
Metrika, una Bratz en carne y hueso para estrenar su segundo disco, La Orden, y el cortometraje Programa de protección de Dikys… Una fantasía bimbo en tonos rosas y negros solo apta para las locas y las raras
Metrika ha presentado La Orden, su nuevo álbum, y Programa de protección de Dikys, su primer metricorto musical, con una listening party en el Palacio de la Prensa de Madrid. Una nueva etapa en la que la artista vuelve a demostrar que su universo no se construye únicamente desde la música. La moda, los códigos visuales y cierta fascinación por el exceso también forman parte del personaje. Para la ocasión, además, ha encontrado una compañera de estilismo bastante especial: una Bratz personalizada a su imagen y semejanza.

Rosa fucsia, plumas y una Bratz a juego para presentar la nueva era
El look elegido por Metrika parecía sacado directamente de una de las cajas de aquellas muñecas que dominaron la cultura pop de los 2000. Un conjunto de plumas en rosa fucsia, mucha actitud y una estética que conectaba con el imaginario Y2K sin necesidad de disfrazarse de nostalgia. Pero el auténtico detalle estaba en el accesorio que completaba el estilismo. Se trata de una Bratz Bratziez diseñada por Karim Badreddine, personalizada para reproducir el mismo outfit de la cantante. La muñeca apareció dentro de una estructura dorada a modo de bolso y acompañó a Metrika durante su paso por la alfombra rosa. Una especie de alter ego en miniatura que lleva el concepto de accesorio a otro nivel. Porque no todos los días puedes salir de fiesta con tu propia muñeca bajo el brazo.

El universo Bratz vuelve a encontrar su sitio
La conexión entre Metrika y Bratz tiene bastante sentido. Desde su nacimiento, estas muñecas han representado una forma de entender la moda mucho más atrevida, con maquillajes marcados, plataformas, accesorios XXL y una personalidad que nunca ha buscado pasar desapercibida. Su estética sigue muy presente en la cultura visual actual, especialmente en una generación que ha recuperado los códigos dosmileros y los ha reinterpretado a su manera.

En el caso de Metrika, esa libertad estética encaja con una identidad artística que juega con los contrastes y no tiene demasiado interés en seguir un único manual de estilo. Su aparición con la Bratziez personalizada también plantea otra forma de relacionar música, moda y coleccionismo: convertir una muñeca en una extensión de la propia imagen. La presentación de La Orden y Programa de protección de Dikys abre así una nueva etapa para la artista, que utiliza también el lenguaje visual para ampliar su universo creativo. Y, entre tanto rosa y tanta pluma, hay una imagen que resume bastante bien la noche: Metrika acompañada de una versión en miniatura de sí misma. Una fantasía Bratz bastante literal.

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