El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

Como si de un farero y un faro se tratase, Ferran y su equipo vuelven a dar luz a la gastronomía mundial desde Cala Montjoi con el nuevo Bulli 1846. El ya mítico restaurante reabre, 12 años después de su cierre, transformado en un espacio multidisciplinar.

Cuando en 1961, Hans Schilling y Marketa, cautivados por las vistas de la Cala Montjoi, decidieron montar -a 50 metros de donde hoy está ubicado el Bulli 1846- un mini campo de golf, nadie hubiese augurado que dicho espacio acabaría siendo el Shangri-La de la gastronomía mundial hasta 2011. Un punto de peregrinaje, donde los mejores chefs del mundo, acudieron en masa atraídos por una energía o corriente creativa. Un modus operandi que muchos restaurantes, a día de hoy, siguen intentando replicar. Sesenta y dos años después, el Bulli1846 tratará de diseccionarnos y guiarnos por ese rompecabezas que fue el Bulli.

El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

Imágenes superiores: Vista general del Bulli 1846 y Ferran Adrià

Ubicación del Bulli 1846

Aproximadamente, trece kilómetros separan Roses de El Bulli, unas cincuenta o sesenta curvas por una carretera angosta de un solo carril. No es difícil imaginar la inquietud de cuatro jóvenes stagiers, allá por los  2000, conduciendo un Seat Ibiza y escuchando Estopa, mientras se dirigían a su primer día de trabajo, junto a Ferran, Albert y Juli. Tampoco es difícil imaginarse, por dicha carretera, a una pareja que tras una lista de espera, casi inexpugnable, conseguían mesa en el Bulli. Al fin y al cabo, lo de Juli Soler y Ferran Adriá, más allá del pretexto gastronómico, se redujo a eso, a crear emociones y expectativas.

El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

Recreación del comedor del Bulli.

1846 son las recetas que hicieron de ese pequeño campo de golf, reconvertido en restaurante, el epicentro de la gastronomía mundial. El Bulli 1846, emplazado en el punto exacto del antiguo restaurante, volverá a recibir visitantes a partir del 17 de junio. Desde el principio del proyecto, Ferran lo dejo claro “en el nuevo Bulli no se darán comidas ni cenas”.

El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

EL bulliDNA y antigua entrada del Bulli.

Instalaciones

Con cerca de 4000 metros cuadrados, Enric Ruiz-Geli, arquitecto encargado de la transformación del Bulli, nos trae sesenta y nueve instalaciones, artísticas, conceptuales y audiovisuales. El Bulli 1846 pretende ilustrar, a través de sus espacios, el cómo y por qué el Bulli fue una revolución gastronómica y un cambio de paradigma en el mundo culinario. Entre sus instalaciones, la que más llama la atención es la reconstrucción exacta del comedor del restaurante. También nos harán un recorrido por todo el proceso creativo, así como material audiovisual de las 1846 creaciones gastronómicas que allí se dieron. El BulliDNA, con una arquitectura externa totalmente integrada en el Cap de Creus, nos mostrará todos los proyectos del Bulli Foundation, desde 2011 hasta hoy.

El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

Entrada al Bulli 1846

Si algo caracterizó y caracteriza a Ferran Adriá, es el afán de replantearse absolutamente todo, de no dar nada por sentado y lo que para muchos fue la clave de su éxito, el marcar una línea hacia un objetivo y permanecer fiel a él.

Que la apertura del Bulli1846 sea solamente de junio a septiembre, nos da pistas de lo que va a pasar el resto del año. Por lo que este nuevo espacio, no va a nutrirse sólo de nostalgia y triunfos del pasado. Lluis Garcia, director del Bulli Foundation, nos comenta que el resto del año, será un espacio que albergará profesionales de distintas disciplinas para la investigación y desarrollo de proyectos relacionados con la gastronomía.

El Bulli 1846, Ferran Adriá se deconstruye a sí mismo.

Antigua mesa de emplatado del Bulli.

Clonar a Ferran Adria

Nadie sabe donde está el límite de este nuevo proyecto, ni hasta donde pueden llegar, ya que Ferran nunca ha entendido de limites. Puede que en este nuevo Bulli se codifiquen los sabores como si de un Pantone se tratase o que de Cala Montjoi vuelvan a brotar futuras técnicas o tendencias. Lo que está claro, que el de Hospitalet y todo su ecosistema es irrepetible, por lo que traicionando la premisa Bulliniana de “Crear es no copiar”, exijo a la ciencia que lo clonen.

 

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elBulli1846
Cala Montjoi s/n, 17480 Roses, Girona
Temporada 2023 – Del 15 de junio al 16 de septiembre
Horario:
9:30h – 20:00h
Entrada: 27,5€

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