Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour

Visitamos Guga, el nuevo restaurante de Gran Vía de Madrid, para conocer su propuesta de cocina italiana y argentina, descubrir quién está detrás del proyecto y, sobre todo, comprobar sus precios.

Tenía ganas de conocer Guga, que acaba de abrir dentro de Nômade Temple Madrid, el hotel de Gran Vía 11 del que ya hablamos en Neo2 cuando se inauguró y entrevistamos a su CEO, Miguel Isla. Me interesaban tres cosas: saber qué cocina proponían, conocer al personaje que puso su nombre al proyecto y comprobar cuánto cuesta comer allí. Porque abrir un restaurante bonito en un hotel de lujo está bien, pero conviene saber qué te vas a gastar cuando llegue la cuenta.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Guga Pereyra propietario del restaurante

¿Quién es Guga y qué trae a la gastronomía madrileña?

Detrás del restaurante está Guga Pereyra, un argentino bastante conocido en su país por su trabajo como productor y relaciones públicas. Su carrera comenzó a los veinte años en Morocco, un local de Buenos Aires que tenía a Alaska entre sus socias. Desde entonces ha estado relacionado con el mundo de la moda, la música y la noche, trabajando con nombres como Cipriani, Pacha o Dior. Vamos, que organizar encuentros y reunir a gente forma parte de su oficio desde hace décadas. Ahora ha decidido trasladar esa experiencia a la hostelería madrileña. Su idea es crear un lugar donde se coma bien, se escuche buena música y las sobremesas puedan alargarse sin que nadie mire el reloj.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour

Italia y Argentina, dos cocinas que se entienden muy bien

La carta combina cocina italiana con la tradición de las parrillas argentinas y uruguayas. No es una mezcla especialmente extraña si tenemos en cuenta la enorme influencia que la inmigración italiana ha tenido en la gastronomía argentina. Los entrantes y las pastas son principalmente italianos, mientras que las carnes, pescados y mariscos se trabajan a la brasa, con técnicas que miran tanto a Sudamérica como al Mediterráneo. Lo que me gusta de esta propuesta es que no parece empeñada en inventar platos extravagantes para llamar la atención. Se apoya en recetas conocidas, buenos ingredientes y distintas maneras de cocinar. Sobre el papel, una combinación bastante apetecible y, sobre todo, fácil de entender cuando tienes la carta delante.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Vitello Tonnato

Entrantes italianos que a todos nos suenan

Para empezar tenemos algunos ejemplos clásicos que difícilmente pueden faltar en una carta de estas características. El Vitello Tonnato (16 €), con esa peculiar combinación italiana de ternera y salsa de atún; el Capaccio Galla Cripriani (16 €) o la Bresaola Punta de Anca con rúcula y parmesano laminado (15 €). Son platos que funcionan muy bien para compartir y que, además, permiten comenzar la comida sin llenarse demasiado. Personalmente, agradezco encontrar propuestas de este tipo. Hay restaurantes en los que resulta complicado descifrar qué estás pidiendo y otros donde los nombres son tan familiares que casi puedes imaginar el sabor antes de probarlos.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Branzino laminado con citronette

La pasta, una tentación que conviene compartir

La sección de pastas tampoco se complica demasiado la vida, y no lo digo como una crítica. ¿Algunos ejemplos? los Parpadelle allí Bolognese Cipriani (20 €), los Tagliatelle con espárragos y camarones (20 €) o los Bigoli con salsa de zucchini (18 €). Su carta incluye 6 pastas diferentes, una selección suficientemente variada para encontrar algo apetecible sin necesidad de estudiar un catálogo interminable de recetas. Eso sí, hay que tener presente que después viene la parrilla, y sería una pena quedarse sin hambre antes de llegar a ella. Yo pediría una pasta para compartir entre dos. Es una buena manera de probar esta parte de la cocina y dejar sitio para alguno de los platos de carne o pescado que completan la propuesta.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Rigatoni alla Amatriciana

Las brasas no son solamente para quienes comen carne

En las carnes aparecen cortes muy vinculados a la parrilla argentina, como el Asado de tira (28 €) o el Vacio, dry aged (30 €). También hay una Parrillada con Morcilla, chorizo Wagyu, matambrito ibérico y mollejas Argentine (26 €), una opción especialmente atractiva para quienes disfrutan probando distintas piezas. Pero la sección de fuego no termina ahí. También podemos pedir otros platos como la Gamba Blanca (180g) a la parrilla (30 €), Branzino* salvaje a la parrilla con citronette y mini verduras (42 €) o el Atún Aleta Amarilla a la parrilla con confit de tomate Datterino y tomillo (30 €). Me gusta que el pescado tenga presencia en esa parrilla, que en Argentina no está tan presente, pero que en la cocina mediterránea es fundamental.

