
Haderlump Atelier Berlín saltó a nuestro radar por su lenguaje de siluetas high street ancladas en el menswear (y el womenswear) tradicional. Y ahora, mientras se encaminan en un proceso evolutivo y desarrollan un mensaje, hablamos con su co-fundador y director creativo, Johann Ehrhardt.
Si has estado atento a las últimas pasarelas de la Semana de la Moda de Berlín, lo más probable es que te hayas topado con las colecciones de Haderlump Atelier Berlín. ¿Por qué son relevantes ahora? Porque figuran como una de las firmas responsables de darle una nueva vida y una nueva concepción a la sastrería y al armario tradicional en un contexto más urbano; más radical. Para Ehrhardt, sus prendas se entienden como una armadura y una herramienta para que el verdadero “yo” florezca en libertad. Pero su valor no es solo conceptual. Ellos también apuntan a la longevidad y a desmarcarse de lo efímero a través de un especial enfoque en sus materiales; hacen prendas que son sinónimo de permanencia.

Esta es la marca que tienes que conocer si te gusta el mix de sastrería y alta moda urbana
Johann Ehrhardt ha estado robándose el spotlight de las últimas Semanas de la Moda de Berlín por ser una brisa de aire fresco bastante necesaria. Nacido en Prenzlau y formado en Lette Verein Berlín, regenta desde 2021 Haderlump Atelier Berlin, una firma emergente que está dando un nuevo significado a la sastrería y a la alta moda urbana contemporánea. Con ella, reconstruye y recodifica estos armarios con volúmenes grandilocuentes y cortes radicales para crear una armadura, usada para facilitar la expresión de cualquiera que porte una de sus prendas.

¿Cuál es el ethos de Ehrhardt? El concepto de la permanencia se vuelve el eje central de todo lo que hace, como una oposición al estándar actual de la industria de ciclos aceleradísimos y desechabilidad generalizada. Para ello, pone un especial enfoque (que puede calificarse también como obsesión) en la artesanía de sus prendas y la calidad de sus materiales; quiere que sus diseños perduren en el tiempo y que trasciendan las tendencias.

Y es por eso que recogieron el término Haderlump como nombre: es un término peyorativo usado en Alemania para referirse a los mercaderes de textiles que recogían retazos para revender; y ahora le está dando un nuevo significado.

Hablamos con Johann Ehrhardt sobre la colección FW26 de Haderlump Atelier Berlin
La última colección de Haderlump toma inspiración de la figura de Marlene Dietrich… ¿que te atrajo de su personalidad?
Ella tenía un acercamiento particularmente audaz a la hora de vestirse; no solo se ponía ropa, sino que la usaba como una herramienta para desafiar las normas y convenciones sociales de una época dónde todo era demasiado estricto y encasillado… especialmente para la mujer. Y cuando muchas se constreñían a la norma, ella se movía entre la tradición sartorial masculina y el glamour femenino. También hay una dualidad irresistible de su personalidad que me cautivó: deslumbrante y casi inalcanzable en público, al mismo tiempo que tenía una presencia ruda y desapercibida en privado. Esa tensión entre lo pulido y lo áspero; lo performativo y lo sincero nos pareció algo bastante moderno. Ella construía una identidad con lo que llevaba puesto y esa es justo la idea central de la colección: queremos que quien la lleve sienta autoría de su personalidad.
¿Esta inspiración fue una excusa para elevar el armario de la marca hacia o fue algo que surgió de manera orgánica?
Fue algo que orgánico. Ya estábamos haciendo el cambio de curso hacia prendas más refinadas y elevadas; por lo que no fue algo que nos vino de Marlene. Todo lo contrario: justo por estar apostando por este tipo de prendas es que resonamos tanto con su estilo; se sintió como una extensión natural de nuestra propia evolución.
El lenguaje de diseño dentro de Haderlump está bastante codificado para la calle; ¿cuál fue el desafío más grande de traer la elegancia de su época a un contexto contemporáneo?
Lo más difícil fue no caer en la nostalgia literal; no estábamos interesados en recrear esa “elegancia clásica de Hollywood” de manera exacta. En cambio, nos preguntamos cómo esos códigos, sastrería precisa y afilada enfrentada a sensualidad elegantísima, podrían sobrevivir y llevarse en nuestro tiempo. Y para ello, tuvimos que deconstruir estas ideas y presentarlas de una manera mucho más cruda.
Haderlum Atelier Berlin FW26/27. Fotos: cortesía de la marca.
“Lo interesante que hacemos nosotros es inyectar un grado de suavidad sin que se disuelva la fuerza que proyecta”.
Has dicho que tus colecciones comienzan con impresiones puntuales… ¿cuál fue el punto de partida para esta entrega?
Una muy buena amiga se mudó al pueblo natal de Marlene y, cuando la estaba ayudando a mover sus cosas allí, me vino la idea de tomarla como fuente de inspiración.
La sastrería subversiva ha sido uno de los pilares más representativos de Haderlump; ¿cómo logras encontrar nuevas formas de revisitar estos códigos tan estrictos y asentados?
Sí, es verdad que la sastrería puede sentirse como rígida e inamovible por cómo se construye. Pero también, puede sentirse así por lo que representa: autoridad, estructura… control. Lo interesante que hacemos nosotros es inyectar un grado de suavidad sin que se disuelva la fuerza que proyecta. Por ejemplo, el look 13 de la colección comienza con uno de los uniformes más clásicos de la sastrería: un tres piezas con camisa, chaleco y corbata.
Nuestro cambio a este icono se da de manera sutil: el chaleco se presenta más drapeado y envuelve la cadera; rompiendo con la verticalidad de siempre y dejando que el tejido se mueva con el cuerpo. Debajo, tenemos una camisa con una botonadura curva; algo que no se percibe de manera inmediata… pero que cambia la norma de manera sutil. Para nosotros, es allí donde la subversión se convierte en algo atractivo: cuando no es demasiado obvia; cuando es casi imperceptible. Las reglas siguen estando, pero suavizadas.

