
Alicia Jiménez es la diseñadora de O’Barret, firma que debuta en 080 Barcelona Fashion con diseños fluidos en los que están presentes sus raíces colombianas y españolas.
O’Barret se estrena en 080 Barcelona Fashion. En su carta de presentación, ha llevado a la pasarela los procesos de transformación y sanación, dos experiencias muy personales que permiten evolucionar, avanzar e incluso empezar desde cero. Estas emociones se trasladan a unas prendas en las que la madera tiene un papel protagonista y que presentan patrones muy actuales.
Imágenes oficiales de 080 Bcn Fashion 2026. @080bcnfashion
O’Barret lleva a la pasarela sus procesos de cambio y de reinvención ante la vida, con una colección artesanal que incluye piezas escultóricas en la 38.ª edición de 080 Barcelona Fashion.
¿Cómo definirías el universo creativo de O’Barret?
(O’Barret) Definiría el universo creativo de O’Barret como algo bastante intuitivo, sensorial y nostálgico. Nace de lo abstracto de la memoria y se convierte en realidad desde el presente.
Detrás de O’Barret está Alicia Jiménez Barreto. ¿Cómo eres como diseñadora?
(O’Barret) Como diseñadora, soy bastante intuitiva, pero a la vez muy estricta y clara con lo que quiero, aunque a veces me cueste mucho descifrarlo durante el proceso. Siempre parto de algo bastante abstracto y cuido mucho cada detalle, cada botón y cada cosa que tengo en mente, para que cada pieza dialogue con las que la acompañan. Cuanto más pienso, más me bloqueo. Prefiero lanzarme y muchas veces entiendo realmente lo que estoy haciendo casi al final de la obra.
O’Barret ha incluido en esta colección objetos escultóricos.
“Me inspira la vida en general, mis propias experiencias y mucha gente que me ha enseñado la capacidad que tenemos de cambiar“
¿Qué supone para O’Barret presentar en 080 Barcelona Fashion por primera vez?
(O’Barret) Me parece una oportunidad increíble, además, a una edad muy temprana. Quiero dar la enhorabuena a todos los diseñadores que pasan por aquí y a cada persona que lo organiza. No sé qué puede pasar después, pero llegar hasta aquí es algo que no me habría imaginado en este inicio tan bonito
¿Qué significa para ti Soulstice y qué hay detrás del título?
(O’Barret) Soulstice, para mí, es algo súper abstracto. Es como el solsticio del alma, ese juego entre la palabra solsticio y soul, alma en inglés. El solsticio es un punto energético muy fuerte, tanto de luz como de oscuridad, y el alma es lo más bonito e irremplazable que puede tener cualquier ser. Para mí, ahí está ese punto de transformación. La verdad, no lo pensé mucho en el momento. Simplemente, en mi cabeza tenía sentido y ese es el nombre.
Es una firma que no se encierra en un género, sino que se mueve con soltura entre tejidos fluidos.
“Cuando pienso en algo artesanal, pienso en algo más lento, en algo que te hace estar presente“
La colección habla de transformación, pérdida, sanación y renacimiento. ¿En qué momento surge la necesidad de explorar estos conceptos?
(O’Barret) La necesidad de transformación es constante, al menos para mí. Me inspira la vida en general, mis propias experiencias y mucha gente que me ha enseñado la capacidad que tenemos de cambiar, de empezar cuando queramos y de decidir quién queremos ser, cómo y cuándo. A veces pasamos por cosas horribles, pero podemos decidir que ya no somos eso, que ya no existe en nuestro presente. Sigue siendo parte de nosotros y hay que aceptarlo. Puedes vivir con la pérdida e integrarla, porque sin ella no serías la persona que eres hoy. Al final, hablo de ese ciclo de creación, de poder definir quién eres y ser cambiante cuanto quieras.
¿Cómo se traduce esa idea de transformación en las prendas?
(O’Barret) Una colección va mucho más allá de las prendas: la música, los accesorios, los zapatos, la fotografía y los modelos forman parte de ella. Pero, si hablamos de las prendas, incluso cada botón está pensado en relación con lo que quiero contar. Hay siluetas muy fluidas y otras mucho más estructuradas. Para mí, ambas pueden coexistir en una misma realidad: la transformación es constante y puedes ser ambas cosas a la vez. Pasa lo mismo con los materiales. Hay tejidos muy artesanales y otros con patrones mucho más actuales. Me interesa coger algo antiguo y llevarlo a otro lugar, presentarlo de una manera completamente diferente.
Una paleta de colores muy cerrada que juega con el marrón, recordando la importancia de la madera.
“Me gustaría que O’Barret fuese algo que no estuviese limitado a un momento concreto, que tuviese sentido ahora y dentro de muchos años“
La naturaleza tiene un papel importante en Soulstice. ¿Qué elementos naturales han inspirado el proceso creativo?
