Retrato de Pol Merchan

El término “queer” para referirse a la comunidad LGBTI, comenzó a sonar a principios de los 1990. Activistas y teóricos usaron este término al mismo tiempo que se iniciaba la disidencia de aquellos que se sintieron excluidos del movimiento por los derechos homosexuales por motivos de presentación de género, raza o deseo. Queer no solo es un indicador de identidad sino un rechazo a ser identificado, fijado y asimilado. En la actualidad, vivimos en un tiempo de aceptación y apertura sobre cultura queer sin precedentes, el gran número de artistas sexualmente disidentes atestigua un renovado interés en las sexualidades y subjetividades alternativas en el arte.

Imagen superior: Pol Merchan. Foto: Julian Curico 

Uno de ellos es Pol Merchan (Lleida, 1980) artista con base en Berlín, que utiliza la escritura, la imagen fotográfica y el registro cinematográfico para plantear cuestiones relacionadas con la identidad de género y la manipulación de los cuerpos. A través de relatos y narraciones biográficas su trabajo reflexiona sobre conceptos binarios como privado/publico, verdadero/falso, visible/invisible, secreto/revelación o realidad/ficción y mantiene una estrecha relación y por supuesto afinidad con las teorías queer, trans y feministas.

Pol nos habla en esta entrevista sobre la cultura queer, influencia e inspiración en sus trabajos artísticos y de sus últimas piezas, Familiar Nature, The Other I y Pirate Boys, un filme no narrativo que se mueve entre el documental y la ficción presentado a una serie de personajes transmasculinos.

imagen de rodaje de película imagen de rodaje de películaMaking off- Pirate Boys. Foto Gizem Oruç.

Los artistas queer suelen volcar su vida e intimidad en las obras, ese es tu caso también, cuales son las pautas que te llevan a realizar los proyectos: urgencia política, visibilidad, notoriedad…?

Siento la necesidad de crear discursos, contenidos e imágenes, desde el lugar en el que me encuentro y posiciono: el underground y los márgenes. Si las obras crean visibilidad, impacto social o político, y creo que lo hacen en mayor o menor medida, es algo que aparece de forma intrínseca y de lo que me alegro positivamente.

Como afecta el hecho de trabajar con procesos y experiencias, el trabajo en comunidad, ¿refuerza lazos de afecto o también hay fricciones?

En mi último trabajo videográfico titulado Pirate Boys, los procesos están estrechamente ligados con su contenido y forma. Todo el equipo que formó parte del proyecto, tanto el equipo técnico como lxs performers, son personas queers y trans. Era importante crear un espacio de confianza en el que todxs se sintiesen cómodxs, también debido a que hay escenas de desnudos o con pequeñas cargas de erotismo. Varias escenas fueron grabadas en la mítica casa ocupada marica llamada Tuntenhaus de Berlín, que existe desde los años 1980.

¿Cuales son las diferencias en los contextos en los que te mueves Berlín/Barcelona? Supongo que hay contextos – como el español – donde es vital defender libertades para no volver a situaciones generalizadas de miedo y agresión.

Creo que cada contexto es un cosmos en si mismo. Berlín y Barcelona son lugares políticamente, económicamente, históricamente y geográficamente muy diferentes, lo que provoca diferencias en la gestión de prácticas artísticas o activismos. Al mismo tiempo creo que ambos contextos se alimentan uno del otro. En Berlín por ejemplo, a diferencia de Barcelona u otros lugares de España, no existe una escena transmaricabollo, de hecho no existe ni el concepto. Berlín puede ser un lugar donde descansar de las luchas, donde es posible vivir en una burbuja, pero eso tiene sus pros y sus contras. Las agresiones, la homofobia, transfobia, racismo, misoginia, tristemente existen en ambos lugares.

fotograma de pelicula Pirate Boys fotograma de pelicula Pirate Boys fotograma de pelicula Pirate BoysFotogramas de Pirate Boys

¿Consideras que hay mucho más arte queer ahora o ya estaba y no se veía?

Creo que arte queer, aunque no se definiese como tal, siempre ha existido. Si se mantiene en el underground, si es visible, o si se presenta de forma encubierta, depende de factores políticos, sociales, del contexto artístico o de la censura. El sistema del arte ha sido y sigue siendo discriminatorio, devaluando y obstaculizando, por ejemplo, la visibilidad de prácticas queers o feministas. Pero si que es posible que nos encontremos en un momento de apertura o hasta de asimilación de lo trans en los circuitos artísticos.

TRANSFORMACIÓN

¿Consideras el transgénero como una disidencia de género o solamente el pasar de un sexo a otro?

