
Las arquitectas Carmen Basso, al frente del estudio O2 Basso, y María de Ros hicieron viajar esta masía del delta del Ebro de vuelta a sus orígenes para recuperar el encanto rural que nunca debió perder.
Como ocurre en tantas reformas, el proyecto tenía otros planes. La familia, con dos hijas, pensó inicialmente en realizar algunas mejoras para disfrutar de la masía como segunda residencia. Pero una decisión llevó a otra y, cuando quisieron darse cuenta, la lista de cambios había crecido tanto como las ganas de sacar todo el partido al inmueble. Con cada avance surgían nuevas posibilidades, lo que llevó a Carmen Basso y a María Ros a rehacer mediciones y adaptar el presupuesto, que finalmente se fijó en torno a los 2.250 €/m².

La verdadera masía salió de nuevo a la luz
El paso del tiempo no había borrado la esencia de la masía, pero sí la había escondido. Reforma tras reforma, materiales impropios, como el aluminio, el gres o el gotelé, fueron cubriendo su arquitectura original. De modo que la rehabilitación, ejecutada en un año, se convirtió en una labor de revelado. Carmen Basso y María de Ros fueron retirando esas capas anteriores hasta sacar de nuevo a la luz la piedra, la madera y el hierro.
El fin del laberinto
Sumado a lo anterior, el proyecto afrontó otro reto igual de importante: reorganizar el interior. La espectacular masía, con 122 m² en planta baja, un patio de 23 m², una primera planta de 87 m² con terraza de 8 m² y una bodega de 8 m² en el nivel inferior, arrastraba una distribución fragmentada en la que las estancias vivían de espaldas unas a otras y al paisaje exterior, dificultando la circulación, la funcionalidad y la llegada de luz natural.





El antiguo almacén dejó de ser un espacio residual para evolucionar en la pieza que recompone toda la planta baja. Al albergar la nueva cocina abierta, permitió crear un amplio salón-comedor orientado al afuera. Además, este nivel cuenta con un estudio, un aseo y un dormitorio de invitados con baño propio. En cambio, la planta superior concentra la zona de noche, con un dormitorio principal con baño en suite, dos dormitorios infantiles, un baño compartido y una sala de juegos con acceso a la terraza. La nueva escalera comunica todos los niveles de la vivienda y enlaza también con la bodega situada en el sótano.
Una estufa que hace algo más que calentar
La sala de estar sintetiza las principales ideas de la rehabilitación. Carmen Basso y María de Ros utilizaron una estufa de leña para estructurarla, climatizar alturas y dar lugar a dos ambientes complementarios: una junto al fuego y otra encarada hacia el patio, donde se construyeron sofás de obra. El comedor queda entre ambas y se comunica con el área coquinaria a través de un pasaplatos que facilita la relación entre los distintos ámbitos.







El secreto mejor guardado de la casa
El proceso de demolición deparó uno de los más relevantes hallazgos de la intervención, nada menos que un patio interior que se aprovechó al máximo. “Fue un espacio que nos enamoró nada más verlo y con el que dotamos a la cocina de un valor espacial completamente inesperado: luz, profundidad y una relación nueva con el exterior”, comentan María de Ros y Carmen Basso.
Bajo la piedra y la madera aún quedaban asuntos pendientes. El derribo dejó al descubierto varias vigas afectadas por termitas, una situación que las responsables de la propuesta resolvieron tratándolas o reemplazándolas por nuevas piezas laminadas. Estos trabajos brindaron la oportunidad de añadir aislamiento térmico, una prestación de la que la casa catalana carecía hasta entonces.
Un inmueble fiel a su origen
Siempre desde el respeto por la construcción original, la elección de los materiales evitó los contrastes. Tras una intensa búsqueda, Carmen Basso y María de Ros localizaron en una cantera de Ulldecona una piedra muy similar a la existente en la terraza. Una vez colocada en el interior, parece llevar toda la vida acompañando a la masía. El mismo componente se extiende por los dormitorios y los baños, combinado con paredes revocadas, griferías Fantini y sanitarios Catalano. Los armarios, por su parte, renunciaron a las puertas convencionales en favor de cortinas, una solución discreta y ligera.




Las arquitectas mantuvieron ese mismo criterio en cada detalle. Ejecutaron las ventanas de fachada en madera con porticones interiores, una solución adaptada al clima del delta del Ebro, y recurrieron al hierro pintado para la puerta principal y las carpinterías del patio. En la cocina se decantaron por mobiliario de obra, madera pintada y una encimera de mármol blanco para recuperar la identidad de las antiguas casas de campo.
Arquitectura hasta el último estante
“Todo el mobiliario de obra forma parte del proyecto y fue diseñado por nosotras. En la planta baja, incluye la zona de sofás, la estantería con la chimenea integrada y la estructura de la cocina. En la planta superior, diseñamos las estanterías, los armarios y los cabezales, buscando que todos estos elementos se integraran de forma natural en la arquitectura de la vivienda”, especifican Ros y Basso.
Sobre Carmen Basso
Carmen Basso (Barcelona, 1973) es la fundadora de O2 Basso, un estudio desde el que desarrolla proyectos de arquitectura, interiorismo, paisajismo y diseño de espacios expositivos. Su trayectoria se ha enriquecido con experiencias profesionales en Dublín, Roma y Bruselas, una visión internacional que traslada a cada intervención sin perder de vista el contexto en el que trabaja.
Sobre María de Ros
María de Ros Padrós (Barcelona, 1974) se formó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallés (ETSAV) y por la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza). Compagina desde su estudio, fundado en 2005, proyectos de arquitectura, interiorismo, museografía y espacios efímeros.
Ficha técnica
Proyecto: rehabilitación integral de una masía.
Ubicación: delta del Ebro, Tarragona.
Año: 2026.
Arquitectas: Carmen Basso (O2Basso) y María de Ros.
Promotor: cliente privado.
Uso: segunda residencia.
Constructora: H2o Constructora.
Fotografía: Daniel Loewe.
>Superficie de la planta baja: 122 m².
>Superficie del patio: 23 m².
>Superficie de la planta primera: 87 m².
>Superficie de la terraza: 8 m².
>Superficie de la bodega: 8 m².
>Programa de la planta baja: salón-comedor, cocina con patio, estudio, aseo y dormitorio de invitados con baño.
>Programa de la planta primera: dormitorio principal en suite, dos dormitorios infantiles, baño y sala de juegos con terraza.
>Programa de la planta sótano: bodega.
Duración de la obra: un año.
Coste aproximado de ejecución: 2.250 €/m².
Carpintería de madera: ventanas y porticones interiores.
Carpintería de hierro: puerta de acceso y ventanas al patio interior.
Pavimento: piedra de cantera de Ulldecona.
Griferías: Fantini.
Sanitarios: Catalano.
Ventiladores: Boffi.
Mobiliario a medida: diseñado por Carmen Basso y María de Ros.