
El libro Copias Originales, de Carolina Pimenta, reúne tres años de fotografía en México, entre cuerpos, fiestas, calles y encuentros, a través de una mirada intuitiva.
En Copias Originales, la fotógrafa portuguesa reúne imágenes realizadas durante sus tres años de vida en México y construye un relato sin geografía ni cronología fijas. Entre fiestas, cuerpos, calles, agua, accidentes y encuentros fortuitos, Carolina Pimenta propone una forma de mirar que prefiere la asociación a la explicación y la intuición al mapa.

Un libro que empieza cuando dejamos de buscar respuestas
Hay libros de fotografía que pretenden enseñarnos un lugar. Copias Originales hace justamente lo contrario: nos invita a perdernos en él. El volumen reúne fotografías realizadas por Carolina Pimenta entre 2022 y 2025, durante los años en que vivió y trabajó en México, entre las calles de Ciudad de México y sus desplazamientos por el país. Pero México no aparece aquí como un territorio que haya que describir, clasificar o explicar. Aparece como una sucesión de estímulos.
La estructura del libro responde a esa lógica. No hay una geografía reconocible ni una cronología que permita reconstruir un itinerario. Las imágenes avanzan por asociaciones, encuentros y accidentes visuales. Una persona conduce a un objeto; un cuerpo, a un paisaje; una fiesta, a una herida. El lector no sigue un recorrido: lo comparte.

La fiesta como método de observación
A primera vista, muchas de las fotografías parecen pertenecer a un mismo universo nocturno: fiestas, cuerpos jóvenes, agua, vestidos, gestos, alcohol, deseo y cierta sensación de descontrol. Julião Sarmento ya había detectado ese territorio en un texto escrito en 2019 para acompañar la obra de Pimenta. Allí habla de fotografías nocturnas, fiestas, placer, agua y personas que parecen famosas, o al menos “casi famosas”.
Su texto resulta especialmente revelador porque demuestra que algunos de los elementos que aparecen en Copias Originales no nacen exclusivamente de la experiencia mexicana. Forman parte de una mirada que Pimenta ya había desarrollado: rápida, atenta y capaz de encontrar una imagen significativa en situaciones aparentemente banales. Para Sarmento, su principal virtud está precisamente en saber observar y disparar en el momento justo.

Entre lo bello y lo incómodo
Pero sería fácil —y probablemente insuficiente— reducir el libro a su dimensión festiva. Las fotografías también introducen accidentes, cansancio, enfermedad, precariedad y cuerpos que dejan de funcionar como objetos de celebración. Miguel Calderón encuentra, al revisar las imágenes, una inesperada recurrencia: los pies heridos.
Un pie escayolado junto al mar. Otro en una camilla de hospital. Una herida en plena calle. El pie de una persona sin hogar atravesado por un implante metálico. Calderón observa cómo esas imágenes introducen una tensión dentro del aparente hedonismo del conjunto: mientras algunos cuerpos bailan, otros necesitan detenerse.
Es ahí donde Copias Originales empieza a adquirir una dimensión más compleja. Lo cotidiano y lo extraordinario, lo placentero y lo doloroso, lo sagrado y lo profano aparecen sin una jerarquía evidente.

Caminar, mirar, volver a mirar
El texto de Calderón propone una de las claves más interesantes del libro: caminar. Su lectura de las fotografías funciona como una cadena de asociaciones en la que una imagen conduce inevitablemente a otra. Él mismo reconoce que las imágenes son un pretexto para hablar y que, una vez vistas, comienzan a mezclarse con sus propios pensamientos.
La referencia a Robert Walser no es casual. Caminar significa aquí observar, desviarse, perderse y permitir que aparezcan conexiones inesperadas. La fotografía de Pimenta funciona de una manera parecida. No entrega una conclusión, sino una pista.

La incertidumbre como forma de libertad
La nota editorial describe Copias Originales como un paisaje visual construido mediante el vagabundeo y la asociación, y subraya que el libro no intenta explicar México, sino permanecer en ese instante anterior a que una imagen se convierta definitivamente en significado. Esa idea encuentra una correspondencia directa en Calderón: para él, las fotografías tienen valor porque obligan a formular preguntas en lugar de proporcionar respuestas.
Quizá por eso el título resulta tan apropiado. Copias Originales juega con una contradicción que también atraviesa las fotografías: lo que vemos parece reconocible y, sin embargo, nunca termina de serlo. Son escenas que podríamos haber vivido, lugares que creemos conocer, cuerpos que nos resultan familiares. Pero algo se desplaza ligeramente y vuelve la imagen extraña.
El resultado es un libro que no pretende decirnos qué es México, sino mostrarnos qué puede ocurrir cuando alguien mira durante mucho tiempo un lugar sin intentar agotarlo. Pimenta convierte la fotografía en una forma de paseo: salir sin mapa, dejarse sorprender y regresar con imágenes que, lejos de cerrar el mundo, consiguen mantenerlo abierto.

Editorial RM
Coeditado por: Carolina Pimenta, Maricris Herrera y RM
Textos: Miguel Calderón y Julião Sarmento
Diseño: Estudio Herrera
Páginas: 392 / Imágenes: 350
Dimensiones: 12 × 20 cm
Idioma: Edición bilingüe (español-inglés)
Fecha de publicación: Octubre de 2026
