El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara

El debut de Jaime Lorente como director llega al cine con El mal Hijo, un drama familiar sobre secretos, heridas heredadas y la difícil tarea de crecer.

Jaime Lorente debuta en la dirección cinematográfica con El mal Hijo, un drama familiar que llegará a los cines el próximo 16 de octubre después de inaugurar la sección New Directors de la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde competirá por el Premio Kutxabank-New Directors.

Jaime Lorente cambia los escenarios por la silla de director

El actor, conocido por sus trabajos como intérprete, se coloca por primera vez detrás de la cámara para construir una historia sobre la familia, la pérdida y esas heridas que, aunque nadie las invite, parecen encontrar la manera de viajar de una generación a otra.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámaraJaime Lorente durante el rodaje

Un niño, una abuela y demasiados silencios

La película sigue a Rubén, un niño de once años cuya vida cambia radicalmente tras la misteriosa desaparición de su padre. Sin demasiadas respuestas, se ve obligado a trasladarse a un entorno rural para vivir con una abuela a la que apenas conoce.

Lejos de su mundo habitual, Rubén comienza a descubrir una historia familiar marcada por el silencio y la culpa. En ese paisaje donde parece que el tiempo se ha detenido, el protagonista tendrá que enfrentarse progresivamente a un pasado que también forma parte de su propia identidad.

El misterio de la desaparición funciona así como punto de partida para un viaje mucho más íntimo: comprender qué ha ocurrido en su familia y decidir si está dispuesto a repetir su historia o intentar cambiarla.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara

Crecer también significa mirar hacia atrás

Uno de los ejes de El mal Hijo es precisamente la transmisión de las heridas familiares. La película plantea cómo determinados conflictos pueden permanecer ocultos durante años y terminar afectando a quienes ni siquiera participaron en ellos.

La mirada de Rubén permite abordar esta cuestión desde el proceso de crecimiento de un niño que empieza a descubrir que los adultos también tienen secretos, contradicciones y heridas. A medida que madura, tendrá que aprender que conocer el pasado puede ser doloroso, pero también necesario para intentar sanar.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara

Susi Sánchez encabeza un reparto de altura

El reparto está encabezado por Susi Sánchez, ganadora de dos premios Goya por La Enfermedad del Domingo y Cinco Lobitos, junto a Miguel Ángel Puro, Hugo Arbués y Óscar de la Fuente. Abel de la Fuente interpreta a Rubén, el niño protagonista.

Susi Sánchez da vida a esa abuela prácticamente desconocida que se convierte en una figura fundamental dentro del proceso de descubrimiento del protagonista. Su personaje representa, además, una generación que arrastra sus propios silencios y que deberá enfrentarse a ellos junto a Rubén.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara

Niño de Elche pone música a las heridas

La dimensión artística de El mal Hijo se completa con la participación de Niño de Elche, que firma un tema original para la película. Su presencia añade otra capa a una propuesta que busca combinar el drama familiar con una sensibilidad contemporánea.

La música se convierte así en un elemento más para acompañar el viaje emocional de Rubén y reforzar una atmósfera en la que el paisaje, los silencios y aquello que permanece oculto tienen tanta importancia como los propios diálogos.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara

San Sebastián será el primer gran escaparate

Antes de llegar a las salas comerciales, El mal Hijo tendrá una presentación especialmente significativa en el Festival de San Sebastián. Su elección para inaugurar New Directors sitúa el debut de Lorente ante uno de los principales escaparates cinematográficos del país.

Después de su paso por el certamen, la película llegará finalmente a los cines el 16 de octubre. Será entonces cuando el público pueda descubrir una primera película en la que Jaime Lorente cambia la interpretación por la dirección y utiliza la historia de un niño para hablar de algo mucho más grande: aquello que heredamos de nuestra familia y nuestra capacidad para decidir qué hacer con ello.

El mal Hijo: Jaime Lorente pasa al otro lado de la cámara