
Loewe Foundation presenta en Madrid Bunny, la primera exposición institucional en España de Talia Chetrit, una revisión de tres décadas de fotografía sobre identidad, cuerpo y representación.
La primera exposición institucional de Talia Chetrit en España reúne cerca de tres décadas de trabajo fotográfico en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Organizada por Loewe Foundation en el marco de PHotoESPAÑA 2026 y comisariada por Stella Bottai, Bunny explora cuestiones como la identidad, la sexualidad, la maternidad y los vínculos familiares a través de una práctica fotográfica tan provocadora como íntima.
Bad Bunny. 2026
La fotografía de Talia Chetrit se sitúa en un territorio incómodo y fascinante a partes iguales. Desde hace más de dos décadas, la artista estadounidense ha desarrollado una obra que cuestiona las convenciones de la representación fotográfica y las dinámicas de poder implícitas en toda mirada. La exposición Bunny, que puede visitarse hasta el 30 de agosto en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, ofrece una amplia revisión de esta trayectoria y constituye la primera muestra institucional dedicada a la fotógrafa en España.
Nacida en Washington D.C. en 1982 y afincada en Nueva York, Chetrit se ha consolidado como una de las voces más singulares de la fotografía contemporánea internacional. Su trabajo se caracteriza por una tensión constante entre cercanía y distancia, entre exposición y ocultamiento, entre control y vulnerabilidad. En sus imágenes, lo cotidiano adquiere una intensidad inesperada y los límites entre lo privado y lo público aparecen continuamente cuestionados.
Toes. 2024
La artista convierte la fotografía en un espacio de negociación entre quien mira y quien es observado.
Comisariada por Stella Bottai, Bunny reúne algunas de las primeras fotografías realizadas por Chetrit durante su adolescencia junto a obras recientes, varias de ellas mostradas por primera vez. El resultado es un recorrido que permite apreciar la continuidad de ciertas obsesiones visuales y conceptuales que han acompañado a la artista a lo largo de los años.
La exposición toma su nombre del personaje asociado tradicionalmente a la ternura y al juego, pero también a la ambigüedad y la transformación. Esa multiplicidad de significados funciona como una metáfora de la propia muestra. Las imágenes de Talia Chetrit son a menudo desconcertantes porque rehúyen las categorías cerradas y las interpretaciones unívocas. En ellas conviven humor y erotismo, fragilidad y provocación, espontaneidad y puesta en escena.
Vista de la exposición
Uno de los elementos centrales de la exposición es la manera en que la artista examina la propia naturaleza de la fotografía. Más allá de utilizar la cámara como una herramienta de registro, Chetrit convierte el acto fotográfico en objeto de reflexión. Sus composiciones exploran cómo se construyen las imágenes y cómo estas condicionan nuestra percepción de los cuerpos, los afectos y las relaciones personales.
La variedad de escalas presentes en la muestra contribuye a reforzar esta investigación visual. Pequeñas copias de carácter íntimo conviven con ampliaciones monumentales que transforman detalles aparentemente insignificantes en presencias casi escultóricas. A través de estos cambios de dimensión, la artista altera la experiencia del espectador y lo obliga a reconsiderar aquello que observa.
Tea Set, Fan, Bra, 2024
Cada fotografía parece formular una pregunta sobre el cuerpo, el deseo y la construcción de la identidad.
La persistencia de la fotografía analógica constituye otro de los rasgos distintivos de la práctica de Talia Chetrit. Su compromiso con este medio desde finales de los años noventa aporta cohesión a una producción diversa y permite establecer conexiones entre obras realizadas en momentos muy distintos. El tiempo, lejos de fragmentar su trabajo, se convierte en un elemento que amplifica sus significados.
En Bunny, determinados motivos reaparecen de forma recurrente: cadenas, pechos, botellas, vientres o fragmentos corporales que regresan una y otra vez bajo nuevas formas. Estas repeticiones generan un entramado visual que vincula pasado y presente, al tiempo que revela el interés de la artista por cuestiones relacionadas con la sexualidad, la familia y la autopercepción.
Nipple / Chain, 2012
Especial relevancia adquiere la reflexión sobre la maternidad y el cuidado. Obras como Milk on Back (2020) o Untitled (Family no. 1) examinan las complejas relaciones de dependencia y afecto que surgen en torno a la experiencia de criar y ser criado. En lugar de presentar una visión idealizada de estos vínculos, Chetrit aborda sus contradicciones y ambivalencias.
Ella/Plastic Bottle, 2026
La maternidad aparece aquí no como una categoría estable, sino como una experiencia en permanente transformación.
La inclusión de Bunny en PHotoESPAÑA 2026 resulta especialmente pertinente. Bajo el concepto curatorial de Reimagining, el festival invita a cuestionar las formas establecidas de comprender la realidad y reivindica el potencial emancipador de la creación de imágenes. La obra de Talia Chetrit encarna plenamente esta propuesta al explorar la fotografía como un espacio donde la experiencia personal y la construcción cultural se entrelazan constantemente.
Con esta exposición, el Museo Lázaro Galdiano acoge una mirada artística que desafía certezas y propone nuevas formas de entender el cuerpo, la memoria y la representación. Más que una retrospectiva convencional, Bunny se presenta como una investigación abierta sobre las múltiples posibilidades de la imagen fotográfica y sobre la complejidad de las relaciones que esta es capaz de revelar.
Talia Chetrit – Bunny
Hasta el 30 de agosto en el Museo Lázaro Galdiano
Organizada por Loewe Foundation
PHotoESPAÑA 2026