola Menchelli