
La nueva exposición de moda en la Palacio Galliera de París explora una de las formas de rebeldía feminista más potentes del Siglo XIX: la apropiación del armario masculino (abierta desde el 27 de septiembre al 14 de febrero de 2027).
El Palais Galliera de París presenta A Wardrobe of One’s Own: Dissident Femininities in the 19th Century, una exposición que pone el foco en un fenómeno todavía poco conocido de la historia de la moda: la apropiación por parte de las mujeres del siglo XIX de los códigos de vestimenta masculinos. La muestra, a través de 500 piezas en display, estudia cómo estas prendas llegaron al armario femenino y explica, a su vez, cómo este cambio en la forma de vestir estaba ligado a un deseo mucho más profundo de transformar el papel de las mujeres en la sociedad.
Fotos: cortesía del Palais Galliera.
La moda nunca fue solo estética; también es política y protesta
Durante el siglo XIX, la ropa era una de las herramientas más evidentes para establecer las diferencias entre hombres y mujeres; marcando qué prendas correspondían a cada género y, de paso, qué lugar debía ocupar cada uno dentro de la sociedad. Pero, con el auge de las corrientes de pensamiento progresistas, algunas mujeres comenzaron a apropiarse de códigos considerados masculinos y a utilizarlos para construir una imagen alejada de la feminidad normativa. A Wardrobe of One’s Own parte precisamente de este fenómeno para revisar la historia de la moda desde una perspectiva que pone en duda esas fronteras y muestra cómo vestirse podía convertirse también en una forma de cuestionar las reglas sociales (lo que hacemos ahora no es nada nuevo, spoiler).

La exposición propone así una mirada a ese proceso de masculinización de la indumentaria femenina a través de prendas como pantalones, trajes de sastrería, corbatas, pajaritas, sombreros de copa o trajes de amazona (porque esta práctica trascendía clases sociales de la época, ojo). Pero lo interesante es que el recorrido no entiende estas piezas únicamente como tendencias; las presenta como parte de una transformación cultural mucho más amplia. La ropa empezó a ofrecer nuevas posibilidades para moverse, trabajar, relacionarse y construir una identidad propia, mientras las mujeres que la llevaban desafiaban las categorías de género que estructuraban la sociedad.

Si te interesa la historia de la moda y el feminismo, tienes que ir a ver A Wardrobe of One’s Own en el Palais Galliera
A Wardrobe of One’s Own propone un recorrido por la evolución de estas feminidades disidentes. Y, también, por las mujeres que encontraron en la ropa masculina una manera de alejarse de los códigos establecidos. El proyecto reúne casi 500 piezas multimedia y recupera figuras históricas como Marie Antoinette, George Sand, Rosa Bonheur o Natalie Clifford Barney; acompañadas por una multitud de mujeres anónimas que aparecen en fotografías de época. Entre las piezas más especiales se encuentra el guardarropa completo de Bonheur, que se muestra por primera vez en su totalidad.

¿Qué veremos exactamente en la muestra? Sin hacerte demasiado spoiler, destacamos los trajes de amazona, los conjuntos de sastrería sombreros de copa de época. Fuera de las prendas literales, tenemos pinturas, carteles de moda y 150 fotografías amateur que salen por primera vez a la luz. Y luego está la parte más interesante: el cómo se muestran todas estas imágenes en relación con las prendas para entender cómo la adopción estos códigos modificó la percepción de la feminidad. El recorrido llega hasta el París artístico y lésbico de alrededor de 1900 y también muestra a mujeres trabajadoras que incorporaron trajes y botas a sus armarios, demostrando que esta transformación no pertenecía a un único grupo social.