Lisboa se convierte en la capital del arte este verano

La oferta artística de Lisboa propone este verano un recorrido por el sonido, la tierra y el océano a través de cuatro exposiciones que reflexionan sobre cómo percibimos y construimos el presente.

Este verano, Lisboa reúne varias exposiciones que, desde lenguajes muy distintos, reflexionan sobre la forma en que percibimos y construimos el presente. Desde el MAAT, la Albuquerque Foundation y la Galeria Francisco Fino, Céleste Boursier-Mougenot, Anna Maria Maiolino, Grada Kilomba y Alfredo Jaar trabajan con el sonido, la materia, el océano y la imagen para abordar cuestiones vinculadas al cuerpo, la memoria y el pasado colonial.

Imagen superior: Anna Maria Maiolino, Poetic Earth, MAAT, Fotos: Pedro Tropa

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoCéleste Boursier-Mougenot, from here to ear v.26, MAAT, Fotos: Bruno Lopes

En Lisboa, el océano forma parte de la imagen que Portugal ha construido sobre sí mismo, pero también contiene historias de conquista, esclavitud, migración y violencia que durante mucho tiempo quedaron fuera de los relatos más heroicos de su pasado marítimo.

Recientemente, una parte significativa de la cultura contemporánea portuguesa ha comenzado a revisar esa historia y las narrativas asociadas a la expansión colonial y el arte participa en ese proceso sin aspirar a ofrecer una versión definitiva del pasado.En su lugar, plantea preguntas sobre aquello que permanece inscrito en los cuerpos y los materiales, sobre las voces que fueron silenciadas y sobre las formas en que la historia continúa condicionando el presente.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoGrada Kilomba, The Bottom of the Earth, Albuquerque Foundation, Fotos: Armando Jorge Mota Ribeiro

Este verano, cuatro exposiciones en Lisboa y Sintra permiten acercarse a estas cuestiones desde perspectivas muy diferentes.

Céleste Boursier-Mougenot transforma la escucha en una experiencia compartida entre aves, instrumentos y visitantes. Anna Maria Maiolino trabaja la arcilla como una materia capaz de conservar gestos, desplazamientos y memorias. Grada Kilomba imagina el fondo del océano como un archivo de la violencia colonial y Alfredo Jaar cuestiona la responsabilidad de mirar imágenes cuya belleza no puede separarse de las historias que contienen.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAlfredo Jaar. One Million Points. Galeria Francisco Fino

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Lisboa se convierte en la capital del arte este veranofrom here to ear v.26 de Céleste Boursier-Mougenot en MAAT, Fotos: Bruno Lopes

Céleste Boursier-Mougenot en MAAT

En la gran sala del MAAT, una veintena de guitarras eléctricas esperan sobre sus soportes mientras alrededor de cien diamantes mandarines vuelan libremente por el espacio. Cuando las aves se posan sobre las cuerdas, las rozan o pasan de un instrumento a otro, producen sonidos inesperados que se amplifican y se expanden por la sala.

from here to ear v.26, Céleste Boursier-Mougenot no supone una pieza musical en el sentido convencional, lo que hace es diseñar un sistema en el que la música surge de encuentros imprevisibles entre los animales, los instrumentos, la arquitectura y los visitantes. La obra se modifica constantemente y ninguna escucha puede repetirse de la misma manera. El espectador debe abandonar la posición de dominio habitual, ya que entrar en la instalación implica reducir la velocidad, observar el comportamiento de las aves y adaptar los propios movimientos a su presencia. El sonido es el resultado de una convivencia temporal entre distintas especies visto por el artista.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoCéleste Boursier-Mougenot, from here to ear v.26, MAAT, Fotos: Bruno Lopes

Esta relación también plantea preguntas incómodas como ¿Hasta qué punto una obra basada en animales vivos puede entenderse como colaboración y no como utilización? El museo indica que las aves fueron criadas en Portugal, que atravesaron un periodo de aclimatación y que su alimentación, higiene y salud son supervisadas diariamente por un equipo especializado. Sin cerrar el debate, la instalación obliga a pensar en las condiciones éticas de esa relación y en los límites de la autoría humana.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoCéleste Boursier-Mougenot, from here to ear v.26, MAAT, Fotos: Bruno Lopes

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Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoPoetic Earth de Anna Maria Maiolino en MAAT, Fotos: Pedro Tropa

Anna Maria Maiolino en MAAT

También en el MAAT, Poetic Earth propone una experiencia casi opuesta. Frente a la ligereza del vuelo y la aparición accidental del sonido, Anna Maria Maiolino trabaja con el peso, la repetición y la resistencia de la arcilla. La exposición reúne dibujos y fotografías de las décadas de 1970 y 1980 junto a una serie de esculturas de barro modeladas directamente en el museo. Las piezas, algunas de las mayores realizadas por la artista, ocupan la Galería Oval y modifican el recorrido del público. La arcilla no se presenta como una materia estable o terminada, muy al contrario, permanece vulnerable al tiempo, al secado, a la gravedad y a la transformación.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAnna Maria Maiolino, Poetic Earth, MAAT, Fotos: Pedro Tropa

En las manos de Maiolino, acciones elementales como presionar, enrollar, amasar o repetir adquieren una dimensión corporal. Las formas recuerdan procesos relacionados con comer, respirar, producir y cuidar. Cada volumen conserva la huella de una acción y cada repetición hace visible el tiempo invertido en ella. La biografía de la artista atraviesa esta relación con la materia. Nacida en Italia, Maiolino vivió en Venezuela antes de establecerse en Brasil durante la década de 1960. La experiencia migratoria ocupa un lugar central en una práctica atenta a la identidad, la memoria y la pertenencia. Su obra se desarrolló además en el contexto de la dictadura militar brasileña, donde la relación entre cuerpo, lenguaje y política adquirió una urgencia particular.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAnna Maria Maiolino, Poetic Earth, MAAT, Fotos: Pedro Tropa

