
Juan Barjola y Juan Díaz-Faes se encuentran en una muestra que mezcla épocas y transforma el museo en una experiencia abierta.
La exposición El Palacio Habitado propone un encuentro singular entre la obra de Juan Barjola y la intervención contemporánea de Juan Díaz-Faes en el Museo Barjola de Gijón. A través de este cruce de lenguajes y épocas, la muestra redefine el espacio expositivo como un territorio activo donde el espectador se convierte en protagonista.

El museo se convierte en un espacio habitado por el diálogo.
Ubicada en el histórico Conjunto de la Trinidad, la exposición transforma el museo en un organismo vivo. El Palacio de Jove-Huergo y su capilla anexa, con su carga histórica y arquitectónica, dejan de ser un mero contenedor para convertirse en parte esencial del discurso. En este contexto, la propuesta articula un diálogo que trasciende la linealidad narrativa y plantea una experiencia abierta, donde cada visitante construye su propio recorrido.

Dos lenguajes distintos que se encuentran sin jerarquías.
La obra de Juan Barjola, figura clave del expresionismo español, se caracteriza por una intensidad plástica que indaga en la condición humana. Sus composiciones, marcadas por la deformación y el gesto, generan una tensión emocional que interpela directamente al espectador. Frente a esta propuesta, el trabajo de Juan Díaz-Faes introduce un lenguaje visual contemporáneo que combina humor, formas volumétricas y referencias a la ilustración, el muralismo y el entorno digital.

Lejos de establecer una confrontación, la exposición propone un espacio de resonancia entre ambos universos. Las obras no se subordinan unas a otras, sino que coexisten en un plano de igualdad, generando conexiones inesperadas. Este diálogo permite identificar tanto afinidades como contrastes en torno a la forma, la materia y la construcción del relato visual.

El recorrido se construye desde la experiencia del visitante.
Uno de los aspectos más relevantes de El Palacio Habitado es su planteamiento espacial. La intervención de Juan Díaz-Faes se despliega a lo largo de la capilla y de las distintas plantas del museo, alterando la percepción habitual del edificio. Esta ocupación integral rompe con la lógica expositiva tradicional y propone un recorrido no lineal, en el que el visitante transita sin un itinerario predefinido.

Este enfoque convierte la visita en una experiencia dinámica, donde la relación entre las obras y el espacio se redefine constantemente. La arquitectura histórica actúa como un marco en transformación, capaz de acoger nuevas lecturas y de amplificar el diálogo entre pasado y presente.

La arquitectura se activa como parte del discurso artístico.
La colaboración con SOLO, proyecto internacional de apoyo a la creación, amplía el alcance de la exposición. La vinculación de esta plataforma con ambos artistas refuerza la dimensión del proyecto, situándolo en un contexto más amplio de producción y difusión del arte contemporáneo. Este respaldo contribuye a consolidar la muestra como un espacio de encuentro entre diferentes generaciones y sensibilidades.

Asimismo, la exposición pone en valor la singularidad del Museo Barjola como institución. Desde su fundación, el centro ha mantenido un compromiso con la experimentación y el diálogo entre prácticas artísticas diversas. En esta ocasión, la integración de una intervención contemporánea en un entorno histórico subraya su capacidad para generar nuevas formas de relación entre obra, espacio y público.

Una invitación a recorrer el arte desde nuevas perspectivas.
El Palacio Habitado invita a repensar el museo no solo como lugar de exhibición, sino como un espacio en constante construcción. La coexistencia de las obras de Barjola y Díaz-Faes abre un campo de posibilidades interpretativas que desafía las categorías establecidas y propone una mirada más flexible sobre el arte.

En última instancia, la exposición sitúa al espectador en el centro de la experiencia, otorgándole un papel activo en la construcción de sentido. A través de este planteamiento, el proyecto no solo conecta dos trayectorias artísticas, sino que también cuestiona las formas tradicionales de ver y habitar el espacio expositivo.
El Palacio Habitado
Juan Díaz-Faes + Juan Barjola
Museo Barjola de Gijón
Hasta el 12 de julio