
El Bündner Kunstmuseum presenta My Atlas, una imponente retrospectiva de Thomas Hirschhorn que cartografía cuatro décadas de arte, conectando la experiencia individual con la memoria colectiva.
El Bündner Kunstmuseum de Chur presenta My Atlas (Del 22 de agosto al 6 de diciembre de 2026) , una retrospectiva que cartografía cuatro décadas de trayectoria del artista suizo Thomas Hirschhorn. Tomando como brújula el célebre concepto de atlas ideado por Aby Warburg, la muestra articula un diálogo entre lo individual y lo colectivo mediante una vasta estructura visual. Una provocación estética para reivindicar el arte como un espacio público, político y horizontal.
Imagen superior: Thomas Hirschhorn en su estudio parisino. Foto: Stephan Kunz
Tafel #13 und Tafel #12. 2025 / Am Boden: Annex zu Tafel #13 / Lay-Out Nr. 1, 14, 36. 1993 / Im Hintergrund: Tafel #3. Foto: Yanik Bürkli © 2026, ProLitteris, Zürich
Un mapa que no busca orientar, sino extraviarnos con sentido
La propuesta que Thomas Hirschhorn (Berna, 1957) bajo el título My Atlas, muestra —fruto de la colaboración con el Museo Helga de Alvear y comisariada originalmente por Sandra Guimarães, con curaduría actual de Stephan Kunz— ofrece una panorámica sobrecogedora de la producción del creador helvético desde principios de los años ochenta hasta la actualidad.
Hirschhorn estructura esta mirada retrospectiva en torno a su pieza homónima, My Atlas (2025). La obra actúa como una inmensa columna vertebral o, mejor dicho, como una red neuronal desplegada en el espacio. Inspirada abiertamente en el Atlas Mnemosyne del historiador del arte Aby Warburg, la instalación rompe con la dictadura del orden cronológico para proponer una geografía del pensamiento donde el pasado, el presente, lo social y lo político colisionan con fascinante libertad.
Tafel #8. 2025. Foto: Yanik Bürkli © 2026, ProLitteris, Zürich
El atlas visual como herramienta de construcción colectiva
Si Aby Warburg utilizaba bastidores y yuxtaposiciones fotográficas para fijar imágenes de distintas épocas y revelar las pervivencias del inconsciente cultural, Hirschhorn traduce esa intuición a su propio e inconfundible lenguaje artístico. En My Atlas, el creador suizo articula una disposición de módulos visuales junto a trabajos distribuidos directamente sobre el suelo, componiendo un laberinto reflexivo que entrelaza fotografías de sus instalaciones, diagramas, textos y fragmentos de su memoria de trabajo.
Tafeln #1, #2 und #3. 2025. Foto: Yanik Bürkli © 2026, ProLitteris, Zürich
Lejos de ser un mero ejercicio de autoarchivo o narcisismo profesional, esta arquitectura expositiva conforma lo que el propio autor define como una «declaración horizontal». Hirschhorn renuncia a la jerarquía del catálogo tradicional para ofrecer un mapa puramente visual. En sus propias palabras, la obra destaca por su condición inagotable: permanece no cronológica, infinita, en constante evolución y dispuesta a ser completada por la mirada crítica del espectador. El objetivo no es adoctrinar, sino afirmar de manera categórica aquello que está ahí, disponible para ser visto y cuestionado.
Tafel #1. 2025. Foto: Yanik Bürkli © 2026, ProLitteris, Zürich
Cuando el arte abandona la torre de marfil para bajar al barro
Para comprender el alcance sociopolítico de esta cartografía es preciso recordar la trayectoria vital de su autor. Formado en la Escuela de Artes Aplicadas de Zúrich y afincado en París desde 1983, Hirschhorn ha cimentado su prestigio internacional en la creación de intervenciones monumentales en el espacio público y en museos de todo el globo. Proyectos emblemáticos como el Gramsci Monument en el Bronx de Nueva York (2013), Flamme Éternelle en el Palais de Tokyo (2014) o las más recientes Robert Walser-Sculpture (2019) y el Pavillon Simone Weil (2026) atestiguan una fe inquebrantable en un arte no exclusivo, pensado para dialogar con comunidades reales.
Tafel #9. 2025. Foto: Yanik Bürkli © 2026, ProLitteris, Zürich
Un manifiesto visual inacabado que exige la complicidad del espectador
La exposición en el Bündner Kunstmuseum no se limita a celebrar el pasado, sino que proyecta la obra de Hirschhorn hacia el futuro. My Atlas demuestra que un atlas no es un registro estático de fronteras cerradas, sino una herramienta viva para volver a pensar nuestra realidad. En una época saturada de imágenes efímeras y consumo rápido, Hirschhorn nos regala un espacio denso, físico y vibrante donde el arte vuelve a ser lo que siempre debió ser: una conversación urgente, abierta e inagotable.
Thomas Hirschhorn / My Atlas
Del 22 de agosto al 6 de diciembre de 2026
Bündner Kunstmuseum
Chur, Suiza