(O’Barret) La madera es lo más importante en esta colección. Me interesa esa sensación de dureza que tiene, pero también sus líneas y las formas que aparecen por dentro a medida que crece. Me parece muy bonito cómo va cambiando y dejando sus propias marcas. Esa parte orgánica de la madera conecta muchísimo con lo que estoy intentando contar en Soulstice.
Incorporas piezas escultóricas y elementos artesanales. ¿Dónde se sitúa para ti la frontera entre moda, arte y objeto?
(O’Barret) ¿Hay realmente una frontera? Cada persona entiende la moda, el arte y el objeto de una manera diferente. Para mí, la moda es arte y también puede ser un objeto. El ejemplo más claro de esta colección es la barriga escultórica de embarazada, hecha con un material cuyo acabado parece madera. Es algo que no te pondrías para ir por la calle, pero forma parte de la colección y tiene una dimensión mucho más artística. Me gusta jugar con eso, porque a veces un objeto puede acompañar a una prenda y ayudarte a entender lo que hay detrás.
Sin duda, este abrigo de gran tamaño que se escapa de las medidas convencionales es un must de la colección.
“El universo creativo de O’Barret como algo bastante intuitivo, sensorial y nostálgico“
Tus raíces andaluzas y colombianas forman parte de tu imaginario. ¿Cómo influyen?
(O’Barret) No diría que estoy súper inspirada en Colombia, pero sí hay influencia en el sonido, en materiales más naturales como la madera y en referencias un poco más indígenas. Después de una colección completamente inspirada en España, me apetecía explorar la otra parte de mi vida. También he intentado salir un poco de mi burbuja del blanco y negro minimalista, porque me fascina el negro, pero nunca pensé que haría algo rosa. Hay una parte más latina, colombiana, alegre y divertida que se ha colado ahí.
La memoria aparece como otro de los grandes conceptos de tu trabajo. ¿Qué recuerdos o experiencias personales se han filtrado en Soulstice?
(O’Barret) Pienso mucho en todas las veces que he podido empezar de cero: las veces que me he mudado, que he vivido en diferentes países y que, de alguna manera, en cada uno he sido una versión diferente de mí misma. También me inspiran las experiencias de mi entorno, las mujeres de mi familia, mis amigos y las personas que han pasado por muchas cosas y siguen encontrando la manera de reconstruirse y crear una nueva versión de su vida.
¿Qué importancia tiene el trabajo artesanal dentro de O’Barret?
(O’Barret) En el momento en el que vivimos, en el que producimos grandes cantidades en muy poco tiempo y consumimos de una manera tan acelerada, lo hecho a mano tiene un valor enorme. Más allá de lo visual, te transmite otras sensaciones. Cuando pienso en algo artesanal, pienso en algo más lento, en algo que te hace estar presente. Me gusta esa irregularidad porque hace que cada pieza sea única.

“Como diseñadora, soy bastante intuitiva, pero a la vez muy estricta y clara con lo que quier“
O’Barret nace desde una mirada muy personal. ¿Cómo consigues convertir esa visión íntima en un lenguaje reconocible para la marca?
(O’Barret) Para mí, es algo bastante involuntario. Cuando haces algo tan íntimo y eres fiel a tu narrativa, la gente acaba identificando que las distintas colecciones pertenecen a la misma marca, aunque a veces a mí me cueste verlo. Me gusta mucho cambiar y jugar: un día trabajar con cerámica, otro con escultura y otro día, quién sabe qué, quizá hierro. Pero ser fiel a ti mismo es lo que hace reconocible una marca. Aunque cambies de materiales o de dirección, siempre tiene que haber algo que haga que tu trabajo siga siendo tuyo.
Después de esta colección, ¿hacia dónde te gustaría llevar O’Barret?
(O’Barret) La verdad es que soy una persona a la que no le gusta pensar demasiado en el futuro. Me encantaría que O’Barret creciese mucho más: hacer cápsulas antes de la próxima colección, vestir a ciertos artistas, colaborar con artistas internacionales y experimentar no solo con prendas, sino también con objetos y piezas artísticas. También tengo otros proyectos en mente, como O’Barret Project Women, una iniciativa de cursos creativos que me gustaría orientar hacia una fundación de mujeres. Pero eso lo veo más a largo plazo.

Si tuvieras que definir el futuro de O’Barret en una palabra, ¿cuál sería y por qué?
(O’Barret) Diría que atemporal. Me gustaría que O’Barret fuese algo que no estuviese limitado a un momento concreto, que tuviese sentido ahora y dentro de muchos años. Que alguien pudiese descubrir una pieza en el futuro y siguiese conectando con ella, aunque el contexto fuese completamente diferente.