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Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoThe Bottom of the Earth de Grada Kilomba en Albuquerque Foundation, Fotos: Armando Jorge Mota Ribeiro

Grada Kilomba en Albuquerque Foundation

Para visitar The Bottom of the Earth hay que abandonar el centro de Lisboa y desplazarse hasta la Albuquerque Foundation, en Sintra. Allí, Grada Kilomba presenta su primera gran exposición individual en Portugal en casi una década, con instalaciones, esculturas, vídeo y performance, además de obras nunca mostradas anteriormente en el país. Kilomba parte de una pregunta inquietante: ¿Qué nos contaría el fondo del océano si mañana apareciera vacío de agua?

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoGrada Kilomba, The Bottom of the Earth, Albuquerque Foundation, Fotos: Armando Jorge Mota Ribeiro

En su propuesta, el lecho marino se convierte en un territorio de memoria. Bajo la superficie permanecen sedimentos geológicos, rutas comerciales, restos materiales y huellas de innumerables desplazamientos humanos. También permanecen las marcas de la esclavitud, el colonialismo, las guerras, los genocidios y la crisis climática. La naturaleza aparece como un archivo que ha conservado aquello que los relatos oficiales trataron de borrar. La imagen adquiere una resonancia particular en Portugal. Donde, durante siglos, el océano fue presentado como espacio de aventura, exploración y apertura al mundo. Esa narrativa permitió celebrar los viajes marítimos sin detenerse suficientemente en las condiciones que los hicieron posibles ni en las consecuencias que produjeron. Kilomba invierte esa perspectiva. En lugar de mirar el océano desde la cubierta de un barco, dirige la atención hacia el fondo, convirtiéndolo en depósito de cuerpos, violencias y relatos interrumpidos.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoGrada Kilomba, The Bottom of the Earth, Albuquerque Foundation, Fotos: Armando Jorge Mota Ribeiro

Los materiales participan de esta tensión; el vidrio y los tejidos casi transparentes transmiten fragilidad, mientras que la piedra y la madera quemada conservan una resistencia silenciosa. Las palabras escritas, cantadas o apenas insinuadas recorren las obras y recuerdan que contar una historia nunca es un gesto inocente. Siempre implica decidir quién habla, desde dónde y a quién se le permite ocupar el centro. La exposición presenta presenta el pasado como una fuerza que continúa organizando el presente, desde las fronteras y las migraciones hasta la desigualdad ecológica y la distribución de la violencia.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoGrada Kilomba, The Bottom of the Earth, Albuquerque Foundation, Fotos: Armando Jorge Mota Ribeiro

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Alfredo Jaar en Galeria Francisco Fino

El océano vuelve a aparecer en One Million Points of Light, la primera exposición individual de Alfredo Jaar en una galería de Lisboa. En la Galeria Francisco Fino, el artista chileno presenta tres obras que condensan buena parte de su investigación sobre la política y la ética de las imágenes. La obra que da título a la exposición muestra el Atlántico frente a la costa de Luanda. La luz del sol se fragmenta sobre el agua en miles de reflejos y produce una imagen aparentemente serena. Sin embargo, esa belleza cambia cuando aparece su contexto histórico. El mismo océano fue atravesado por barcos que deportaron a millones de africanos esclavizados hacia América.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAlfredo Jaar. One Million Points. Galeria Francisco Fino

Jaar trabaja precisamente en esa distancia entre lo visible y aquello que una imagen no puede mostrar por sí sola. La superficie luminosa del mar contiene una historia que no aparece representada directamente; es el espectador quien debe completar el vacío y comprender que la belleza no cancela la violencia sobre la que puede estar construida. La exposición incluye también The Sound of Silence, una instalación dedicada a la célebre fotografía realizada por Kevin Carter durante la hambruna de Sudán. Jaar construye una arquitectura temporal y narrativa que obliga a considerar las circunstancias de su producción, circulación y consumo.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAlfredo Jaar. One Million Points. Galeria Francisco Fino

¿Qué sucede cuando el sufrimiento de otra persona se convierte en una imagen premiada, publicada y observada a distancia? ¿Qué responsabilidad tienen el fotógrafo, el medio y el espectador? ¿Es posible representar la violencia sin transformarla en espectáculo?

En otra de las obras aparece la afirmación You Do Not Take a Photograph. You Make It. La frase recuerda que una fotografía nunca es una captura neutral de la realidad. Toda imagen depende de decisiones sobre el encuadre, el momento, la circulación y el contexto en el que será interpretada. En un presente saturado de fotografías y vídeos, Jaar pide algo aparentemente sencillo y cada vez más difícil. Detenerse. Mirar de nuevo. Preguntarse qué relaciones de poder permiten que unas imágenes circulen mientras otras permanecen invisibles.

Lisboa se convierte en la capital del arte este veranoAlfredo Jaar. One Million Points. Galeria Francisco Fino

Las propuestas pueden visitarse durante los próximos meses. Las muestras de Céleste Boursier-Mougenot y Anna Maria Maiolino estarán abiertas hasta el 31 de agosto en el MAAT. La exposición de Grada Kilomba podrá verse hasta el 27 de septiembre en la Albuquerque Foundation, en Sintra, mientras que la de Alfredo Jaar permanecerá abierta hasta el 26 de septiembre en la Galeria Francisco Fino. Para consultar horarios, entradas y otra información práctica, visita las páginas web de los diferentes espacios:

MAAT + info

Albuquerque Foundation + info

Galeria Francisco Fino + info