
Un insecto recorre de noche una mansión de Beverly Hills. Así arranca A Bug’s Life, la película del artista Arash Nassiri que puede verse hasta el 12 de diciembre en Fluentum, Berlín.
Arash Nassiri transforma la arquitectura residencial de la diáspora iraní en una fábula cinematográfica sobre memoria, desplazamiento y poder. El insecto, nuestro guía, descubre las huellas de una historia migratoria. Su primera exposición individual institucional en Alemania reúne en Fluentum la película y sus nuevas series escultóricas que exploran cómo los edificios conservan las huellas de quienes los construyeron y habitaron.
Imagen de portada: Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, 2026, fotograma. Cortesía del artista
En Fluentum, la película A Bug’s Life / La Vida de un Bicho (2025) se proyecta sobre una estructura semitransparente que conecta dos columnas monumentales del edificio. Estrenada durante la Berlin Art Week 2026, la instalación pone en diálogo las mansiones diseñadas por Hamid Omrani en Beverly Hills con la propia arquitectura del espacio expositivo, dos construcciones marcadas por contextos históricos y políticos muy distintos.
Fluentum. Foto: Stefan Korte
Mientras el insecto recorre los interiores de una de esas villas, el público observa la escena desde un edificio cuya monumentalidad remite a la arquitectura del fascismo alemán. La relación entre ambos espacios introduce una tensión que atraviesa toda la exposición. Porque los edificios expresan relaciones de poder, pero también acumulan memorias que desbordan su función original.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Los palacios persas de Los Ángeles
En A Bug’s Life, un insecto articulado por hilos emprende un recorrido nocturno por una mansión de Beverly Hills. Guiado por un par de ojos luminosos, avanza entre suelos de mármol, escaleras doradas y muebles suntuosos. La casa aparece como un territorio fascinante, aunque también amenazador. Poco a poco descubrimos que es una de las villas diseñadas por el arquitecto iraní Hamid Omrani.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Omarani trabajó para familias adineradas de la diáspora iraní asentadas en Estados Unidos tras la revolución de 1979. Omrani combinaba elementos barrocos y neoclásicos con las proporciones y técnicas de las viviendas modernas, creando residencias monumentales que terminaron siendo conocidas despectivamente como Persian Palaces, o palacios persas.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
La arquitectura de Fluentum en escena
En la planta baja de Fluentum, la película se proyecta entre dos pilares grandiosos de una sala flanqueada por sendas escaleras simétricas de dimensiones también imponentes. También en la planta baja pequeños insectos nocturnos aparecen incrustados en fragmentos de mármol mediante la técnica de la pietra dura, que permite insertar piedras semipreciosas en una base pétrea.
Arash Nassiri, S/t, 2026. Cortesía del artista y Ginny on Frederick, Londres
En el piso superior, tres maquetas arquitectónicas reconstruyen proyectos de Hamid Omrani a partir de fotografías de archivo tomadas durante la construcción de sus casas en Beverly Hills. En su interior, diminutas proyecciones animan secuencias de un insecto que intenta orientarse por ese paisaje doméstico desmesurado.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Un insecto entre dos escalas
Las esculturas prolongan la investigación de la película y desplazan la atención hacia aquello que los edificios conservan cuando sus habitantes ya no están. Los ornamentos viajan entre contextos y arrastran consigo valores, asociaciones y jerarquías. Las casas acumulan historias, aunque algunas permanezcan ocultas o terminen integrándose silenciosamente en sus paredes.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
La película y las esculturas funcionan como variaciones de un mismo motivo a escalas diferentes. El insecto recorre la mansión a escala humana; las maquetas permiten observar desde fuera unas arquitecturas que, vistas de cerca, resultan difíciles de abarcar. Los fragmentos de mármol, por su parte, concentran la mirada en los detalles ornamentales y en la manera en que los materiales transportan formas y significados entre contextos.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Lo que permanece en las paredes
Arash Nassiri utiliza los códigos del cine y la televisión para construir narraciones especulativas en las que la arquitectura actúa como archivo de la migración, el desplazamiento y la mezcla cultural. Las residencias de Omrani condensan esa historia. En lugar de reconstruir fielmente las residencias de Omrani o definir un estilo arquitectónico coherente, Nassiri trabaja con imágenes fragmentarias, miniaturas y personajes ficticios. El resultado convierte una mansión de lujo en un territorio extraño, donde la memoria de la diáspora iraní se encuentra con las fantasías de riqueza y monumentalidad de la sociedad estadounidense.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
¿Los palacios persas habrían contribuido a la “mansionización” de LA?
En Los Ángeles, las tendencias emergentes desde finales de la década de 1980 de construir mansiones eclécticas llevadas al límite máximo de retranqueo permitido para eclipsar a sus vecinos, fueron tachados de feos, fuera de lugar y obscenos. Dado que los 1980 fue un período en el que los emigrantes iraníes recién llegados comenzaron a construir este tipo de viviendas en un número significativo se denominaron palacios persas. Haciendo caso omiso de los estilos predominantes, estas contrucciones habrían contribuido a la «mansionización» de la zona, por lo que este tipo de arquitectura fue prohibido por el ayuntamiento de Los Ángeles en 2004.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Sobre Arash Nassiri
Nacido en Teherán en 1986 y afincado en Berlín, Nassiri recurre a los códigos visuales del cine y la televisión para construir narraciones especulativas, a medio camino entre la fábula y lo inquietante. Teherán atraviesa su obra como una presencia fragmentaria, casi un recuerdo que cambia de lugar. La arquitectura funciona como depositaria de historias de migración, desplazamiento y mezcla cultural, pero también de aspiraciones sociales y formas de representar el estatus.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Sobre Fluentum
Fluentum es una institución dedicada al arte contemporáneo, con especial atención al cine y el vídeo. Además de organizar exposiciones, apoya a los artistas mediante la adquisición de obras para su colección, la financiación de nuevas producciones y la publicación de libros y otros materiales que amplían la investigación artística.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, 2026, fotograma. Cortesía del artista
Fluentum cobra especial relevancia ahora que JSC cierra su espacio en Berlín. Ambas colecciones contribuyen a sostener en Berlín una escena artística centrada en la imagen en movimiento y los medios basados en el tiempo.
Arash Nassiri, A Bug’s Life, vista de la instalación en Fluentum, 2026. Foto: Stefan Korte
Todas las imágenes: Arash Nassiri, A Bug’s Life, 2026. Co-comisionada por Chisenhale Gallery, Londres; Fluentum, Berlín y Fundación Pernod Ricard, Paris. Producida por Chisenhale Gallery.
A Bug’s Life, Arash Nassiri. Fluentum
Hasta el 12 de diciembre de 2026. Entrada gratuita.
Toda la info aquí.