
Miju Lee presenta en Madrid Más Allá De La Montaña, una exposición inmersiva donde pintura, escultura y naturaleza construyen un universo liminal de formas híbridas entre lo real y lo imaginado.
La exposición Más Allá De La Montaña marca la llegada a Madrid de Miju Lee con su primera muestra individual en la capital, presentada en Marc Bibiloni. Abierta del 18 de abril al 6 de junio de 2026, la propuesta articula pintura, escultura e instalación en un proyecto que desborda los límites del espacio expositivo. A medio camino entre lo onírico y lo material, la artista despliega un universo donde lo visible se entrelaza con lo imaginado, invitando al espectador a atravesar un umbral perceptivo.

Un lugar liminal donde lo humano, lo natural y lo imaginado se mezclan
La trayectoria internacional de Miju Lee —con presencia en ciudades como Seúl, París o Nueva York— se consolida aquí en una propuesta de gran ambición espacial y conceptual. Su lenguaje visual, reconocible por su sutileza emocional y su potencia simbólica, encuentra en esta exposición una expansión hacia lo instalativo, donde cada elemento participa de una lógica total. La muestra no se limita a reunir obras: construye una experiencia que exige ser recorrida y habitada.

En este sentido, el proyecto se alinea con una concepción contemporánea de la exposición como dispositivo envolvente, en el que la disposición, la iluminación y los materiales generan una coreografía espacial precisa. Tal como señala el texto curatorial de Victoria Rivers , la instalación “es la obra misma”: un sistema vivo en el que pintura y escultura se integran en un ecosistema en transformación continua.

La exposición no se contempla: se atraviesa.
Uno de los elementos más significativos de la muestra es la presencia de una isla de césped natural en el interior de la galería. Esta intervención introduce una dimensión orgánica que trasciende lo escenográfico para convertirse en un agente activo dentro del recorrido. La naturaleza no aparece aquí como representación, sino como materia viva que respira en el espacio, intensificando la dimensión sensorial de la experiencia.

Este gesto conecta con una de las claves del imaginario de Miju Lee: la disolución de las fronteras entre sujeto, paisaje y objeto. En su universo, los cuerpos mutan, las formas se entrelazan y la naturaleza adquiere una dimensión casi espiritual. La referencia al micelio —esa red subterránea que conecta organismos— se convierte en una potente metáfora de comunidad, interdependencia y transformación.

Todo parece emerger desde una zona intermedia entre lo visible y lo soñado.
La figura del Yeti ocupa un lugar central en este sistema simbólico. Lejos de su lectura como criatura fantástica, aparece como una presencia ambigua que articula memoria, protección e identidad. En palabras del texto curatorial , estos seres —los Migoi— son “cuerpos híbridos suspendidos entre memoria ancestral y transformación”, situados en una frontera inestable entre lo humano y lo no humano.

Este desplazamiento conceptual resulta fundamental: no es el Yeti quien irrumpe en nuestro mundo, sino el espectador quien accede a su territorio. La exposición invierte así la lógica habitual de la representación, proponiendo una experiencia de extrañamiento en la que la percepción se vuelve más porosa y abierta.

Entrar en la exposición es aceptar la pérdida momentánea de certezas.
Desde una perspectiva más amplia, la obra de Miju Lee puede entenderse como una exploración de aquello que escapa al lenguaje. Sus imágenes surgen de un espacio intermedio entre la vigilia y el sueño, donde recuerdos, intuiciones y emociones adquieren forma sin fijarse completamente. Esta cualidad liminal se traduce en composiciones donde las figuras parecen estar siempre en proceso, nunca del todo definidas.

En este contexto, lo femenino emerge como una fuerza estructural más que como un tema explícito. Tal como apunta Rivers , funciona como “principio que sostiene sin ser visto”, una energía de conexión, germinación y comunidad que atraviesa toda la exposición. Esta dimensión añade una capa de lectura que vincula la obra con tradiciones simbólicas y cosmovisiones donde la naturaleza y lo femenino se entrelazan.

Lo femenino no se representa: se manifiesta como energía que conecta.
La relación de la artista con España aporta otra dimensión relevante a la muestra. Tras su estancia en Barcelona y sus colaboraciones previas en el contexto español, Madrid se convierte ahora en un punto de consolidación dentro de su trayectoria. Asimismo, la colaboración sostenida con la galería refuerza la coherencia del proyecto, evidenciando una afinidad en la construcción de universos artísticos con identidad propia.
Más Allá De La Montaña se presenta como una experiencia que desafía las categorías habituales del arte contemporáneo. No busca ofrecer respuestas ni cerrar significados, sino abrir un espacio de percepción donde lo intuitivo, lo sensorial y lo emocional adquieren protagonismo.

Un mundo que no se explica: se experimenta.
La exposición confirma a Miju Lee como una de las voces más singulares de su generación, capaz de articular un imaginario propio sin renunciar a la complejidad ni a la accesibilidad. Su propuesta invita a reconsiderar nuestra relación con la imagen, el espacio y la propia idea de realidad, proponiendo un desplazamiento hacia un territorio donde, como sugiere el texto curatorial , el espectador ya ha cruzado sin saberlo.
En ese cruce —entre lo conocido y lo desconocido— reside la potencia de una exposición que transforma la galería en un lugar de tránsito, un espacio donde mirar se convierte, inevitablemente, en una forma de pertenecer.
Miju Lee
Más Allá De La Montaña / Those Who Crossed the Mountain
Galería Marc Bibiloni
Divino Vallés, 12 Madrid
Del 18 de abril al 6 de junio de 2026
Miju Lee