Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

En Front Running y Trampa, Momu & No Es convierten nueve pantallas, tres criaturas artrópodas y una escultura ondulante en un universo inquietante donde la especulación económica se cruza con la ciencia ficción y el extractivismo.

En House of Chappaz, la realidad tiene algo de película de ciencia ficción: criaturas que vigilan pantallas, imágenes que parecen esconder secretos y objetos que podrían valer mucho más de lo que aparentan. Front Running y Trampa, la exposición de Momu & No Es, dúo formado por Lucía Moreno y Eva Noguera, propone entrar en este extraño ecosistema sin esperar encontrar respuestas definitivas. Aquí, la incertidumbre no es un fallo del sistema, sino parte fundamental de la experiencia. Del 17 de septiembre al 18 de diciembre de 2026.

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

Tres criaturas y una misión: encontrar valor en todas partes

En el centro de la instalación, tres entidades con aspecto de coleópteros escrutan nueve pantallas. Su trabajo consiste en detectar objetos e imágenes susceptibles de ser explotados. No están ahí para interpretar su significado, apreciar su belleza o preguntarse de dónde vienen. Deben identificar su valor y facilitar su extracción. Pensar demasiado, al parecer, no entra en sus funciones.

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

Sin embargo, hay algo sospechoso en esta maquinaria. Las criaturas no son propietarias de la compañía para la que trabajan y quizá ni siquiera conocen las reglas que gobiernan su universo. Obedecen un protocolo que podría estar atrapado en un bucle infinito de detección, tasación y generación de beneficios. ¿Quién controla a quienes controlan las pantallas? ¿Y qué sucede cuando acumular valor se convierte en un fin que ya no necesita justificación?

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

Especular: imaginar, calcular y sacar tajada

El título de la exposición juega con la ambigüedad de la especulación. El término puede significar reflexionar, formular hipótesis o negociar para obtener ventajas. En su dimensión financiera, el front running consiste en aprovechar información anticipada para adelantarse a una operación y beneficiarse de ella. La obra conecta estas acepciones para dibujar un sistema en el que conocer algo antes que los demás puede ser más rentable que comprenderlo.

Las pantallas funcionan así como una metáfora de la economía contemporánea, donde imágenes, datos y objetos entran en circuitos de valoración constantes. Lo importante ya no parece ser qué son las cosas, sino qué rendimiento pueden producir. La ironía es que las criaturas cumplen su tarea con aparente diligencia, aunque quizá ignoren tanto el propósito final de la empresa como el destino de aquello que clasifican.

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

Cuando todo es un recurso, nada queda fuera del negocio

La instalación también apunta al extractivismo: esa lógica que transforma territorios, cuerpos y formas de vida en recursos disponibles para su explotación. La búsqueda de materias rentables no se limita a la Tierra; Marte aparece como una posible nueva frontera extractiva. El horizonte de la empresa parece expandirse sin descanso, como si siempre quedara algún lugar por convertir en oportunidad de negocio.

Pero Momu & No Es introducen una fisura en este mecanismo. Las imágenes animadas incorporan fondos pintados a mano procedentes de antiguos animes japoneses, recuperados y superpuestos para generar nuevas narrativas. Estas capas revelan que las imágenes también tienen una historia material y cultural. No son ventanas neutrales al mundo: contienen huellas, decisiones y formas de mirar que pueden reorganizarse para contar otras historias.

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

Un conjuro para escapar del bucle

Entre la vigilancia de las pantallas aparece otro ritmo: una escultura ondulante, semejante a una cinta en movimiento, que parece resistirse a la lógica extractiva. Frente a las criaturas, concentradas en detectar y evaluar, su forma invita a mirar y dejarse llevar. Su movimiento evoca incluso la magia de Sakura, cazadora de cartas, referencia que abre una conexión inesperada entre la cultura popular japonesa y la posibilidad de imaginar relaciones distintas con la naturaleza.

La pieza no ofrece una solución sencilla, pero sí un cambio de perspectiva. ¿Y si, en lugar de considerar todo como un recurso, aprendiéramos a reconocerlo como parte de una red de relaciones? La propuesta recuerda las ideas de Donna Haraway y Ursula K. Le Guin: contar historias capaces de generar mundos y pensar la naturaleza como una comunidad de seres, no como un almacén de materias primas.

Momu & No Es cuestionan la economía de la extracción global

La duda como forma de resistencia

En Front Running y Trampa, lo fantástico nace de una vacilación: nunca sabemos del todo qué reglas gobiernan el universo que tenemos delante. Esa incertidumbre desestabiliza lo cotidiano y permite imaginar otras posibilidades. Quizá las criaturas puedan cambiar su mirada; quizá seamos nosotros quienes debamos revisar la nuestra.

Al salir de la exposición, las pantallas siguen funcionando y el sistema no parece haber dejado de producir valor. Pero la escultura continúa ondulándose, como una invitación a interrumpir el automatismo. Frente a la obligación de calcularlo todo, Momu & No Es reivindican el poder de la ficción, la curiosidad y el asombro. A veces, para escapar de una maquinaria infinita, el primer paso consiste en dejar de obedecerla y atreverse a imaginar otro mundo.

Momu & No Es / Front Running y Trampa
House of Chappaz
Del 17 de septiembre al 18 de diciembre de 2026