“Los ciclos de tendencias le quitan el significado a la ropa tan rápido como se lo dan… lo efímero hace que la ropa sea interesante; pero la permanencia hace que sea valiosa”.
Preguntar cuál es tu look favorito de la colección es como preguntarle a un padre cuál es su hijo favorito. Pero, ¿cuál es el look del cual estás más orgulloso?
El look 16. Creo que su cazadora es la pieza que mejor sintetiza la idea de la colección y la identidad de Haderlump en una sola pincelada con esas pinzas afiladas y su bajo curvo en contraste con las mangas arrugadas (un elemento súper característico de nosotros).

Mucha de la filosofía de Haderlump radica en la apuesta por la atemporalidad y la permanencia. Pero, ¿no crees que algo que hace que la moda sea interesante es su condición efímera?
Nosotros no nos oponemos a lo efímero desde lo conceptual. Cuando hablamos de permanencia o atemporalidad lo hacemos desde un punto que se opone a que la ropa sea algo desechable. Lo que hace fascinante a la moda es que captura un momento, un sentimiento, un cambio cultural, una actitud. Lo efímero le da electricidad a la moda. Pero algo que sigue a esto es la aceleración. Los ciclos de tendencias le quitan el significado a la ropa tan rápido como se lo dan… lo efímero hace que la ropa sea interesante; pero la permanencia hace que sea valiosa.
Y esa misma oposición hace que concibáis colecciones como ciclos eternos. Desde lo comercial, ¿cómo afecta esto a una marca independiente como la vuestra?
Puede ser un limitante bastante importante a la hora de aportar novedad al consumidor; pero tampoco queremos rayar en lo repetitivo. Por eso tenemos que ingeniar teniendo en cuenta nuestro handicap para mantenernos interesantes.
¿La atención que ponen sobre el material también es una forma de desmarcarse de esa desechabilidad?
De una forma, sí. Nos ayuda a concebir nuevas formas de cómo se crea una prenda a través de una intención deliberada sobre la producción y la construcción.

“Llevar armadura implica estar a la defensiva; pero también denota conciencia… conocimiento”.
Y eso ha hecho que puedan darle un nuevo significado a Haderlump, que es un tanto peyorativo, ¿no?
¡Totalmente! Lo usamos como una forma de celebrar lo material, la artesanía y el arte que supone moverse en estos oficios.
¿Cuál dirías que es tu prenda preferida para trabajar?
Los abrigos de sastre son uno de los pilares de nuestra identidad. Cada temporada nos vemos reinventándolo a través de nuevos códigos. ¿Qué hicimos para esta colección? Pues decidimos alejarnos un poco de la fórmula de corte oversize con hombros anchos y apostar por algo más pulido: cintura ajustada y mangas raglán.

Para Haderlump y para ti, la ropa se entiende como una armadura; una forma de cubrir y proteger; ¿cómo navegas la paradoja de esta idea sin dejar de comunicar algo?
Llevar armadura implica estar a la defensiva; pero también denota conciencia… conocimiento. Cuando alguien lleva Haderlump no desaparece: está entrando a una presencia ya construida. Las capas, la estructura y la precisión actúan como una barrera ante las expectativas externas, lo que hace que el “yo” se proyecte de manera más potente. La protección y la comunicación no son opuestos; una puede amplificar a la otra.
La colección de ss26 tomó inspiración de los Ex Libris de los libros, fw26 de Marlene Dietrich… ¿ya tienes la pincelada para la próxima colección?
Sí… pero no te la puedo decir; al menos no todavía.

“También queremos explorar la posibilidad de producir nuestras piezas de cuero in-house”.
Hablando del futuro, ¿cuáles son tus planes de este año para Haderlump?
Hay varias cosas que tenemos pendientes. Por un lado, está el desfile de julio; también queremos mejorar la tienda que acabamos de abrir en Berlín y asegurarnos que haya piezas nuevas para que las vean. También hay un par de eventos en el calendario… pero algo que nos emociona muchísimo es que lanzaremos nuestra primera colección de eyewear junto a Le Specs este verano.
¿Para el mediano plazo?
Eso es ya más de estrategia: consolidar nuestra presencia internacional y todo eso. Pero también queremos explorar la posibilidad de producir nuestras piezas de cuero in-house.
Y en aras de la longevidad y la atemporalidad…. ¿cómo te gustaría que percibieran a Haderlump en la industria dentro de 20 o 30 años?
Me gustaría que se viera como uno de los integrantes de la generación que reescribió las normas de la sastrería y que trajo de vuelta la profundidad a la moda contemporánea. Quiero que se entienda como una marca que probó que la estructura puede coexistir con la emoción… y de que la permanencia puede existir en una industria obsesionada por la aceleración.