*Branzino es lubina en español

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Tagliatelle con espárragos y camarones

¿Qué pediría para dos personas y cuánto costaría?

Siempre recomiendo compartir cuando voy a un restaurante por primera vez. Es la mejor manera de probar diferentes platos y hacerse una idea de lo que ofrece la cocina. Aquí pediría dos entrantes, una pasta y una carne o pescado a la brasa para compartir. Por ejemplo, un Vitello Tonnato (16 €), una Bresaola Punta de Anca (15 €), unos Parpadelle allí Bolognese Cipriani (20 €) y un Asado de tira (28 €). La comida saldría por 79 euros para dos personas, es decir, 39,50 euros por cabeza, sin bebidas. Una cifra que me parece bastante razonable teniendo en cuenta el tipo de establecimiento, su ubicación y el hotel en el que se encuentra. Naturalmente, si empiezas a añadir platos, vino y cócteles, la cuenta cambia.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Pappardelle alla Bolognese

Mi particular examen a la carta de vinos

Tengo una costumbre cuando visito restaurantes de cierto nivel: buscar uno de los tintos más baratos de la carta y, muchas veces, pedirlo. Me sirve para comprobar si la selección está cuidada también en su parte más económica. No me parece demasiado justo que algunos restaurantes de Madrid arranquen directamente en los 50 euros por botella. En España hay vinos estupendos que pueden llegar a la mesa por menos de 35 euros. En este aspecto, Guga me gustó. Su bodega reúne referencias de España, Italia y Argentina, entre las que encontramos Marino Tinto, con DO de Madrid (34,50 €), o el blanco argentino Finca las Nubes Torrontés (32 €). Se agradece que no todas las opciones obliguen a disparar el presupuesto.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour

Cócteles de autor para alargar la noche en el restaurante Guga

La carta de bebidas también incluye cócteles de autor. ¿Algunos Ejemplos? El Pibe Jalapeño, con Mezcal Ojo de Tigre, chile jalapeño, licor de agave, lima y Tajín (18 €). o el Lagavulin 16 con cordial de romero, mandarina y limón (18 €), pensado para quienes prefieren las notas ahumadas del whisky. Y para los aficionados a los sabores tropicales está Trópico Porteño, con Havana Club 7, maracuyá, melón, lima, limón y sirope de azúcar (16 €). Los precios ya se acercan más a lo que estamos acostumbrados a encontrar en las coctelerías de los hoteles de lujo de Madrid. En cualquier caso puede ser un buena excusa para alargar la velada sin tener que abandonar la mesa y buscar sitio diferente para tomar un cóctel.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour
Branzino salvaje a la parrilla con citronette y mini verduras

Un interiorismo con más glamour que discreción

El interiorismo del restaurante Guga se aleja considerablemente de ese minimalismo que ha dominado buena parte de la hostelería contemporánea. Aquí hay referencias al Art Déco, a los grandes restaurantes europeos de mediados del siglo XX y a una manera de entender el lujo mucho más escenográfica. La decoración combina maderas, materiales nobles, cerámica blanca, cristalería y detalles de plata y peltre. Todo tiene cierto aire teatral, incluso un punto deliberadamente excesivo, aunque sin abandonar la elegancia. Es uno de esos espacios que parecen pensados para que la cena sea también una ocasión para arreglarse un poco.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour

La música está presente, pero no es invasiva

Con un propietario tan vinculado al mundo de la noche, imaginaba que la música tendría bastante importancia. Y así es. Forma parte del ambiente, aporta personalidad y acompaña la comida, aunque sin alcanzar un volumen que obligue a hablar a gritos. Algo que, por desgracia, no todos los restaurantes parecen tener en cuenta. También quiero destacar el trabajo del equipo de sala, extremadamente atento y profesional. No hay nada más agradable que un servicio que sabe estar pendiente de los clientes sin interrumpir constantemente la conversación. Después de conocer el restaurante, me quedo con una impresión positiva: una carta reconocible, precios que permiten controlar el gasto y un ambiente pensado para disfrutar de una comida o cena sin agobios. Eso sí, conviene elegir bien el vino y los cócteles si queremos mantener la cuenta a raya.

Guga: cocina italiana, fuego argentino y mucho glamour

Restaurante Guga

C. del Caballero de Gracia, 11. Madrid
M-S: 13.00-16.00 y de 20.00-24.00 h.
D y L: Cerrado
Precio medio: 45 € (sin bebidas)
Su carta de comida
Aquí puedes ver su carta de vinos
Carta de vinos por copas y cócteles
Aquí puedes reservar