TERRAZAS CON MUCHO ARTELAS TERRAZAS DEL THYSSEN HARÁN QUE TU VERANO URBANO SEA MUCHO MÁS LLEVADERO

En verano a mí solo se me ocurre una cosa: huir. Huir de Madrid y de esos días y noches en los que el calor se hace totalmente insoportable… Pero como ya no somos estudiantes y lo de estar tres meses fuera de la ciudad es imposible para la mayoría, lo mejor es respirar hondo y buscar planes para que el verano madrileño no se convierta en un infierno en toda regla… Y uno de ellos es, sin duda, visitar el Museo Thyssen-Bornemisza. No solo por su colección permanente y por esa exposición tan recomendable que es, “Mitos del Pop” (puedes verla hasta el 14 de septiembre), sino porque ahora puedes disfrutar también de sus terrazas, que algo bueno tenía que tener el verano en la capital. El Thyssen cuenta con dos agradables espacios gastronómicos: Las Terrazas y El Mirador. El primero, más informal, está ubicado en los jardines del museo, cuenta con zona de coctelería abierta en horario ininterrumpido, y una divertida carta, elaborada con materias primas selectas, basada en ensaladas, hamburguesas y perritos. Dicho así parece simplón, pero si te nombro alguna de sus sugerencias seguro que cambias de opinión: ensalada de patata y changurro, hamburguesa de atún con mayonesa de soja y miel o perrito con ensalada de col y manzana.

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Y si lo que buscas es algo más privado y exclusivo nada mejor que una cena en El Mirador. Y decimos cena porque este espacio solo es posible disfrutarlo por la noche. Inaugurado hace tres años en la quinta planta del Museo, tiene unas vistas extraordinarias al Paseo del Prado, el Hotel Ritz y los Jerónimos. Un elegante espacio que cuenta con una terraza de 250 m2 y que, al igual que Las Terrazas, gestiona el Antiguo Convento Catering. Su chef, Daniel Napal, propone platos tan exquisitos como el carpaccio de langostinos y carabineros con aceite de erizos o el atún rojo en salsa teriyaki y pesto de fresas. Una cena de altura en todos los sentidos. Madrid, en verano, así sí.

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