Bardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el exceso

“Sorprender”. Ese era el afán de Bardo con Casa Macedonia, una reforma ideada en abierta disidencia con las tendencias que dictan el gusto residencial de hoy.

El cliente de Bardo no soñaba con freír un huevo mientras veía el sofá, ni con mantener conversaciones simultáneas entre cocina, comedor y salón. Como absoluta prioridad, para Casa Macedonia reclamaba intimidad, silencio y estancias que no estuvieran condenadas a permanecer visualmente conectadas entre sí las 24 horas del día.

Bardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el exceso

Manteniendo esa idea siempre presente, Bardo vio en el patio interior la perfecta oportunidad para construir también el factor sorpresa que perseguía. A partir de él, organizó las áreas como si se trataran de un encadenado recorrido, una suerte de circuito donde Casa Macedonia nunca se muestra por completo. Quien la atraviesa descubre las habitaciones poco a poco, sin anticipar del todo lo que espera detrás de la siguiente puerta.

El valor de lo inesperado

Con ese gusto por lo inesperado, el despacho describe su proyecto como “teatral y ecléctico”. Y quizá la mejor demostración de ello sea la manera en que Casa Macedonia convierte los accidentes técnicos en recursos estéticos. Donde cualquier otra obra habría intentado disimular un pilar o una viga incómoda, Bardo prefirió envolverlos en metacrilato de color neón y transformarlos en una pieza decorativa muy llamativa que separa algunas zonas de la morada.

Bardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el exceso

Ese polimetilmetacrilato, además, ayuda a que la luz se pueda describir como un material más de la remodelación. La fragmenta, la tiñe y la hace rebotar sobre las superficies hasta conseguir que cada dormitorio tenga una atmósfera ligeramente distinta.

Un interior que huye de la neutralidad

El comedor confirma que Casa Macedonia disfruta escapando de cualquier neutralidad contemporánea. Es en este este rincón donde el despacho apostó por una pared curva acabada en DM lacado tono berenjena, de todo menos discreta, muy alejada de la contención imperante.

En la cocina, Bardo vuelve a experimentar con el contraste entre orden y expresividad. Frente al alicatado blanco clásico y disciplinado, el despacho añade originales muebles en azul profundo y una encimera ondulada de piedra que “introduce una lectura casi topográfica del plano de trabajo, transformando un elemento funcional en un gesto arquitectónico”, tal como apuntan los arquitectos.

Bardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el excesoBardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el exceso

Dos baños, dos atmósferas opuestas en Casa Macedonia

Otra de las particularidades de Casa Macedonia es que cada baño parece pertenecer a una residencia distinta. El de invitados es probablemente el más extrovertido de todos, con curvas, microazulejos y colores intensos, esos que definen el proyecto de Bardo. En cambio, en el principal desaparece el dramatismo cromático y entran en juego tonos tierra y materiales más sobrios para transmitir tranquilidad.

Bardo reforma Casa Macedonia, morada que abraza el exceso

El patio, el refugio ideado por Bardo

El patio del que hablábamos al principio pertenece a otro universo. Nada tiene que ver con el interior atrevido que acabamos de describir. En el exterior mandan la luz, las plantas y una tranquilidad que anima a desconectar.

Aquí puedes ver el plano de Casa Macedonia.

Ficha técnica

Proyecto: Casa Macedonia.
Tipo de proyecto: reforma de vivienda.
Ubicación: Madrid, zona de Puerta del Ángel.
Autor: Bardo.
Arquitecto principal: Emiliano Domingo Bárcena.
Año: 2025.
Cliente: privado.
Superficie: 120 m² de vivienda + 30 m² de terraza.
Fotografía: Germán Sáiz.
Colaboradores: Morgan Przeraski, Raquel Calvo Cubero.
Estilismo: Ismael López Portilla.
Asesoría de arte: Mía de Diego Gila.
Materiales principales: metacrilato translúcido, DM lacado, piedra natural, microazulejo y superficies continuas.
Firmas de mobiliario e iluminación: Vitra, HAY, &Tradition, Santa & Cole, Louis Poulsen, Alessi y Westwing.
Muebles: Espacio Betty, Rue Vintage, Galería A.
Cuadros y arte: Fuensanta Sobejano, Miju Lee, Alejandro Jabaloyas, Raúl Galán, Día Múñoz.