
El Museo CA2M, ubicado en Móstoles, ha cambiado con los años, y ahora esa transformación llega a sus espacios. CA2M+, el proyecto de Pedro Pitarch para el museo de Móstoles, está adaptando sus zonas a nuevas actividades, públicos y formas de trabajar y producir cultura.
Pedro Pitarch quiere aprovechar lo que ya existía en el Museo CA2M y hacerlo funcionar de otra manera. La “corrección tipológica” mantiene el edificio y modifica la manera de utilizar sus espacios. Las salas multiplican sus usos, los recorridos dejan de limitarse a conducir de un punto a otro y determinadas áreas de trabajo se abren a los visitantes. El proceso cuenta con la participación de Tania Pardo y Ana Ballesteros, desde la dirección del museo, junto con el equipo y los trabajadores de la institución. Por ahora, el cambio es visible en unos 1.000 m² de la planta baja, desde el vestíbulo de entrada hasta las zonas públicas y la fachada.

Una entrada para quedarse
Uno de los ámbitos que más se renovó fue el zaguán, la zona de entrada al CA2M. Con un potencial hasta entonces poco aprovechado y parcialmente desconectado de la calle, Pedro Pitarch lo abrió hacia el exterior mediante la eliminación de una parte opaca de la fachada. Con una nueva grada y las instalaciones necesarias, el espacio adquirió admite actividades, trabajo, descanso, espera y estancia.
Recepción en movimiento
Por otro lado, Pedro Pitarch simplificó la recepción agrupando en una sola estructura las cometidos que antes estaban repartidos por el lugar. Esta sirve para atender al visitante, mostrar publicaciones, guardar materiales y resolver cuestiones relacionadas con la información y la seguridad, al tiempo que facilita el trabajo del personal. Sus elementos móviles se abren, se desplazan y adoptan diferentes cargos según la actividad del Museo CA2M.




El coste de transformar el CA2M
La inversión rondó de media entre los 900 y los 1.000 euros por m². “Al ser las intervenciones muy heterogéneas, este coste es una cifra media, hay áreas en las que una pieza tiene un coste mayor, pero el área en que se inserta tiene una intervención menor en cuanto a coste, así que se equilibran aproximadamente en esta cifra”, explica Pedro Pitarch.
Lo que le queda por hacer a Pedro Pitarch
Pero el CA2M, con una superficie total de 5.886m², todavía no ha terminado de evolucionar. La siguiente etapa alcanzaría rincones como la cafetería, donde cocina, barra, office y almacén se desplazarían hacia un lateral para dejar libre el centro y ganar amplitud, flexibilidad y conexión con el lobby. También este espacio se unificaría: frente a la mezcla actual de materiales, falsos techos e instalaciones, una rejilla metálica blanca establecería un lenguaje común y daría soporte a la iluminación, el almacenamiento y los distintos elementos técnicos.



Más usos para la terraza
La terraza se adaptaría para recibir más tareas, con electricidad, sonido, pantalla de cine y equipos para DJ y ponentes. El huerto podría reorganizarse mediante macetas móviles y la grada contaría con un toldo temporal. Además, una pantalla LED comunicaría hacia la ciudad la actividad del centro.
Fondos a la vista
Hacer más accesible la colección permanente es otro de los objetivos pendientes de Pedro Pitarch. Muchos de sus fondos permanecen fuera de la experiencia cotidiana del visitante y el proyecto plantea abrir una ventana a ese patrimonio y al trabajo de conservación, almacenamiento e investigación que normalmente sucede fuera de la vista.

Otra forma de trabajar e investigar
Las oficinas ganarían capacidad para modificar con el trabajo diario. Las mamparas de vidrio acústico sustituirían parte de las divisiones fijas y permitirían abrir, cerrar o combinar espacios, mientras que las cortinas aportarían privacidad cuando se necesitara. La apertura al patio también se ampliaría para aprovechar mejor la luz natural.
Asimismo, la biblioteca ampliaría sus conexiones con el museo, tanto hacia el hall y las oficinas como hacia la sala inferior y el futuro archivo accesible. El mirador, diseñado principalmente a observar las exposiciones desde arriba, podría acoger también residencias artísticas y programas de investigación.
Un museo abierto durante la obra
“Al final uno de los retos del proyecto tiene que ver con el mantenimiento constante del museo abierto, sin interrumpir su programación, y de pensar precisamente esas correcciones tipológicas como intervenciones que puedan ser parte del calendario del museo. Permitiendo aprender de las que se van ejecutando y que vayan informando a las siguientes en cuanto a usos y urgencias”, comenta Pedro Pitarch.
Aquí puedes ver los planos.
—-
Ficha técnica
Proyecto: Museo CA2M.
Subtítulo: CA2M+ · Correcciones tipológicas para un museo no convencional.
Tipo de intervención: renovación de museo.
Ubicación: Móstoles, Madrid.
Periodo del proyecto: 2024-2026.
Arquitecto: Pedro Pitarch.
Estudio de arquitectura: Pedro Pitarch.
Superficie total del museo: 5.886 m².
Superficie ejecutada hasta el momento: 1.000 m².
Ámbito ejecutado: zonas públicas de la planta baja, incluidos el hall de entrada y la fachada.
Coste medio estimado: 900-1.000 €/m².
Coste estimado de la actuación ejecutada: 900.000-1.000.000 €.
Equipo de proyecto: Pedro Pitarch, Guillermo Martín-Peñasco, Javier Morán, Claudia Tante, Isabel Carlota López, Nadia Alrachid, Paula Piqueras y Pablo Tovar.
Estructuras: Jorge López.
Construcción: VISTTO estudio y PGM constructora.
Fotografía: Imagen Subliminal (Miguel de Guzmán + Rocío R. Rivas).
Dirección del CA2M: Tania Pardo.
Subdirección del CA2M: Ana Ballesteros.