El concepto trans es extremadamente amplio, y en ningún caso lo relacionaría con ideas como el pasar de un sexo a otro, lo que refuerza conceptos binarios. Personalmente veo lo trans como una apertura y una rebelión. ¿Metamorfosis o transformación desde donde hacia donde? Eso es algo que cada cual tendrá que definir, si es que quiere definirlo.

De cualquier forma, ¿existe el proceso temporal y si cabe continuo de convertirse?

En mi caso, el proceso más largo consistió en la búsqueda de referentes, contextos y comunidades. El arte y la teoría han sido fuentes importantes de enriquecimiento, pero las conexiones e intercambios a nivel personal esenciales. Decidí optar por la subministración de hormonas, pero el proceso de cambio no creo que se haya detenido ni se detendrá. Existen factores como la edad, el crecimiento personal, la exploración o la curiosidad…

¿Consideras que es necesario pasar por el quirófano?

Sinceramente pienso que cada cual debería poder ser libre de decidir y hacer con su cuerpo lo que quiera y necesite. Sin embargo, los protocolos médicos y psicológicos por los que personas trans y no binarias tienen que pasar para recibir hormonas o realizarse operaciones quirúrgicas es abominable en muchísimas ocasiones. Protocolos que hablan muy poco de libertades humanas y éticas, y que solo demuestran el poder y el control que el sistema médico e institucional es capaz de ejecutar sobre el cuerpo ajeno. Por suerte, y gracias a muchas luchas, las cosas están cambiando…

¿Y que piensas de esta nueva tendencia “gender non-conforming people” con respecto al lenguaje, no encasillarse en femenino masculino?

La terminología y el lenguaje es algo que se actualiza y modifica constantemente en estos contextos. Desde que se popularizó el término queer en los 1980, se ha pasado por un gran abanico de conceptos. Ahora se habla de non-binari, gender-non conforming, así como se usan pronombres neutros como “they“. En espacios transmaricabollo en España o Francia, por ejemplo, así como en determinados contextos artísticos y académicos, se usa siempre el femenino para hablar en plural. El lenguaje es sin ninguna duda, una herramienta muy potente para hacer política.

Actor descansando en un sofáMaking off- Pirate Boys. Del LaGrace VOlcano. Foto Gizem Oruç.

QUEER THEORY

¿Qué teorías (con respecto a la academia) queer que te han influido?

El Manifiesto Contra-sexual de Paul Preciado fue la primera lectura queer que llegó a mis manos. Era 2002 y Barcelona iba ya fuerte con el Post-Porno, el BDSM, workshops Drag-King y espacios autogestionados… En el manifiesto aparecen ideas transgresoras como el cuerpo parlante, reconociendo los cuerpos no como hombre o mujer sino como cuerpos-sujetos, la antelación del dildo al pene, o que cada lugar del cuerpo es un lugar potencial donde el dildo puede trasladarse, así como un orificio-entrada… Leer el manifiesto fue como ver la luz. También Masculinidad Femenina de Jack Halberstam fue también una lectura inspiradora, así como lo ha sido la obra literaria de Kathy Acker o hasta Frankenstein de Mary Shelley.

POLÍTICA

Las discusiones sobre el cambio de sexo tanto a nivel político como social llevan años de recorrido ¿Que ha cambiado ahora?

En 1978 se puso fin a la ilegalidad de la homosexualidad en España, amparada por la ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que junto a la de “escándalo público” fue usada de forma sistemática para la represión de la homosexualidad y la transexualidad. La ley establecía penas que iban desde multas hasta cinco años de internamiento en cárceles o centros psiquiátricos para “rehabilitación”. En el 2016, por ejemplo, Cataluña dejó de considerar la transexualidad como una enfermedad, así como de requerir un diagnóstico psiquiátrico de disforia de género para iniciar tratamiento hormonal o intervenciones quirúrgicas. Casos como el de Alan, que se quitó la vida con 17 años, o recientemente Ekai con 16, son extremadamente tristes y una prueba del dolor y las dificultades vitales que experimentan las personas de estos colectivos. Se están cambiando cosas, pero todavía hay mucho trabajo por hacer, y es responsabilidad de todos hacerlo.

TRANSFOBIA

Tengo muchos amigos gais, veo en este ambiente una tendencia gay normativa e incluso observo que en los bares gais y según me dicen ellos en las apps de contactos la transfobia es terrible. ¿Consideras que es así?

La plumofobia y transfobia son muy habituales en determinados contextos gay mainstream y no tan mainstream, así como también lo es la exotización de personas de color. Lo que personalmente observo en estos espacios es una gran ignorancia hacia lo trans, mucho individualismo y poca comunicación en lo afectivo, aunque por suerte, existen excepciones y personas cultivadas.

TRABAJOS ARTÍSTICOS

Tu trabajo más reciente, Pirate Boys es una película experimental que usa documental y ficción, ¿qué te inspiró hacer este filme?

