
Repasamos algunas de las películas que marcaron la 74.ª edición del Festival de San Sebastián, desde grandes nombres internacionales hasta descubrimientos que seguirán dando que hablar.
Hace casi una semana que terminó el Festival de San Sebastián, el festival de cine español por antonomasia y una de las grandes citas del calendario cinematográfico internacional. Y es que, pese a no formar parte del listado de festivales cuyos ganadores obtienen una preselección para los Óscar, el Donostia Zinemaldia se ha consolidado como una parada imprescindible dentro del circuito internacional.
Miguel Bernardeau, Carlos González, Javier Calvo, Javier Ambrossi, Guitarricadelafuente y Milo Quifes durante la alfombra roja de La Bola Negra
Este año, en su 74.ª edición, Donosti volvió a convertirse en una ciudad volcada con el cine, donde el mar parecía acoger por igual al surf y al séptimo arte. Durante el festival se proyectaron alrededor de 200 películas llegadas de todos los rincones del mundo y se abordaron todo tipo de historias, géneros y temáticas, haciendo del Zinemaldia un punto de encuentro privilegiado tanto para cinéfilos como para profesionales de la industria.
Ante semejante cantidad de propuestas, hemos optado por escoger una serie de títulos que consideramos representativos de lo que nos ha dejado esta edición y que, por diferentes motivos, nos han llamado especialmente la atención. Una selección necesariamente personal y, por supuesto, incompleta. Sería imposible abarcar en unas pocas películas todo lo que ocurre durante nueve días de festival.
Diego Calva participa en la película Club Kid
Porque, en realidad, hay tantos Zinemaldias como personas que lo visitan. Cada asistente construye su propio festival en función de cómo organiza su itinerario, de las películas que consigue ver, de los descubrimientos inesperados y, también, de aquellas cintas que se quedan con nosotros cuando abandonamos la sala. Por eso, esta no pretende ser una lista definitiva, sino nuestro particular recorrido por Donosti.
Y, aun así, hay títulos que no podemos dejar fuera. La Bola Negra, ganadora del Premio del Público; Love Me Tender, que se alzó con la Concha de Oro; o Naza, cuyo mensaje nos parece especialmente necesario y vital, son solo algunos de los nombres imprescindibles de esta edición.
Así que, sin más preámbulos, estas son algunas de las películas que nos llevamos de Donosti y que tendrán seguro recorrido en el resto de la temporada.

Fjord
Empezamos fuerte con la ganadora de la Palma de Oro de este pasado mayo. Fjord está protagonizada por Renate Reinsve, una de las actrices más emblemáticas de la escena europea y con un coprotagonista que está a la altura, Sebastian Stan. Para muchos, es la Anatomía de Una Caída de esta temporada y seguro que la veremos en la batalla por el Óscar a mejor película internacional.
Mungiu nos presenta aquí un dilema moral a través de una familia profundamente religiosa que, tras emigrar a Suecia, que tras un pequeño incidente, descubre que tiene una brecha cultural mucho más grande de lo que podrían suponer a priori. El director rumano nos plantea cuestiones sin llegar a responderlas, dejando que sea el espectador quien tenga que reflexionar sobre ellas y encontrar sus propias respuestas. Y en esa duda, en esa ambigüedad, reside la gran fuerza de la película.

Club Kid
Jordan Firstman nos presenta este largometraje, protagonizado por él mismo junto con el joven actor Reggie Absolom. En esta cinta, rebosante de ternura, nos cuenta la historia de un neoyorquino dueño de un popular local de ocio nocturno que, de la noche a la mañana, descubre que tiene un hijo de diez años.
A medida que avanzan los minutos de metraje, vemos cómo el mundo de la noche mira con ternura al niño, que se convierte en un soplo de aire fresco —y en un punto de inflexión— en la vida de su padre. Si bien es cierto que parte de una premisa ya clásica —la de un adulto solitario y sobrepasado por su propia existencia cuya vida cambia radicalmente con la llegada y el cuidado de su hijo—, Club Kid consigue escapar de los tópicos al situar la historia en un entorno queer y otorgar una presencia fundamental a la música, entendida también como una de las formas que tenemos de elegir cómo queremos acompañar nuestras vidas.

The Debut
Jesse Eisenberg vuelve a hacerlo. Y, esta vez, de una forma radicalmente distinta a lo que nos regaló con A Real Pain. Otro filme que podría tener opciones de luchar por el Óscar, especialmente si tenemos en cuenta el trabajo de Julianne Moore, que apunta a convertirse en una de las grandes candidatas a la estatuilla.
Moore se convierte en Mona Friedman, una mujer de una pequeña ciudad, recluida en su propia vida, que, de la noche a la mañana, fantasea con la posibilidad de convertirse en una estrella de un musical después de conseguir un papel secundarísimo en una obra del teatro municipal.
Una oda a la mediocridad, a la idea de que las pasiones pueden florecer en cualquier parte y a que, a veces, solo necesitamos un pequeño empujón para dar un giro radical a nuestras vidas.

Sants
Victoria Luengo protagoniza esta peculiar cinta que, con cierto misticismo, nos cuenta la historia de una banda que trafica con obras religiosas en el mercado negro. Luengo interpreta en este caso a una joven que, huyendo de la precariedad y harta de saltar de un trabajo a otro, se adentra en esa vorágine de estraperlo con la esperanza de encontrar, por fin, algo de estabilidad y poder salvar a su madre, que padece un cáncer terminal.
Y quizá una de las grandes bazas de nuestra particular La Quimera sea precisamente esa capacidad para poner el foco en la importancia de las redes de cuidados y de hacer comunidad.

Succedera Esta Note
La nueva producción de Nanni Moretti, protagonizada por Louis Garrel y Jasmine Trinca y que, además, desarrolla parte de su trama en la propia ciudad de Donosti, nos presenta una especie de comedia romántica, un tanto híbrida, en la que parece inevitable escapar de una conexión y una química innegables, aunque las circunstancias parezcan estar en nuestra contra.
Moretti hace aquí una apología de las segundas oportunidades en un filme que, por momentos, parece navegar entre el universo de Woody Allen y el musical.

Wild Horse Nine
McDonagh nos regala esta comedia negra en la que John Malkovich y Sam Rockwell encarnan a dos compañeros de la CIA con una relación bastante entrañable, enviados a la isla de Pascua poco antes del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile, en 1973.
Malkovich, en el papel de Chris, el veterano, sabe que se encuentra en los últimos días de su vida y decide elevar su última misión al máximo exponente. Entre conspiración y conspiración contra el Gobierno de Allende, asistimos a la construcción de un peculiar e inquebrantable vínculo que ni siquiera la CIA consigue dinamitar.

Esta Soledad
Javier Giner también pasó por Donosti y, además, jugando en casa. Dentro de la sección New Directors se proyectó su ópera prima. Esta Soledad, una cinta que, a través de una pareja que acaba de romper tras cinco años de relación, nos muestra cómo ambos intentan recomponer sus vidas en un entorno hostil, atravesado por la precariedad.
Una película que huye de la grandilocuencia y nos invita a detenernos, respirar y mirar hacia dentro; a aceptar que, a veces, recomponerse también consiste en aprender a convivir con aquello que no podemos cambiar. Sobre todo, a anhelar que algún día vuelva a salir el sol bajo esas nubes grises.