La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonial

La Máquina Sueña con Humo, de Eli Cortiñas, cuestiona cómo cine, museos y tecnologías construyen nuestra mirada, revelando los sesgos coloniales que persisten en las imágenes.

El Museo Reina Sofía inaugura su temporada en Espacio 1 con La Máquina Sueña con Humo, una exposición de Eli Cortiñas que pone bajo sospecha las imágenes con las que Occidente ha construido su idea de lo exótico colonial. Entre cine, archivos, museos e inteligencia artificial, la artista canaria examina quién decide qué vemos, cómo lo vemos y, sobre todo, qué queda fuera de plano.

 

Arriba: Imagen de la proyección de The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado], 2016

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialImagen de la proyección de The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado], 2016

El cine también tiene memoria —y sus propios fantasmas

El punto de partida de la exposición es The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado, 2016], una videoinstalación de tres canales que Eli Cortiñas recupera y amplía a partir de su investigación sobre las narrativas coloniales del cine. La obra toma como material películas de aventuras, imágenes etnográficas y, de manera especial, Tarzán, el hombre mono, para mostrar cómo Hollywood fabricó durante décadas una determinada representación de África y de sus habitantes.

La operación es tan sencilla como reveladora: imágenes rodadas en África se utilizaban como telón de fondo para escenas filmadas en estudios occidentales. El montaje hacía el resto. De pronto, una realidad compleja quedaba convertida en decorado y sus habitantes, en figuras de un relato ajeno.

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialVista de la sala con la proyección de The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado], 2016

Mediante la técnica del found footage, Cortiñas desmonta ese mecanismo y enfrenta imágenes procedentes de contextos muy diferentes. Junto a fragmentos del cine de aventuras aparecen obras anticoloniales, como El Retorno de un Aventurero, de Moustapha Alassane, y otras imágenes cargadas de significado, como la de una Acrópolis griega en construcción. El collage no busca ofrecer una nueva versión cerrada de la historia, sino hacer visible cómo se construyen sus versiones.

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialImagen de la proyección de The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado], 2016

Un museo no solo conserva: también enseña a mirar

La segunda instalación, creada específicamente para esta exposición, desplaza la reflexión desde el cine hacia el museo y las tecnologías contemporáneas. Cortiñas combina materiales encontrados, inteligencia artificial y bancos de imágenes comerciales para crear un paisaje tecnológico en el que los sesgos aparecen integrados de manera casi invisible.

El resultado ocupa el espacio como un gran escenario: un wallpaper de estética digital, objetos impresos y piezas metálicas conviven con vitrinas vacías. En ellas está, paradójicamente, la ausencia. Son un recordatorio de los objetos expoliados durante el periodo colonial que todavía forman parte de colecciones europeas y cuyo destino continúa siendo objeto de debate.

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialDetalle de la muestra Eli Cortiñas. La Máquina Sueña con Humo, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026

La artista convierte así el museo en una suerte de máquina de visión. No se limita a preguntar qué objetos conserva una institución, sino qué historias activa al conservarlos, clasificarlos y exhibirlos. Los objetos aparecen acompañados por manos que tocan, estudian, ordenan o vigilan, como si las tecnologías actuales fueran los nuevos artefactos sagrados de nuestra relación con el conocimiento.

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialVista de sala de la muestra Eli Cortiñas. La Máquina Sueña con Humo, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026

Si las imágenes no son neutrales, los algoritmos tampoco

Uno de los grandes asuntos de La Máquina Sueña con Humo es precisamente la supuesta neutralidad. Cortiñas parte de una idea fundamental: toda narración histórica implica selección, interpretación y omisión. Lo que conocemos del pasado depende también de quién tuvo la posibilidad de conservar imágenes, escribir relatos, crear archivos o decidir qué merecía ser mostrado.

La artista extiende esta sospecha al presente. Si las tecnologías parecen objetivas porque funcionan mediante códigos y algoritmos, también pueden reproducir prejuicios históricos. Móviles, drones, cámaras de vigilancia, robots o sistemas de inteligencia artificial no observan el mundo desde ninguna parte: han sido diseñados dentro de estructuras culturales, económicas y políticas concretas.

El título de la exposición alude justamente a esa opacidad. Las máquinas culturales e industriales producen, según Cortiñas, una especie de “cortina de humo” que dificulta reconocer las relaciones de poder que hay detrás de sus imágenes.

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialDetalle de la muestra Eli Cortiñas. La Máquina Sueña con Humo, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026

Mirar de nuevo también significa aceptar lo que no vemos

Desde una perspectiva feminista interseccional, la exposición incorpora además preguntas sobre clase, capacidad, normatividad y disidencias. El objetivo no es sustituir un relato dominante por otro igualmente cerrado, sino abrir grietas en la aparente evidencia de las imágenes.

En ese sentido, La Máquina Sueña con Humo funciona menos como una exposición que ofrece respuestas que como un dispositivo para generar preguntas. ¿Quién mira? ¿Quienes son observados? ¿Quién tiene derecho a aparecer? ¿Quién decide qué se conserva? Y quizá la cuestión más incómoda: ¿qué historias hemos aprendido a considerar naturales simplemente porque llevan mucho tiempo delante de nuestros ojos?

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialImagen de la proyección de The Most Given of Givens [Lo más Dado de lo Dado], 2016

La propuesta se completa con el ciclo de cine Sobre Imágenes y Desobediencia. Carta blanca a Eli Cortiñas, que se celebrará del 24 de septiembre al 3 de octubre. El programa reúne obras de la artista y películas seleccionadas por ella para reivindicar los llamados “contra-archivos”: formas de memoria capaces de recuperar relatos e identidades históricamente excluidos.

Así, entre viejas películas de Tarzán, vitrinas vacías y algoritmos aparentemente inocentes, Cortiñas propone algo bastante radical: desconfiar de la imagen. No para dejar de mirar, sino para aprender, quizá por fin, a hacerlo de otra manera.

La Máquina Sueña con Humo podrá visitarse en el Museo Reina Sofía del 23 de septiembre de 2026 al 8 de marzo de 2027.

Todas las imágenes © Eli Cortiñas, VEGAP, Madrid, 2026. Archivo fotográfico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

La Máquina Sueña con Humo: desmontando la mirada colonialEli Cortiñas en la muestra Eli Cortiñas. La Máquina Sueña con Humo, en el Museo Reina Sofía. Septiembre 2026. Archivo fotográfico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía