
Patas Arriba: menopausia, poliamor, poesía y metralletas en un espectáculo de Gemma Almagro e Izaskun Bàrbarie, gamberro, tierno y descacharrante.
Una mujer de 50 años que no entiende casi nada, un pianiste no binario y una metralleta. Añadimos menopausia, poliamor, tramadol y mucha mala leche, y tenemos Patas arriba, el espectáculo de Gemma Almagro e Izaskun Bàrbarie que llega al Teatro del Barrio dispuesto a ponerlo todo patas arriba, empezando por nuestras certezas.
Foto @jordi_manosa
«Estoy superbuena», aunque me queden dos estrógenos y una mitocondria
Cumplir 50 y tenerlo todo clarísimo debe de ser estupendo. Lástima que no sea el caso de la protagonista de Patas Arriba. Ella se siente empoderada, ha invertido un pastizal en Gestalt y otras terapias, pero sigue sin entender casi nada. La menopausia le ha dejado las hormonas bajo mínimos, el lenguaje inclusivo se le resiste y el poliamor no termina de parecerle ese maravilloso invento que promete ser. Por si fuera poco, arrastra esa culpa femenina que viene de serie desde tiempos inmemoriales. Menos mal que tiene a mano una metralleta. Y tramadol. Mucho tramadol.
Foto @jordi_manosa
Poesía de trinchera y música para dinamitar convenciones
Detrás de este artefacto escénico están la escritora, poeta y actriz Gemma Almagro y la artista queer, disca, compositora y performer Izaskun Bàrbarie. Juntas construyen una propuesta que no es exactamente teatro, ni concierto, ni recital, ni monólogo, aunque se permite ser un poco de todo. Estrenada en Barcelona en 2020, Patas Arriba llega al Teatro del Barrio los días 15 y 16 de octubre con su combinación de poesía afilada, humor irreverente y música al piano.
Almagro encadena poemas, confesiones y reflexiones que parecen conversaciones pilladas al vuelo, mientras Bàrbarie improvisa, acompaña y responde desde las teclas. El resultado es una especie de terapia colectiva sin diván, sin incienso y con bastante más pólvora de la habitual.

Dos mundos distintos y una alianza contra el disparate
Una mujer heterosexual, normativa y menopaúsica frente a una persona no binaria. A priori, podría parecer el comienzo de una discusión de sobremesa que acaba con alguien abandonando el grupo de WhatsApp familiar. Pero aquí ocurre algo mucho más interesante: ambas se escuchan, se respetan y se quieren sin necesidad de pensar igual.
Para Bàrbarie, esa alianza demuestra que la conciliación es posible incluso entre personas aparentemente muy diferentes. Si funciona sobre el escenario, ¿por qué no iba a funcionar fuera? La pregunta queda flotando entre teclas, versos y carcajadas.

Gamberra, elegante y con peligro para las parejas
El espectáculo dispara contra el capitalismo, el feminismo mal digerido, la salud mental, la maternidad, la diversidad y las convenciones amorosas. Lo hace con una incorrección que no busca escandalizar por deporte, sino abrir grietas en aquello que damos por sentado. Hay ternura bajo la provocación y lucidez detrás del disparate.
Eso sí, conviene acudir sin miedo a que nos remuevan las ideas. Patas Arriba tiene fama de dejar huella: según cuenta Bàrbarie, algunas espectadoras decidieron separarse de sus parejas después de verla. Así que cuidado: entre risas, poemas y un piano, quizá salgas del teatro con ganas de cambiar de vida. O, como mínimo, de revisar tu relación con la menopausia, el amor y ese grupo de WhatsApp que llevas años queriendo abandonar.
Patas Arriba de Gemma Almagro e Izaskun Bàrbarie
15 y 16 de octubre
Teatro del Barrio
C/ Zurita, 20 – Madrid
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