
Hamburger Bahnhof presenta Ryuichi Sakamoto | seeing sound, hearing time, la primera gran retrospectiva europea dedicada al compositor y artista japonés. En display hasta el 20 de junio de 2027.
Escuchar aquello que normalmente no podemos oír atraviesa la muestra Ryuichi Sakamoto | seeing sound, hearing time. Inaugurada durante la Berlin Art Week en el museo de arte contemporáneo Hamburger Bahnhof, la exposición desplaza el foco hacia su investigación sobre el sonido como espacio, materia, imagen y medida del tiempo presentando siete obras desplegadas en cinco instalaciones de gran formato que ocupan alrededor de 1.500 metros cuadrados.

¿Qué sonido tiene un terremoto? La pieza que abre seeing sound, hearing time, la exposición de Ryuichi Sakamoto que ocupa las galerías del Rieckhallen. Entre las obras hay piscinas de veinte metros y una pantalla de vídeo de dieciocho. La muestra se concentra en una faceta menos popular del Sakamoto mundialmente conocido por su música, pero undamental de su práctica, su manera de convertir sonido, imagen, espacio y tiempo en una misma experiencia física.

Cuando la Tierra toca el piano
En Is Your Time (2017/24), Ryuichi Sakamoto y Shiro Takatani colocan dentro de una piscina un piano desafinado y muy dañado por el terremoto y posterior tsunami de Tōhoku que golpearon Japón en 2011. Nadie se sienta ante él. Un dispositivo automatizado activa sus teclas a partir de datos sismológicos convertidos en señales digitales procedentes de terremotos de todo el planeta. La naturaleza que destruyó el instrumento es ahora quien lo hace sonar. En la pieza el intérprete ha desaparecido y son los movimientos sísmicos los que deciden cuándo y cómo responde el piano. El instrumento conserva además las cicatrices de la catástrofe, es decir memoria, materia y sonido quedan unidos en una extraña partitura planetaria.

El agua vuelve en Time, Time (2024), realizada también con Takatani a partir de la pieza teatral Time (2021). Tres proyecciones monumentales muestran al bailarín Min Tanaka y a la intérprete de shō Mayumi Miyata sobre un escenario acuático. Para Sakamoto, el agua fue origen de vida, portadora de memoria y metáfora del cambio permanente. Aquí sirve también para romper nuestra percepción lineal del tiempo porque pasado, presente y duración parecen ocupar simultáneamente el mismo espacio.

Meterse dentro del sonido
A partir de los años 2000, las instalaciones adquirieron un peso creciente en la práctica de Ryuichi Sakamoto. Componer dejó de significar únicamente organizar sonidos en el tiempo. También podía significar construir un lugar y permitir que cada visitante encontrara dentro de él su propia duración. En async–immersion (2023), creada con Takatani a partir de async (2017), una pantalla LED de dieciocho metros despliega un flujo de imágenes basado en fotografías de objetos del estudio neoyorquino de Sakamoto. Mientras tanto, la música del álbum circula por un sistema multicanal que llena completamente la sala. El sonido pierde un origen identificable y se comporta casi como arquitectura: algo que rodea el cuerpo y modifica la manera de ocupar el espacio.

Tilda Swinton se queda dormida
El cineasta Apichatpong Weerasethakul respondió a async desde otro territorio perceptivo. async–first light (2017) reúne espectadores de cine, paisajes urbanos, animales, cuerpos dormidos y encuentros fugaces. Su pieza complementaria, Durmiente (2021), muestra a Tilda Swinton quedándose dormida en una escena filmada en relación con Memoria.

Dormir, esperar o permanecer ante una imagen adquieren aquí un peso particular. Sakamoto estuvo interesado durante toda su vida en cómo percibimos el tiempo y en la capacidad de la música para alterarlo. Sus instalaciones eliminan el principio y el final impuestos por un concierto, y es que cada cuerpo puede detenerse, desplazarse o escuchar según su propio ritmo.
De los sintetizadores al museo
Mucho antes de construir espacios sonoros, Ryuichi Sakamoto ya estaba experimentando con las posibilidades de la tecnología. Debutó en 1978 con Thousand Knives y ese mismo año cofundó Yellow Magic Orchestra, el trío pionero que trabajó con sintetizadores, ordenadores y producción digital antes de que palabras como tecno se instalaran en el vocabulario musical. A esa revolución electrónica se sumó una carrera extraordinariamente transversal. Realizó álbumes pop, música clásica, dos óperas y cerca de 45 bandas sonoras para cine y televisión. Compuso para Pedro Almódovar, Nagisa Oshima, Bernardo Bertolucci o Alejandro González Iñárritu, entre otros, y recibió un Oscar por The Last Emperor (1987), dos Globos de Oro y un Grammy.

Pero el músico y el artista visual no fueron dos Sakamotos distintos. En ambos casos aparece la misma curiosidad por descubrir qué puede hacer el sonido cuando cambian sus condiciones. Y destaca también la voluntad de trabajar con otros porque la colaboración fue central en su práctica, desde Takatani y Weerasethakul hasta Carsten Nicolai, compañero creativo durante más de veinte años.

Del fondo del mar a “12”
El último espacio de la exposición está dedicado precisamente al diálogo entre Ryuichi Sakamoto y Carsten Nicolai, conocido también como músico bajo el nombre de Alva Noto. Ambos compartían el interés por los fenómenos científicos, la percepción y ese territorio incierto donde una imagen puede empezar a comportarse como sonido.

Inspirándose en Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne, Nicolai trabaja en una instalación fílmica ensayística de la que se presentan dos vídeos. Uno es Phosphenes, compuesto por mundos visuales abstractos, y el otro Endo Eco, realizado con imágenes de especímenes del Museum für Naturkunde de Berlín. Cada uno utiliza una composición de 12, el último álbum de estudio de Sakamoto, concebido entre 2021 y 2022 como un diario sonoro durante su enfermedad.

Ryuichi Sakamoto | seeing sound, hearing time
El recorrido de esta muestra traza un arco tan extraño como preciso. Comienza con fuerzas geológicas transformadas en música y termina con el registro íntimo del tiempo de una vida. Sakamoto murió en 2023, pero seeing sound, hearing time no organiza la exposición alrededor de esa ausencia. Lo que emerge es una práctica porosa que atravesó durante décadas de electrónica, cine, performance, ciencia, ecología y artes visuales.

Todas las imágenes cortesía de Hamburger Bahnhof – Nationalgalerie der Gegenwart, Berlin. Fotos: LaForgia
Ryuichi Sakamoto | seeing sound, hearing time
Del 11.09.2026 hasta el 20.06.2027 en Hamburger Bahnhof – Nationalgalerie der Gegenwart, Berlin
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