Por una parte existía la necesidad de rendir un homenaje a mis ancestros, a referentes artísticos como la escritora punk Kathy Acker y el fotógrafo intersex Del LaGrace Volcano, por otra el deseo de crear un documento bañado de ficción de nuestros cuerpos y vidas. La película parte de un retrato fotográfico que Volcano realizó a Acker después de que ella fuese sometida a una doble mastectomía como consecuencia de cáncer de pecho. La obra de Acker es conocida por el uso de metodologías como el cut-up y la apropriación. En la fotografía Twirl su cuerpo y su obra entran directamente en diálogo, los cortes en su cuerpo, en su pecho, se solapan con los cortes en el papel. Pirate Boys incluye extractos de la novela Pussy, King of the Pirates, a la que me acerco bajo una prespectiva personal para plantear cuestiones alrededor de transmasculinidades, piratería o conceptos binarios como copia/original. En el cortometraje hay guiños a variedad de referentes fílmicos como Arrebato de Iván Zulueta, Jubilee de Derek Jarman, la triología de Paul Morrissey Flesh, Trash, Heat, así como a películas de los 1950 donde se presenta una masculinidad extremadamente performativa y homoerótica como Rebel Without a Cause o The Wild Ones.

PIRATE BOYS – Trailer from Pol Merchan on Vimeo.

Además con el mismo título has creado una serie de retratos…

En la película Pirate Boys vemos el mundo fotográfico de Del LaGrace Volcano a través de los retratos de Kathy Acker, paralelamente en una de las escenas aparezco yo retratando fílmicamente a los 3 caracteres principales. La serie fotográfica es documentación y una obra paralela a esa escena. Fue asimismo un encargo y una obra adquirida por parte de la 10a Biennal d’Art Lenadre Cristòfol, que tuvo lugar en La Panera de Lleida en noviembre de 2017.

En otro formato, el libro objeto The Other I: Secrets, Lies And Omissions, sin embargo compila historias sobre las vidas de personas transgénero. Explícanos este trabajo.

Se trata de un libro objeto impreso en risografía y con cubierta de tela copta. En él se recopilan breves historias sobre la vida de individuos transgénero y travestis, y se presentan ideas alrededor de la delincuencia, la persecución y el castigo, planteando cuestiones acerca de como se escribe la historia.

RETRATOFamiliar Nature

Para acabar y en sentido inverso-temporal, en Familiar Nature, haces un recorrido biográfico de tu familia y su fluidez de género…

Mi padre era fotógrafo, así que crecí rodeado de cámaras. Los álbumes familiares fueron mis primeros libros fotográficos. En mi búsqueda constante de referentes encontré unas fotos de mi abuela materna a lo Drag-King, con traje chaqueta, corbata y sombrero. Encontrarlas fue como descubrir un tesoro. Seguí con la búsqueda y aparecieron más y más fotografías, las primas de mi abuela, mi padre, mi madre, mi hermano, todos ellos fabulosamente transvestidos. El proyecto invierte el sentido de como se perciben generalmente los árboles genealógicos e incorporando rastros de mi mismo, intento desafiar las leyes de biología, genealogía o cronología.

exposición en galeríaexposición en galeríaexposición en galería10a Biennal d’Art Leandre Cristòfol. Centre d’Art La Panera, Lleida. Novembre 2017.

¿El arte ciertamente es un vehículo para dar voz a ciertos temas, pero aporta un marco apropiado?

El arte es un lugar desde donde hablar, experimentar y crear discurso. Creo que es un marco totalmente apropiado para plantear discusiones y desde el que provocar cambios. Está claro que no es lo mismo mostrar Pirate Boys en un festival de películas LGTBIQ o trans, que en un festival de cine documental o experimental donde habrá una minoría de artistas o trabajos queers. El público también será diferente, así como lo es, la forma en que se construye afectivamente o económicamente el contenedor de las obras. Personalmente me parece más desafiante mostrar mi trabajo en contextos no queers, ya que allí es donde siento una mayor fricción, pero intento mover las obras en variedad de espacios.

¿Qué planes de futuro tienes?

Actualmente estoy haciendo un tour de festivales presentando Pirate Boys que empezó en Hot Docs Canadian International Documentary Festival, en Toronto. También estará en festivales documentales, experimentales, de cortos, así como festivales queers… Paralelamente estoy escribiendo un nuevo proyecto, basado en la etapa en que Jean Genet vivió en el Raval de Barcelona, basándome también en la arquitectura y en el trabajo sexual. Quiero seguir explorando el formato analógico súper 8 y 16mm, así como el cuerpo del celuloide.

Imágenes: Cortesía del artista